Tecnología: mantener la dignidad humana en el centro de la innovación

Desde la inteligencia artificial hasta las herramientas digitales, la doctrina social de la Iglesia nos llama a promover avances tecnológicos que estén al servicio de las personas en lugar de reemplazarlas. Así es como este principio orienta las prioridades de los obispos de Colorado en materia de políticas públicas.
Parte 10 de una serie de 10 artículos sobre las prioridades de los obispos de Colorado en políticas públicas.

La tecnología debe respetar la dignidad humana, proteger a los niños y a los trabajadores, y promover el bien común.
La Iglesia católica reconoce que los avances científicos y tecnológicos pueden beneficiar a la sociedad, pero siempre deben estar al servicio de la persona y respetar la dignidad de cada ser humano.
Como explica el Catecismo de la Iglesia Católica: “La ciencia y la técnica son recursos preciosos cuando son puestos al servicio del hombre y promueven su desarrollo integral en beneficio de todos” (CIC 2293).
Los avances tecnológicos, ya sea en la medicina, la mecánica o la inteligencia artificial (IA), pueden mejorar la vida de las personas y abrir nuevas oportunidades. Sin embargo, es fundamental mantener a la persona en el centro de estos avances, para garantizar que la innovación esté al servicio de la humanidad y no menoscabe la dignidad humana.
Enseñanza de la Iglesia sobre la tecnología
En su primera encíclica, Magnifica Humanitas (2026), el papa León XIV abordó la dignidad humana y los desafíos éticos que plantea la inteligencia artificial. El santo padre reflexionó sobre el impacto de los avances tecnológicos en el trabajo, la sociedad, las relaciones humanas y el bien común. La dignidad de la persona debe estar siempre en el centro de estas reflexiones. Esto es especialmente importante en el desarrollo de tecnologías militares, donde la inteligencia artificial conlleva el riesgo de automatizar decisiones sobre la vida y la muerte.
En pocas palabras, el papa León XIV destacó que ninguna tecnología puede reemplazar a la persona y que todos los avances tecnológicos deben estar al servicio de la humanidad. Por ello, pidió establecer medidas de protección para las personas ante el rápido avance de la inteligencia artificial, y subrayó que esta responsabilidad corresponde tanto a los individuos como a los gobiernos y a la sociedad en su conjunto.
La Iglesia reconoce los posibles beneficios del progreso científico y tecnológico, pero también destaca la importancia de la responsabilidad moral en su desarrollo y uso. El estado tiene el deber de regular estas industrias para garantizar que la tecnología se utilice de manera justa y beneficie a la sociedad, respetando al mismo tiempo los derechos de propiedad privada de los propietarios e inventores.
Tecnología en Colorado
La tecnología y la inteligencia artificial siguen avanzando rápidamente, mientras los legisladores de Colorado trabajan para establecer regulaciones adecuadas.
En 2024, los legisladores de Colorado aprobaron el proyecto de ley del Senado 24-205, sobre protecciones al consumidor frente a la inteligencia artificial, para abordar la protección de los consumidores y la discriminación algorítmica en ámbitos como la vivienda, el empleo, la atención médica y la educación.
En 2026, el gobernador Jared Polis promulgó el proyecto de ley del Senado 26-189, sobre tecnología para la toma automatizada de decisiones, que sustituyó la ley anterior por un marco normativo revisado, centrado en la transparencia, la información proporcionada a los consumidores y la rendición de cuentas en las decisiones automatizadas. Los nuevos requisitos entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.
Esta legislación representa un esfuerzo por garantizar que la responsabilidad humana y la rendición de cuentas sigan siendo fundamentales en las decisiones relacionadas con los datos personales, el empleo y el acceso a beneficios.
Los legisladores también aprobaron el proyecto de ley de la Cámara de Representantes 26-1263, sobre los requisitos para los operadores de servicios de inteligencia artificial conversacional, que establece nuevas obligaciones para los servicios de conversación impulsados por inteligencia artificial. La legislación incluye medidas para proteger a los menores, como informarles cuando interactúan con inteligencia artificial y establecer mecanismos para evitar que los niños accedan a contenido inapropiado o perjudicial.
Mientras los legisladores continúan abordando las nuevas tecnologías, la principal preocupación de los católicos es garantizar que las computadoras y los sistemas automatizados no sustituyan el juicio, la responsabilidad y la interacción humana.
Cómo poner en práctica la enseñanza de la Iglesia
Para los católicos, las conversaciones sobre la tecnología deben centrarse en aquello que mejor sirva a la sociedad y favorezca el desarrollo integral de las personas.
En las conversaciones cotidianas, los católicos pueden reconocer los beneficios de los avances tecnológicos y, al mismo tiempo, hablar de los posibles daños de la deshumanización. Es especialmente importante proteger a los menores del contenido digital perjudicial y resguardar a las personas de tecnologías que puedan dañar su reputación, sus relaciones y sus oportunidades futuras.
Los católicos también pueden recordar a los demás que el crecimiento personal y la vida en comunidad surgen del trato directo entre las personas, no simplemente de palabras o de videos en una pantalla.
Al dialogar con los legisladores, los católicos deben compartir sus propias experiencias con la tecnología y explicar cómo las políticas públicas afectan a las personas, las familias y los trabajadores. Sus argumentos deben centrarse en la dignidad humana, el conocimiento científico y los posibles daños al medio ambiente y a los trabajadores cuando la tecnología no tiene a la persona como prioridad.
En última instancia, la tecnología debe estar al servicio de las personas, no reemplazarlas ni disminuir su valor como seres humanos. Las computadoras no pueden tomar decisiones éticas de la misma manera que los seres humanos, por lo que el juicio y la responsabilidad humana deben seguir siendo fundamentales en su uso.
Para los católicos, el desarrollo tecnológico responsable significa garantizar que la innovación proteja la dignidad humana, esté al servicio del bien común y nunca sustituya las relaciones humanas auténticas ni las comunidades que permiten a las personas desarrollarse plenamente.
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Este artículo forma parte de una serie de 10 artículos de la Conferencia Católica de Colorado que explora temas fundamentales de la doctrina social de la Iglesia y su relación con las políticas públicas de Colorado.
PARTE 1 - Valor sagrado de la vida: defender la dignidad humana desde la concepción hasta la muerte natural
PARTE 4 - Justicia económica, pobreza y bienestar social: defender la dignidad humana y el bien común








