top of page

Anuncio

Image by Simon Berger

Perspective

Cabrini Teaching Fellows: renovando nuestras escuelas

  • Forest Barnette
  • 6 mar
  • 5 min de lectura
Aula con alumnos levantando la mano y una maestra frente a un mapa en la pizarra. Ambiente acogedor, ventanas grandes, decoración religiosa.
(Foto proporcionada)

Es el año 1912.


Una inmigrante italiana, cansada pero decidida, está sentada frente a un carpintero de Colorado. Aunque el frío de mediados de abril no lo delata, el calor del verano se acerca rápidamente al pie de las Montañas Rocosas y hay mucho por hacer.


Juntos, esta pareja tan dispareja traza planes para alojar a niñas huérfanas de la zona en el tercer campamento de verano consecutivo organizado por una joven congregación religiosa.

La cabeza de esa comunidad se sienta a la mesa contra todo pronóstico, forjada por largos viajes por países y océanos, impulsada por la pasión por ofrecer una “educación del corazón” a los estadounidenses más necesitados.


Aquí, diseñando la histórica Stone House de Golden, se encuentra santa Francisca Javier Cabrini.

Poco más de un siglo después, durante el verano del 2025, esa misma casa volvió a llenarse de voces y risas, esta vez de jóvenes hombres y mujeres que comparten tanto la visión educativa de santa Cabrini como su tenacidad incansable. Ellos son los Cabrini Teaching Fellows, reunidos como parte de su formación intensiva de cinco semanas mientras se preparan para su vocación como maestros.


Estado de la educación

A nivel nacional, las escuelas enfrentan desafíos que parecen insuperables. Debido al agotamiento, al aumento del costo de vida, a la falta de apoyo y a muchos otros factores, los maestros están dejando la profesión de manera masiva. Tan solo en las escuelas católicas del norte de Colorado se contratan más de 100 nuevos maestros cada año. Esta rotación constante desestabiliza la cultura escolar, pone en riesgo la continuidad académica, frena el crecimiento de los estudiantes y drena recursos valiosos de administraciones que ya operan con presupuestos muy limitados.


Para las escuelas católicas de la arquidiócesis de Denver, el problema va más allá de cubrir vacantes. Las escuelas arquidiocesanas y parroquiales trabajan arduamente para profundizar en su identidad católica y formar a los estudiantes para que sean santos. Para lograrlo, necesitan maestros con espíritu misionero, llenos de fe, que ellos mismos estén en busca de la santidad.


No solo es difícil encontrar educadores católicos apasionados y fieles, sino que también resulta aún más difícil retenerlos. En comparación con sus colegas del sistema público, los maestros de escuelas católicas ganan menos, realizan más trabajo con menos recursos y tienen una mayor probabilidad de dejar la educación tras eventos como el matrimonio o el nacimiento de un hijo. De hecho, casi la mitad de los maestros abandona la profesión en los primeros cinco años.


¿El resultado? Una escasez de educadores excelentes en el aula y profundamente arraigados en la misión católica. Sin ellos, nuestras escuelas y nuestros estudiantes no pueden florecer.


Formar maestros, edificar la Iglesia

Aquí entra en escena el programa Cabrini Teaching Fellows (CTF, por sus siglas en inglés). Bajo el patrocinio de una educadora tan tenaz como santa Francisca Javier Cabrini y establecido en el 2023 por decreto del arzobispo de Denver, monseñor Samuel J. Aquila, este programa de tres años responde de frente a la crisis de la educación católica en el norte de Colorado.


CTF ofrece un camino directo para que las escuelas católicas integren maestros con sentido de misión, al reclutar, formar y retener a jóvenes profesionales que perciben un llamado profundo a la educación. Estos jóvenes hombres y mujeres reciben la formación y el acompañamiento necesarios para impulsar la misión de la Iglesia tanto dentro de sus escuelas como en su vida fuera del aula.


