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Image by Simon Berger

Perspective

Arzobispo James Golka regresa a clases para dar la bienvenida a estudiantes y docentes

  • Foto del escritor: André Escaleira, Jr.
    André Escaleira, Jr.
  • hace 4 minutos
  • 13 min de lectura

Durante un recorrido de varias semanas por la arquidiócesis, el arzobispo de Denver visitó algunas escuelas en este regreso a clases, donde dio la bienvenida a sus comunidades y las animó al inicio de un nuevo año académico.


El arzobispo de Denver, James Golka, distribuye la comunión durante la Misa en la preparatoria St. John Paul the Great, en Denver. (Foto: Madison Gonzalez, cortesía de la preparatoria St. John Paul the Great)
El arzobispo de Denver, James Golka, distribuye la comunión durante la Misa en la preparatoria St. John Paul the Great, en Denver. (Foto: Madison Gonzalez, cortesía de la preparatoria St. John Paul the Great)

El nuevo año académico ya está en pleno curso y maestros y estudiantes de todo el norte de Colorado se están adaptando nuevamente a las aulas.


Mientras se preparaban las mochilas, se compraban los libros y se planchaban los uniformes nuevos, el arzobispo James estuvo presente para dar la bienvenida a estudiantes y maestros a un nuevo año académico en las escuelas de toda la arquidiócesis.


A lo largo de varias semanas, el arzobispo de Denver bendijo a los nuevos maestros de las escuelas católicas y visitó la preparatoria St. John Paul the Great en Denver, Chesterton Academy of Our Lady of Victory en Littleton, Colorado State University en Fort Collins, el Seminario St. John Vianney en Denver y Chesterton Academy of Our Lady Seat of Wisdom en Denver.


En cada visita, el arzobispo ofreció sus oraciones y palabras de aliento al inicio del nuevo año académico e invitó a los estudiantes a profundizar en la fe, el conocimiento y el discipulado.


(Fotos: André Escaleira, Jr./El Pueblo Católico)


Arzobispo James a nuevos maestros: “La gracia de nuestro Padre siempre es suficiente”

Mucho antes de que comenzara el ciclo escolar, más de 100 nuevos maestros de escuelas católicas de toda la arquidiócesis se reunieron para una jornada de oración, capacitación y orientación junto con líderes arquidiocesanos y el arzobispo de Denver, James Golka.


Inspirándose en el Evangelio del día durante su homilía en la Misa, el arzobispo recordó a los maestros que su vocación consiste en servir, renunciando a sí mismos para entregarse a sus estudiantes y a sus comunidades.


“Negarte a ti mismo significa que sabes plenamente que eres un hijo amado de Dios, que tu vida no se trata de ti, sino del Dios que te creó”, dijo el arzobispo James. “Dios tiene un plan y un lugar para ti. Estás aquí porque Dios te llamó. Dios tiene una razón y un propósito para que estés en nuestras escuelas. Esa razón y ese propósito no tratan de ti. Se trata de Dios y de sus propósitos.

Pero Dios te ha preparado para esto. Dios te dio todos los dones y debilidades que tienes para utilizarlos para su mayor gloria”.


Aunque educar, formar e inspirar a las almas jóvenes puede parecer una enorme responsabilidad, estos nuevos maestros, quienes están entre “las mejores personas que conozco”, señaló el arzobispo, ayudarán a hacer presente el Reino de Dios en la tierra siempre y cuando escuchen su voluntad y se apoyen en el Señor al comenzar el ciclo escolar.


“Solo quiero que confíen totalmente en nuestro Señor. Él les ha dado lo que necesitan”, dijo. “No pueden hacerlo por sí solos, pero la gracia de nuestro Padre siempre es suficiente. Tienen todo lo que necesitan para compartir con nuestros estudiantes”.


Para los nuevos maestros presentes, la jornada fue una manera perfecta de comenzar su primer ciclo escolar en escuelas católicas.


“Realmente sentí que hoy fue un día maravilloso y lleno de significado”, compartió una maestra. “Me voy con el corazón lleno, inspirada y agradecida”.


