Primera Jornada Mariana en Denver, un ‘sí’ que puede cambiar al mundo
- Rocio Madera

- hace 41 minutos
- 4 min de lectura
Cientos de fieles participaron en la primera Jornada Mariana en Denver, un encuentro de fe, oración y devoción celebrado en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María.

“El sí de María puede cambiar a todo el mundo”. Con estas emotivas palabras de su homilía, el arzobispo James Golka se dirigió a los asistentes a la primera Jornada Mariana, que se llevó a cabo el pasado 15 de agosto, en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María.
La Misa especial, concelebrada por el obispo Jorge Rodríguez, formó parte de la jornada que reunió a alrededor de 300 personas, en su mayoría consagradas a Jesús a través del corazón de María, y 50 jóvenes. El día estuvo lleno de oración, reflexión y fe, y brindó un ambiente de esperanza en el Seminario St. John Vianney en Denver y su capilla, Christ the King.
A partir del ejemplo de María, el arzobispo recordó que la fe también implica aprender a decir “sí”, incluso cuando no comprendemos el camino que nos espera.
“María es nuestro ejemplo … Cuando el ángel Gabriel le dice a María: ‘Tú vas a tener un bebé, se llamará Jesús’, ella dice: ‘No entiendo, pero si es el deseo de Dios, sí’”, expresó el arzobispo.
Su respuesta cambió la historia y se convirtió en un ejemplo de cómo vivir más de acuerdo con la voluntad de Dios y menos con la nuestra.
“Es importante que escuchemos a Dios para entender su plan. Si entendemos su plan, como María, vamos a decir sí”, afirmó.
Además, el arzobispo recordó que la cercanía con Jesucristo puede transformar nuestra vida y llenar el corazón de verdadera alegría.
“Un católico feliz puede cambiar a más personas en el mundo”, señaló, animando a los presentes a llevar el mensaje de Cristo más allá de la iglesia y convertir la fe en un testimonio vivo.
El arzobispo James recordó que buscar la santidad no significa ser perfectos, sino desear estar cerca de Dios y caminar con él.
“Dios tiene un plan para ustedes que están aquí”, dijo. “Él tiene algo para ti y para todos. Estemos abiertos a todo lo que Dios nos quiere decir en la vida”.
Alrededor de 300 personas participaron en la primera Jornada Mariana en Denver, celebrada en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María. La jornada incluyó charlas y momentos de oración y reflexión, así como una Misa presidida por el arzobispo James Golka y concelebrada por el obispo Jorge Rodríguez. (Fotos: Rocio Madera/El Pueblo Católico)
Entre los oradores encargados de compartir los diferentes temas estuvieron el padre Eric Zegeer de la parroquia St. Pius X en Aurora, el padre Jaime Valdez de la parroquia St. Therese en Aurora, el padre Antonio J. Flores Cota de la parroquia St. Joseph en Denver y Mons. Emile Martin de la parroquia St. Rose en Denver. También participó la cantante y predicadora católica Lupita Aguilar, quien además fue la maestra de ceremonias y deleitó a los presentes con su voz y emotivos cantos dedicados a la Virgen María.
Para Ángeles, feligrés de la parroquia Ascension en Denver, los temas de la jornada tocaron profundamente su corazón y fortalecieron su devoción por María.
“Los temas me llegaron a lo más profundo de mi corazón. La Virgen ha hecho mucho conmigo. Es maravilloso y grande ver lo que ella hace con el corazón para llegar a Jesús”, expresó.
Ángeles tiene claro que es María quien nos conduce hacia Cristo.
“¿Cómo proclamas la grandeza de tu Dios si no es por María?”, afirmó con convicción.
María Ortiz, feligresa de la parroquia Sacred Heart, llegó desde Boulder para ser parte de esta emotiva jornada, que le dejó nuevas enseñanzas sobre la Virgen María.
“Fue mucho aprendizaje sobre María, que me ayudó a amarla y a acercarme mucho más a su corazón, a mi Madre bendita, que siempre está con nosotros y nunca nos deja”, compartió.
También expresó su gratitud por la presencia del arzobispo James
“Me siento muy privilegiada de haber acudido a esta Misa con el arzobispo y de que se haya tomado el tiempo para estar con nosotros”, dijo.
De la misma manera, Sara Cárdenas, de la parroquia St. Theresa en Frederick, mostró su emoción por la participación del arzobispo James.
“Es la primera vez que estoy en una Misa con el arzobispo y me encantó. El hecho de que hable nuestro idioma es algo muy emocionante”, dijo.
Para ella, la celebración fue una oportunidad especial para vivir la fe y experimentar la alegría de la Eucaristía.
“La Eucaristía es algo que me llena. Es algo muy gratificante,” agregó.
La primera Jornada Mariana concluyó con una procesión alrededor del Seminario St. John Vianney, donde los fieles caminaron juntos en oración, expresando públicamente su fe y devoción a la Virgen María. (Foto: André Escaleira, Jr./El Pueblo Católico)
Si bien muchas personas no pudieron ingresar debido al límite de espacio, la respuesta fue tan buena que los organizadores ya están considerando realizar la segunda jornada en un lugar más amplio y abierto al público.
“Si hay una primera jornada, tiene que haber una segunda”, afirmó Teresa Ríos, coordinadora del evento y miembro de la Asociación María Reina de Corazones.
También adelantó que esto es solo el comienzo de una celebración especial.
“Esta jornada consecutiva nos llevará a la celebración de los 500 años de la revelación de Nuestra Señora de Guadalupe”, explicó.
Al final del día, ni la lluvia pudo detener la alegría y la devoción de los participantes. Una procesión alrededor del Seminario St. John Vianney puso fin a esta emotiva jornada, en la que los fieles caminaron juntos en oración y con la mirada puesta en la Virgen María.
Junto con ella, los asistentes —y todos nosotros— estamos llamados a repetir su “sí” y permitir que Dios cambie el mundo, un alma a la vez.