Formación integral

Para lograrlo, CTF forma a los fellows (becarios) en la misma rica herencia educativa que encendió un celo tan profundo en el alma de la propia Madre Cabrini: dos mil años de educación profundamente humana, custodiada y nutrida por la Iglesia.

Santa Cabrini llamaba a esta filosofía “educación del corazón”. Exigía un curso riguroso que fuera tan académico y espiritual como práctico y moral. Su objetivo era formar a la persona entera en un amor profundo por Dios y por el prójimo.


De manera similar, la formación en CTF va mucho más allá de lo académico. Los fellows participan en experiencias regulares de formación grupal centradas en el crecimiento humano y espiritual, así como en el desarrollo intelectual y pedagógico. Se adentran en la rica historia de la educación en las artes liberales. Los directores espirituales ofrecen acompañamiento personal mientras los fellows disciernen su llamado a la educación católica. Mentores con amplia experiencia son asignados a cada uno para asegurar un equilibrio sano entre trabajo y vida personal, así como un crecimiento concreto en habilidades profesionales como el manejo del aula, la construcción de una cultura escolar sólida y una pedagogía eficaz.


Así, empapados durante años en esta formación, los Cabrini Teaching Fellows continúan la misión de santa Cabrini tanto en su manera de vivir como en la forma en que forman a sus propios estudiantes, aportando estabilidad y excelencia a las escuelas que se atreven a invertir en ellos.


Comunidad intencional

A pesar de los estereotipos sobre los jóvenes profesionales, estos hombres y mujeres eligen CTF porque anhelan una comunidad intencional, un factor clave para el éxito de cada fellow.

Al vivir de cerca con otros católicos afines y compartir una misión común, los fellows imitan el estilo de vida generoso de Madre Cabrini y de sus Misioneras del Sagrado Corazón. Esto ofrece un apoyo mutuo constante, compañerismo y rendición de cuentas. Al aprender a formar y sostener una comunidad arraigada en la oración, salen del programa con herramientas concretas para disminuir el agotamiento, tanto en sus propias vidas como en las de los educadores que los rodean.


Un regalo para las escuelas

Las escuelas que deciden colaborar con CTF comparten el peso de la crisis educativa con expertos afines, dedicados a formar maestros exitosos y apasionados. Los directores se ven liberados de la carga constante de cubrir vacantes en el profesorado. Los recursos que antes se destinaban a la capacitación inicial de jóvenes profesionales pueden redirigirse, ya que el equipo de CTF ofrece una formación específica y continua. La cultura del aula se fortalece y se estabiliza conforme los fellows regresan año tras año, ya integrados en la comunidad escolar. La excelencia académica florece a medida que los planes de estudio se perfeccionan con maestros familiarizados con sus contenidos y con sus estudiantes.


Gana toda la Iglesia

Los maestros son el corazón que da vida a las escuelas. Al fortalecer la vocación de los educadores, la restauración y la sanación se extienden al resto del Cuerpo de Cristo: mejora la educación, se da la evangelización, los estudiantes se enamoran de la fe, las familias se inspiran, las parroquias crecen, los ministerios generan un impacto positivo, quienes están fuera se sienten atraídos por la Iglesia y aún más almas son ganadas para Cristo.


La Madre Cabrini comprendía esta realidad de manera intuitiva: para reconstruir la Iglesia, debemos reconstruir la educación. Como maestros, entrenadores y mentores, los Cabrini Fellows son misioneros directos para nuestros jóvenes.


Sé parte de la solución

Estos fellows, que llenaron la Stone House de energía juvenil y conversaciones animadas, son el inicio de una forma audaz y nueva de apoyar a nuestras escuelas. Mientras el Espíritu Santo se mueve, nunca lo hace solo. Llama a más fellows, más mentores, más formadores, más recursos, más fe y más esperanza. CTF entra con valentía en el desafío de llevar la sanación de Cristo a las escuelas del norte de Colorado.


Para conocer cómo puedes apoyar esta misión, visita www.cabriniteachingfellows.com.

 

bottom of page