“Estaba sumamente nervioso por comenzar de lleno mi primer año como maestro, pero ahora siento que tengo las herramientas y el apoyo necesarios para hacerlo”, añadió otro.


“Siento que formo parte de algo más grande de lo que imaginaba y que estoy donde Dios me ha puesto”, dijo un tercer maestro.


(Fotos: Madison Gonzalez, cortesía de la preparatoria St. John Paul the Great)


St. John Paul the Great: servicio y sacrificio a ejemplo de los santos

Durante su visita a la preparatoria St. John Paul the Great en Denver, el arzobispo James no pudo evitar recordar la visita del santo papa a Denver exactamente 33 años antes.


“Creemos que aquella sencilla visita de apenas un par de días cambió la vida católica en Denver y en Colorado”, dijo el arzobispo. “Así que no nos limitamos a mirar hacia atrás y decir: ‘¿No fue maravilloso que estuviera aquí?’. Él sigue aquí y quiere interceder por nosotros. Especialmente cuando una escuela lleva su nombre, pueden estar seguros de que intercede por ustedes. Su presencia está aquí”.


Los santos desempeñan un papel fundamental en la vida espiritual, señaló el arzobispo al hablar de san Maximiliano Kolbe, cuya fiesta se celebraba ese día. El santo sacerdote franciscano polaco entregó su vida como mártir de la caridad en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial.

“Fue un sacerdote que hizo lo que creo que haría cualquier obispo, sacerdote o diácono, y probablemente cualquier maestro de una escuela católica, por las personas a quienes les han sido confiadas”, explicó el arzobispo James. “Harían cualquier cosa por ustedes, y creo que incluso morirían por ustedes. Sé que, si eso significara llevarlos al cielo, sin duda moriría por ustedes, y apenas conozco a un par de ustedes”.


El ejemplo de san Maximiliano Kolbe muestra lo que significa sacrificarse por otra persona y hacerlo unido a Jesús, continuó el arzobispo.


“Llegarán momentos difíciles a su vida. No tengan miedo de eso. Jesús nos mostró cómo atravesar los momentos difíciles”, dijo. “No pasen por los momentos difíciles solos. Acudan a Jesús. Acudan a sus amigos. Acudan a los maestros de confianza de esta escuela, porque estamos todos juntos en esto”.


Tanto en los momentos difíciles como en las bendiciones, Dios llama a cada persona a una misión y vocación particulares, incluso a la santidad, explicó el arzobispo James al reflexionar sobre su propia historia vocacional. Después de un accidente en el que estuvo a punto de morir, se dio cuenta de que “a partir de este momento, todo es un regalo extra” y, por lo tanto, su vida ya no le pertenecía.


“Estudiantes de St. John Paul the Great, su vida no les pertenece y no se trata de ustedes”, concluyó el arzobispo. “Su vida le pertenece a Dios. Nuestras vidas deben centrarse en Dios y en sus propósitos. Cuando hagan eso, les prometo que serán verdaderamente felices y lo serán por toda la eternidad”.


(Fotos: Cortesía de Chesterton Academy of Our Lady of Victory)


Our Lady of Victory: papa, palio y presencia perpetua de Dios

“Esto es lo mejor que puedo hacer: celebrar nuestra fe con ustedes, acercarnos al altar, alimentarnos de la Palabra de Dios y del cuerpo y la sangre de Jesús. Por eso, es un honor y una alegría estar con ustedes”, dijo el arzobispo James a los estudiantes de Chesterton Academy of Our Lady of Victory en Littleton durante su visita de regreso a clases.


El arzobispo de Denver estuvo presente no solo para inaugurar el nuevo año académico, el primero de la escuela en su nueva sede permanente en Littleton, sino también para bendecir el nuevo edificio escolar. Ante la alegría de la ocasión y el nuevo hogar de la escuela, el arzobispo reflexionó sobre el hogar que los fieles encuentran en el corazón del Buen Pastor.


Señalando su nuevo palio, recibido del papa León XIV en la Solemnidad de san Pedro y san Pablo en Roma, el arzobispo explicó que la banda de dos pulgadas de ancho simboliza la unidad con el buen pastor, el santo padre y entre nosotros. La vestidura también recuerda al cordero perdido que el Buen Pastor carga de regreso al rebaño, añadió.


