Elegir una preparatoria católica: cinco aspectos a considerar y cinco recursos que pueden ayudar
- Equipo de El Pueblo Católico
- hace 1 hora
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Para los padres de estudiantes de octavo grado, la llegada a la preparatoria puede sentirse como si ocurriera de golpe. En un momento, su hijo está aprendiendo a moverse entre los casilleros y las tareas de la secundaria; al siguiente, ustedes están considerando decisiones que marcarán su formación intelectual, espiritual y personal durante algunos de los años más influyentes de su vida.
Reconociendo lo importante que puede ser este momento, la Oficina de Escuelas Católicas de la Arquidiócesis de Denver publicó la Guía para padres sobre las preparatorias católicas en la Arquidiócesis de Denver, un recurso práctico diseñado para ayudar a las familias a discernir con claridad y confianza.
En el corazón de la guía hay un recordatorio sencillo: la educación católica no se trata únicamente de lo académico. Se trata de formar a los jóvenes en sabiduría, virtud y una relación viva con Jesucristo.
Cinco aspectos que todo padre debe considerar
Formación en la fe
La preparatoria suele ser una etapa en la que la fe de un joven se pone a prueba, se profundiza o, en algunos casos, se descuida. Se anima a los padres a observar con atención los cursos de teología, la vida sacramental, los retiros, las oportunidades de servicio y, algo igualmente importante, el testimonio de fe de los maestros y del personal. ¿Se requiere teología durante los cuatro años? ¿Se ofrecen la Misa y el sacramento de la Reconciliación? ¿Los adultos modelan una fe católica vivida?
Programa académico
Aunque todas las preparatorias católicas ofrecen materias básicas, importa la manera en que se imparten. Las familias deben considerar el plan de estudios, las lecturas, el nivel de exigencia académica, los cursos avanzados o de colocación avanzada (AP) y la disponibilidad de apoyo académico. Una sólida educación católica integra la fe y la razón.
Actividades extracurriculares
Los deportes, las artes y los clubes pueden desempeñar un papel formativo importante en la vida de un estudiante. Se invita a los padres a mirar más allá de los trofeos o los currículums y a preguntarse si estas actividades fomentan el equilibrio, la virtud y el sentido de comunidad.
Cultura escolar
La cultura da forma a la experiencia. La guía anima a los padres a prestar atención a lo que la escuela valora, a cómo se tratan los estudiantes entre sí y a si el ambiente general está en sintonía con los valores de su familia. La influencia de los compañeros crece en la preparatoria, por lo que la cultura se convierte en un aspecto clave.
Recuerden: ustedes siguen siendo los padres
Quizá el recordatorio más contracultural de la guía sea este: los padres siguen siendo los primeros educadores de sus hijos. Escuchar las preferencias del estudiante es importante, pero la responsabilidad de discernir recae en mamá y papá. Las escuelas católicas existen para colaborar con las familias, no para sustituirlas.
Cinco recursos para ayudarles a decidir
La guía también ofrece herramientas concretas para ayudar a las familias a pasar de la reflexión a la acción:
Visitar los sitios web de las escuelas para conocer sus prioridades y programas.
Hablar directamente con el personal de admisiones, que puede responder preguntas y organizar visitas.
Preguntar por el costo real, incluidas las becas y la ayuda para la colegiatura; las escuelas católicas buscan ser accesibles y asequibles.
Asistir a jornadas de puertas abiertas, en las que las familias pueden conocer de primera mano la comunidad escolar.
Consultar con los líderes de su parroquia y de la escuela, incluidos los párrocos y los directores, quienes pueden ofrecer orientación de confianza.
Elegir una preparatoria es, en última instancia, un acto de confianza: confianza en que Dios actúa en su familia y los guiará mientras buscan lo mejor para su hijo. Con un discernimiento atento y las herramientas adecuadas, los padres pueden afrontar esta decisión no con ansiedad, sino con confianza y paz.





