'La mies es abundante': cómo una parroquia llevó a 74 personas a la conferencia SEEK
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Por Caitlin Burm
Parroquia St. Joan of Arc: discernir, capacitar y enviar
Cuando la parroquia St. Joan of Arc en Arvada inició un proceso de planeación pastoral en el 2020; no tenía idea de qué implicaría años de discernimiento ni de que un día conduciría a una fe más profunda en la comunidad parroquial y al fortalecimiento y al envío de 74 feligreses a SEEK en Denver en enero del 2026.
Con el apoyo de la Arquidiócesis de Denver, incluyendo a Scott Elmer, director de misión y superintendente, y Kevin Greaney, director de comunicaciones, St. Joan of Arc formó un equipo de liderazgo para discernir la voluntad de Dios para el futuro de la comunidad.
Junto con el Espíritu Santo y santa Juana de Arco, su patrona, desarrollaron un plan pastoral de varios años para la parroquia, construido en torno a temas específicos diseñados para ayudar a los feligreses a crecer espiritualmente y vivir su fe de manera más intencional.
El padre Nathan Goebel, párroco de la comunidad y exalumno de FOCUS, dijo que el plan exigió confianza en Dios y en el equipo de liderazgo.
“Simplemente no tenía idea de que íbamos a formar un equipo de liderazgo. Eso fue obra total del Espíritu Santo. … Yo pensaba que tenía ideas muy buenas. Pero hubo momentos en los que creí tener la idea perfecta y no se eligió, y eso fue una enorme bendición”, explicó. “Y resulta que si simplemente escuchamos lo que Dios quiere para la parroquia, todos somos confirmados de distintas maneras”.

El diácono Tim Heaton, quien sirve en St. Joan of Arc, coincidió.
“Teníamos mucho de ese pensamiento de ‘así siempre se ha hecho’… y eso es común en todas las parroquias”, dijo. «La clave en todo esto es que todo se hace en oración. Estamos escuchando al Espíritu”.
Después de discernir la misión del plan pastoral y de vivir un año centrado en la madurez espiritual, los feligreses se enteraron de que la conferencia SEEK se realizaría en Denver en el 2026. El equipo de liderazgo sintió que el momento era providencial.
En lugar de asistir de manera individual, el equipo discernió que podía ampliar su plan espiritual actual y llevar a la parroquia al siguiente paso: capacitar y enviar a los feligreses para que vivan su fe en la conferencia y más allá.

“La mies es abundante”
Mallory Hintz, feligresa de St. Joan of Arc dijo que la decisión de asistir a SEEK surgió tras meses de oración y discernimiento.
“Nuestro párroco y el equipo de liderazgo oraron intencionalmente por la parroquia y pidieron al Espíritu Santo que eligiera a quién invitar, no solo para asistir a SEEK, sino también para estar en misión”, explicó.
La parroquia estableció inicialmente la meta de llevar a 72 feligreses a la conferencia, un número tomado de la Sagrada Escritura. En Lucas 10, 1-23, Jesús envía a 72 discípulos delante de él para preparar el camino, diciéndoles: “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos”.
Ese pasaje, dijo el padre Nathan, se convirtió en central para el discernimiento de la parroquia.
“Cuando Jesús llama a los 72, les dice: ‘Rueguen al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies’”, explicó el padre Nathan. “Los envía y los manda a todos los pueblos que piensa visitar, y luego se hace a un lado. Esa es la parte impresionante”.
Ese pasaje volvía una y otra vez, añadió.

Al final, el equipo de liderazgo recibió la confirmación de que, en total, 74 feligreses podrían asistir a la conferencia, lo que abarcaría una amplia variedad de edades, ministerios y vocaciones dentro de la parroquia.
Jenny Pergola, feligresa de St. Joan of Arc, que participó en el proceso y asistió a SEEK, dijo que la experiencia de discernimiento fue transformadora.
“Aprender la importancia y el valor de ir más despacio y de ser parte del proceso, así como permitir que el proceso sea influido por el Espíritu Santo y ver a dónde te lleva me ha ayudado muchísimo”, afirmó.
“Nos tomó casi dos años discernir por qué existimos, y eso se sintió largo, pero importó que no estuviéramos guiados por nuestras propias ideas, sino por lo que el Señor quería”, añadió Jenny. “Somos individuos que se unen en comunidad para discernir lo que el Señor quiere, así que tiene sentido que la comunidad más amplia comience a unirse a medida que este grupo central también se va uniendo”.