“Todos tenemos la misión de salir y encontrar a quien esté perdido”, dijo el arzobispo James. “Les diré algo: aquí mismo, en este salón, algunos nos sentimos perdidos. Estamos llamados a dejar que Jesús actúe a través de nosotros para encontrar, para buscar al más pequeño, al más insignificante, al perdido, al último, para permitir que Jesús salve a otros a través de nosotros”.


Al emprender esa misión, tanto estudiantes como graduados suelen llevar en sus corazones la huella de la pezuña de la oveja, otro elemento simbólico del palio, señaló el arzobispo.


“Jesús es nuestro Buen Pastor. Desde el momento en que fueron concebidos en el vientre de su madre, quedó una huella en el corazón de Jesús por ustedes, específicamente por cada uno de ustedes, porque él está completamente comprometido con ustedes”, dijo el arzobispo James. “Él murió por ustedes. Eso significa que ustedes son importantes para él, así que no es un error que estén aquí. Están aquí porque Dios así lo quiso desde el principio de la creación”.


(Fotos: Ben Bradley Photography, cortesía de la parroquia y escuela St. Joseph, Fort Collins)


St. Joseph, Fort Collins: 100 años y un nuevo párroco

La visita del arzobispo James Golka a la parroquia y escuela St. Joseph, en Fort Collins, fue doblemente especial: marcó el centenario de la escuela parroquial y el inicio de una nueva etapa para la parroquia con la instalación del padre Brian Larkin como párroco.


Al reflexionar sobre el comienzo del ministerio del padre Brian como párroco, que providencialmente coincide con un nuevo año académico y con una nueva etapa en la historia de la escuela, el arzobispo James invitó a los fieles a interceder con regularidad por su nuevo padre espiritual.


“Su papel ante la llegada de un nuevo párroco es recibirlo, brindarle hospitalidad y prometerle sus oraciones”, dijo. “Si hacen que se sienta bienvenido, podrá hacer más por ustedes. Si rezan por él, podrá volar y hacer muchísimo más por ustedes”.


El arzobispo dijo que, a lo largo de los años, aprendió de sus feligreses hispanos que el mejor momento para realizar esa intercesión diaria es durante la Misa, cuando el sacerdote recibe la Eucaristía.


“Recen para que tenga una buena comunión con el Señor, para que el Señor anime y tome las riendas de su vida, de modo que nosotros, sacerdotes y ministros, nos parezcamos más a Jesús y menos a nosotros mismos”, exhortó el arzobispo James a los fieles. “Porque si dejamos que Jesús obre a través de nosotros, ustedes estarán mucho mejor atendidos, pues él es un párroco mucho mejor que nosotros”.


Este tipo de oración de una parroquia y de una escuela católica por sus sacerdotes pone de relieve una verdad fundamental sobre la Iglesia establecida por Jesucristo: el Señor permanece íntimamente involucrado en su Iglesia y en el mundo.


“Esta es la genialidad de la Iglesia católica: Jesús nos dejó una Iglesia mediante la cual puede seguir obrando a través de nosotros para cuidar de ustedes, su pueblo”, explicó el arzobispo. “Así que, en cada sacramento, es Cristo quien habla, no su sacerdote. Es a Cristo a quien encontramos, no solamente a su sacerdote”.


(Fotos: Reilly Costa Photography)


Colorado State University: “Pueden encontrar un hogar con nosotros”

Jesús estaba de pie frente a un muro lleno de ídolos paganos. De espaldas a ellos, hizo a los apóstoles y a cada uno de nosotros aquella famosa pregunta: “¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?” (Mateo 16). La pregunta ha resonado a lo largo de los siglos y cobra aún mayor relevancia en un campus universitario como el de Colorado State University.


“Hay muchos dioses falsos en el mundo que intentan alejarlos de nuestro Señor Jesús y de la práctica de la fe. Se van a encontrar con ellos”, dijo el arzobispo James en su homilía a los estudiantes. “No tengan miedo. Los invito a estar atentos, porque frente a todo eso está nuestro Señor Jesús, quien mira a cada uno de ustedes con atención y amor. Ustedes le pertenecen y él hará cualquier cosa para conservarlos junto a él. No importa cuánto nos alejemos, nunca será tan lejos que su amor y su misericordia no puedan alcanzarnos”.


