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Image by Simon Berger

Perspective

Metanoia vuelve a Denver con un mensaje de fe y esperanza para las familias

Foto del escritor: Rocio Madera
Rocio Madera
hace 2 horas
3 min de lectura

Cientos de personas participaron en la segunda edición del encuentro, que incluyó una Misa celebrada por el arzobispo James Golka, la adoración eucarística y momentos de reflexión.


Obispo con mitra morada habla en el púlpito de una iglesia, junto a una cruz dorada y altar con velas; ambiente solemne.
En su homilia en la conferencia Metanoia, el arzobispo James Golka compartió un mensaje de fe, alegría y esperanza. (Foto proporcionada)

El pasado 24 de octubre, el Coliseo de Denver se convirtió en un lugar de encuentro espiritual para cientos de fieles que participaron en la segunda Metanoia en la ciudad de la milla alta.


Organizado por El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE), el evento de este año ofreció un espacio de oración, reflexión y convivencia familiar, invitando a los asistentes a renovar su fe.


El evento dio inicio con una Misa presidida por el arzobispo James Golka, quien, durante su homilía, invitó a los fieles a mantener la mirada en el cielo.


“El deseo de Dios para nosotros es conocer el cielo. Esto es importante porque mirar al cielo es una fuente de esperanza. Esperanza para vivir en este mundo”, expresó el arzobispo.


También advirtió a los presentes que no permitieran que las preocupaciones diarias los alejaran de Dios.


“Aquí [en el mundo] tenemos muchas preocupaciones, muchas que no son del cielo. Jesús desea que pongamos nuestras preocupaciones por completo en el cielo. Mi vida va a cambiar si mi corazón está puesto en el cielo”, reflexionó.


Y no hay lugar más noble para entregar nuestras preocupaciones que en la celebración de la Eucaristía, agregó el arzobispo James. Verdaderamente, la Misa es un encuentro con Dios Padre, quien siempre desea estar en comunión con nosotros, dijo.


Al referirse a la oración del padrenuestro, animó a los presentes a rezarla de corazón, reconociendo que están ante el Padre y que pueden dirigirse a él con confianza.


“Es importante rezar esta oración desde el corazón, no solo desde la mente. Estamos enfrente de nuestro Padre y, después de esta oración, Dios nos ofrecerá su vida. Jesús va a ofrecer su cuerpo y su sangre”, enfatizó el arzobispo James. 


El mensaje de cercanía con Dios y de fe también se reflejó en la experiencia de los participantes. Para Ana Rodríguez y su esposo José, quienes asistieron a Metanoia por primera vez, fue una jornada que los dejó muy llenos del Espíritu Santo.


“Me gustaron mucho los temas. Fueron temas muy llegadores, sobre todo para la familia y el matrimonio”, compartió Ana con El Pueblo Católico, destacando la homilía y la cercanía del arzobispo James con la comunidad hispana.


“Mi esposo y yo quedamos encantados con la homilía del arzobispo. Su forma de expresarse, de apoyarnos y de dirigirse a la comunidad fue muy bonita y emotiva”, aseguró.


Ana también destacó la adoración eucarística como uno de los momentos más especiales y emotivos del evento, ya que los asistentes tuvieron la oportunidad de acercarse de manera muy cercana a Jesús Eucaristía.


“Fue una experiencia muy hermosa. Lo pasaron entre la multitud, de la misma manera que Jesús pasó entre las personas. Todos tuvimos la oportunidad de tocarlo y sentir su presencia, con mucho respeto”, recordó Ana con emoción.


El arzobispo concluyó invitando a las personas a caminar con el corazón abierto para recibir todo lo que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros.


“Es importante caminar con alegría, estar disponibles y abiertos a recibir todo lo que Dios tiene para nosotros”, dijo el arzobispo James.


De esta manera, Metanoia dejó en los asistentes una experiencia de fe, alegría y esperanza, invitándolos a renovar su corazón y su relación con Dios. Por segundo año consecutivo, Metanoia fue una jornada que animó a las familias a seguir caminando unidas en la fe y con la mirada puesta en Dios.

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