De la conferencia a la comunidad
Asistir juntos a SEEK, como parroquia en misión, marcó profundamente la experiencia de los feligreses. Aunque miles de católicos de todo Estados Unidos acudieron a la conferencia, formar parte de una comunidad parroquial enriqueció el evento para los participantes.
A través de la Misa diaria, oportunidades de adoración eucarística y de confesión, y conferencias con ponentes católicos reconocidos a nivel nacional, los feligreses compartieron no solo inspiración, sino también una renovación que podían llevar de regreso a la vida parroquial.
Para Mallory, fue su cuarta conferencia de SEEK, pero fue la primera vez que asistía como parte de una comunidad parroquial.
“Ha sido algo tan hermoso y diferente”, dijo a El Pueblo Católico. “La experiencia ha sido muy edificante. La última vez que asistí a SEEK, estaba muy enfocada, interiormente, en lo que Dios estaba haciendo en mi corazón y en conformar mi voluntad a la suya”.
Pero en esta ocasión, explicó, su enfoque fue ampliar ese impacto.
“Poder ver en qué punto del camino está cada persona, y seguir construyendo la Iglesia a través de nuestra misión en St. Joan of Arc ha sido increíble”, comentó.
“Realmente vemos a St. Joan of Arc, como nuestro campo de misión, eligió a personas de distintas edades y ministerios para que los frutos de SEEK se multipliquen”, añadió. “Jesús es el fuego, pero yo puedo absorber el calor. Quiero ser continuamente un fuego encendido y luego reunir, unir y ayudar a que otros también se conviertan en fuego encendido.

Jenny asistió a la conferencia junto con miembros de su familia y dijo que todos los que participaron sintieron su impacto.
“Sé cómo el Señor se está moviendo en mi familia”, afirmó. “Y luego está ese efecto dominó de todos nosotros, que toca a nuestras comunidades, y lo que eso va a llevar a nuestros ministerios”.
El padre Nathan dijo que la experiencia compartida es parte de lo que le confiere a SEEK un impacto duradero.
“Si seguimos el impulso del Espíritu Santo, no tengo absolutamente ninguna idea de lo que podría suceder”, dijo. “Solo sé que algo va a suceder y que luego miraremos atrás y diremos: ‘Señor, todo lo que hicimos fue por ti’”.
“Cuando salí de una conferencia de FOCUS en Minneapolis en 2005, dije: ‘Señor, estoy listo para ir adonde tú quieras que vaya’. Y al final, me envió de regreso a Denver como sacerdote”, añadió el padre Nathan.

La parroquia aún no ha terminado
Aunque SEEK ya concluyó, los líderes parroquiales subrayaron que la conferencia en Denver marcó un comienzo, no un final. Para la parroquia St. Joan of Arc, el verdadero trabajo comienza de regreso en Arvada, en los encuentros cotidianos con los demás y en la vida familiar y parroquial.
El padre Nathan reiteró ese sentido de misión continua entre sus feligreses.
“Hemos estado orando, discerniendo y caminando hacia este momento durante mucho tiempo”, dijo a El Pueblo Católico. “Este es un paso en el camino. Este no es el final”.
Los líderes parroquiales ya están comenzando a preguntarse cómo los feligreses formados, alentados y renovados en SEEK pueden ayudar a acompañar a otros en la fe, fortalecer los ministerios y acoger a los recién llegados a la Iglesia.
Jenny animó a otros feligreses a participar y a decir “sí” cuando surgen oportunidades como SEEK.
“Nunca te vas a arrepentir del tiempo pasado con el Señor”, dijo. “Nunca te vas a arrepentir del tiempo pasado con tu comunidad de fe”.
Añadió que ya puede ver una transformación en St. Joan of Arc, gracias al proceso de discernimiento y al paso hacia la misión.
“Cuando llegamos por primera vez, la parroquia era mucho mayor”, explicó. “Ahora hay una gran diversidad de edades y la gente no solo viene los domingos, se involucra durante toda la semana”.

Para el diácono Tim, los frutos también ya son visibles en la parroquia.
“Esta parroquia está en lugares donde nunca había estado en sus más de 40 años de historia”, dijo. “Creo que la parroquia está en llamas. De verdad lo creo”.
Mientras St. Joan of Arc continúa mirando hacia adelante, su liderazgo regresa al mismo punto que los guió a SEEK desde el principio: el discernimiento en la oración.
“Todos tenemos ideas, pero las vamos a llevar a la oración”, explicó el diácono Tim. “Vamos a escuchar al Espíritu Santo y a dejar que el Espíritu Santo nos guíe en lo que sea mejor para St. Joan of Arc”.
En última instancia, añadió, la esperanza es que el espíritu misionero cultivado en SEEK no se quede dentro de los muros parroquiales.
“Si hemos tenido éxito, idealmente eso empieza a burbujear hacia nuestro vecino de al lado y comenzamos a extender ese trabajo misionero hacia afuera”, añadió. “Dios llegó primero y nosotros tenemos que construir a partir de eso. Y eso es lo que estamos haciendo”.
André Escaleira, Jr., contribuyó a este reportaje.