Al destacar la profunda misericordia de Dios, disponible especialmente en el sacramento de la Confesión, el arzobispo recordó a los estudiantes que deben volver a Jesús y encontrar en él la verdadera felicidad.


“Cuando lleguen esas cosas falsas y las tentaciones intenten alejarlos, nuestro Señor los mira no para juzgarlos, sino con un amor intenso, porque ustedes conmueven su corazón”, compartió. “Él hará y ya ha hecho todo para salvarlos. Gracias a Dios”.


Para los estudiantes y miembros de la comunidad, la visita del arzobispo James y su recordatorio del profundo amor de Dios fueron una manera poderosa de iniciar el nuevo ciclo escolar.

“Es algo increíble”, compartió un estudiante de primer año de CSU. “Esta es mi primera experiencia como católico en el campus. Al llegar, era algo que realmente esperaba con ilusión: involucrarme en la Iglesia católica aquí. Así que el hecho de que el primer evento sea con el arzobispo me entusiasma mucho como católico y por venir a CSU”.


A lo largo del año, incluso cuando el arzobispo esté fuera del campus y en Denver, los estudiantes de CSU pueden encontrar un hogar lejos de casa en Ram Catholic y en el corazón de Dios, dijo el padre Sam Munson.


“Solo quiero decirles, hermanos y hermanas, que los quiero. Los queremos. Tal vez estén lejos de casa, pero en la Eucaristía y en la Iglesia siempre están en casa”, compartió. “Así que pueden encontrar un hogar en John the 23rd. Pueden encontrar un hogar con nosotros. Por eso, les pido que se unan a nosotros, que caminen con nosotros y que salgan con nosotros en misión por este campus”.



Colorado State University: ‘You can find a home with us’

Jesus was standing in front of a wall full of pagan idols. With his back to it, he asked the apostles — and each of us — that famous question: “Who do you say that I am?” (Matthew 16). The question has resounded through the ages and is only more relevant on a college campus like Colorado State University.


“There are many false gods out there in the world, trying to take you away from our Lord Jesus, trying to take you away from the practice of the faith. You’re going to run into it,” Archbishop Golka said in his homily to Ram Catholic students. “Don’t be afraid of that. I invite you to be attentive to that, because standing in front of all of that is our Lord Jesus, and he’s looking at each of you with intent and with love. You belong to him, and he will do anything to keep you. No matter how far away we wander, it’s not so far that his love and mercy cannot reach us.”


Emphasizing God’s profound mercy, available especially in the sacrament of Confession, the archbishop reminded students to return to Jesus and find true happiness.


“When those false things come and temptations try to pull you away, Our Lord is looking at you not to judge you, but with intense love, because he is stirred by you,” he shared. “He will do, and he has done, anything to save you. Thanks be to God.”


For students and community members, Archbishop Golka’s visit and his reminder of God's profound love were a powerful way to begin the new school year.


“It’s pretty amazing,” shared one CSU freshman. “This is my first experience as a Catholic on campus. Coming in, that’s something I was really looking forward to: getting involved in the Catholic Church here. So, for the first event to be with the archbishop, it just makes me really excited to be Catholic coming to CSU.”


Throughout the year, even when the archbishop is off campus and in Denver, CSU students can find a home away from home in Ram Catholic, and in the heart of God, Father Sam Munson said.


“I just want to say, brothers and sisters, I love you. We love you. You might be away from home, but in the Eucharist and in the Church, you're always home,” he shared. “So you can find a home at John the 23rd. You can find a home with us. So please, I ask you to join us, walk with us, go on mission out on this campus with us.”


(Fotos: Grant Whitty)


Seminario St. John Vianney: llamado a entregarse a Dios

Después de su primer verano largo y tranquilo en Denver, el arzobispo James estaba entusiasmado por recibir de nuevo a más de 100 seminaristas, así como a profesores y personal, en el Seminario St. John Vianney de Denver para la Misa de apertura.


“Conforme avanzaba el verano, crecía en mí el anhelo por lo que sucedería ahora que volviéramos a reunirnos, por lo que sucedería en este campus, en sus corazones y en todos nosotros”, dijo el arzobispo en su homilía. “Aquí tendremos una comunidad de hombres y mujeres dedicados a acercarse cada vez más a nuestro Señor, a orar regularmente y a aprender a ser hermanos.


Tenemos una comunidad de personas que buscan sabiduría y orientación y desean crecer intelectualmente. … Este se convertirá en un lugar santo porque ustedes están realizando acciones santas. Así que les doy la bienvenida; es una alegría tenerlos aquí”.


Al referirse a la lectura del día, tomada de la Segunda Carta de san Pablo a los Tesalonicenses, el arzobispo James destacó dos maneras en que los seminaristas podrían vivir el nuevo año académico: ir a la deriva de una cosa a otra, sin rumbo, o entregarse a Dios y permitir que él marque el camino.


“¿Cuál es la diferencia entre esas dos maneras?”, preguntó el arzobispo. “Una consiste en confiar intencionalmente en Dios y pedirle que, conforme a sus propósitos, los conduzca, los dirija y los guíe. Y después, tener el valor y la fortaleza para realmente dejar que él lo haga”.


Por supuesto, confiar en Dios y entregarse a él no significa que los seminaristas no tengan trabajo que hacer. Las exigencias del seminario siguen presentes, ya sea en el salón de clases, en las asignaciones parroquiales, en la formación o en la capilla. Pero el espíritu que sostiene esas actividades es muy distinto cuando se vive en entrega al Señor, señaló el arzobispo.


“Significa que, si confío en él, puedo apoyarme totalmente en él. Él me llevará a donde quiera que vaya”, explicó el arzobispo James.


Si los seminaristas, y en realidad cada uno de nosotros, viven con esa entrega, el arzobispo James prometió dos cosas: “Una es que serán verdaderamente felices. La otra es que serán verdaderamente felices por toda la eternidad”.


(Fotos cortesía de Chesterton Academy of Our Lady Seat of Wisdom)


Our Lady Seat of Wisdom: “Hambre de cielo”

En la fiesta de san Agustín, el arzobispo James Golka visitó Chesterton Academy of Our Lady Seat of Wisdom, en Denver, para comenzar el nuevo año académico con oración.


Al recordar los años de búsqueda de este gran santo, el arzobispo animó a los estudiantes, padres de familia, profesores y personal de la escuela a buscar a Dios con mayor intención durante este año escolar.


“Siempre tenemos hambre de cielo, del Reino de Dios, de que Jesús vuelva. Cuando estemos en la presencia de Cristo, recibiremos toda plenitud y, hasta entonces, nunca debemos conformarnos”, dijo. “Por eso creemos que las escuelas católicas son tan importantes, porque nos ayudan en el camino a dejar de lado todo aquello que no necesitamos y a permitir que lo que verdaderamente importa nos llene. Queremos llenarnos de las cosas del cielo”.


Ya sea en el salón de clases o en la capilla, Dios estará obrando a través de mentores, maestros o padres de familia durante este año escolar. La tarea de los estudiantes, señaló el arzobispo, es cooperar con la voluntad de Dios.


“Todo esto, en conjunto, es un espacio donde Dios puede realizar su gran obra y ayudarlos a llenarse de aquello con lo que él quiere que estén llenos”, explicó el arzobispo James.

Basándose en el evangelio del día, la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25, 1-13), exhortó a la comunidad escolar a dar prioridad a su relación con Dios para encontrarse entre los prudentes de la parábola.


“Están invitados y también tienen el gran reto de conocer aún más a Jesús y comprometerse más con su Iglesia. Si llegan a conocer aún más a Jesús, sabrán por qué él los creó”, concluyó. “Los invito este año a hacer su parte. Inviten a Jesús a entrar de lleno en su vida. Inviten a Jesús a entrar aún más en sus vidas y les garantizo que encontrarán una felicidad eterna. Comenzarán a llenarse de esas cosas que son del cielo”.

 

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