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Image by Simon Berger

Perspective

Arzobispo designado James Golka ve hacia adelante a "lo que Dios tiene preparado para nosotros"

  • Foto del escritor: André Escaleira, Jr.
    André Escaleira, Jr.
  • hace 3 horas
  • 9 Min. de lectura
El sábado 7 de febrero, el papa León XIV aceptó la solicitud de jubilación del arzobispo Samuel J. Aquila y nombró al obispo James R. Golka, actualmente obispo de la Diócesis de Colorado Springs, como el sexto arzobispo de la Arquidiócesis de Denver. (Foto de Daniel Petty)
El sábado 7 de febrero, el papa León XIV aceptó la solicitud de jubilación del arzobispo Samuel J. Aquila y nombró al obispo James R. Golka, actualmente obispo de la Diócesis de Colorado Springs, como el sexto arzobispo de la Arquidiócesis de Denver. (Foto de Daniel Petty)

“Si no oramos primero, estaremos perdidos. Así que oremos”, así comenzó su introducción el próximo arzobispo de Denver la mañana del sábado.


Unas horas antes, el Vaticano había anunciado que el papa León XIV había aceptado la solicitud de retiro del arzobispo Samuel J. Aquila y había nombrado al reverendísimo James R. Golka, hasta ahora obispo de Colorado Springs, como el sexto arzobispo de Denver.


Apenas cinco días antes, el obispo James había recibido la llamada del nuncio apostólico, el representante del papa en Estados Unidos.


Razones de sobra para hacer una pausa orante en medio de una semana por demás agitada.


“Padre celestial, gracias por los muchos, muchísimos dones que nos has dado. Gracias por el don de tu Hijo, Jesús, que está aquí con nosotros. Él nos redime; nos da una misericordia inmensa. Nos sana; nos perdona. Gracias por el don del Espíritu Santo, que está aquí a nuestro alrededor para protegernos y, especialmente, para guiarnos, dirigirnos y conducirnos”, rezó el arzobispo designado James. “Abre nuestros oídos para que podamos escuchar tu palabra. Abre nuestros ojos para que podamos reconocer tu presencia en nuestros hermanos y hermanas y a nuestro alrededor. Y abre nuestros corazones para que podamos conocer tu amor inmenso por nosotros”.


(Fotos Grant Whitty/El Pueblo Católico)


Una súplica de oración llena de gratitud

Con el corazón lleno de gratitud, el nuevo pastor del norte de Colorado pidió las oraciones de los fieles durante el tiempo de transición que se avecina.


“Estoy igual de emocionado que de triste. Emocionado porque confío más en Dios que en mí mismo, y si Dios quiere que esté aquí, voy a decir que sí”, compartió el arzobispo designado James, subrayando la bondad del plan de Dios para cada uno de nosotros.


“Para el 25 de marzo, les prometo que estaré más emocionado”, bromeó, en referencia a la fecha de su toma de posesión como arzobispo de Denver, en la solemnidad de la Anunciación. “[Pero también] estoy triste de dejar a mi buena gente en Colorado Springs. En más de cuatro años y medio allí, me enamoré de la gente, de las parroquias, de los sacerdotes, de la diócesis. Son una parte muy grande de mi corazón. Los llevo conmigo y los voy a extrañar profundamente. Por eso, solo les pido sus oraciones durante este tiempo de transición”.


“Un hombre de oración”

El arzobispo Samuel J. Aquila presentó al arzobispo designado James Golka, quien ha pastoreado la arquidiócesis de Denver durante los últimos 13 años. En sus palabras iniciales, el arzobispo elogió a su sucesor como “un hombre de oración, con un profundo amor por Jesús y por la Santísima Madre”.


Ambos han trabajado muy de cerca durante los últimos cuatro años y medio, colaborando en proyectos e iniciativas comunes para anunciar el evangelio de manera eficaz en todo Colorado. Al conocer mejor al arzobispo designado James, el arzobispo Samuel pudo ver cómo “aborda [los desafíos actuales] a través del lente del evangelio y de una visión bíblica del mundo, con un claro sentido de la misión de la Iglesia de hacer discípulos, como el Señor nos lo mandó en Mateo 28”.

Además, el arzobispo resaltó la fluidez con que su sucesor habla español.


“Habla español mucho mejor que yo, lo cual me hizo muy feliz”, dijo, provocando risas en la sala.


“Ha servido de cerca a comunidades hispanas como sacerdote en Grand Island. Entiende bien muchos de los desafíos que enfrentamos hoy en nuestro país y en el mundo, como la inmigración, la situación global tan precaria y todos los retos que atentan contra la dignidad de la vida humana”.


Mensaje de esperanza a los inmigrantes

Pensando especialmente en la comunidad hispana, el próximo pastor de Denver quiso compartir un mensaje en español directamente con los inmigrantes que actualmente viven entre el miedo y la ansiedad: confía en Jesús y nada te turbe.


“Ahora, en este tiempo, es muy difícil porque tenemos miedo a muchas cosas: el futuro de nuestra familia, del gobierno y de todo”, dijo el arzobispo designado. “Entonces, en este tiempo, tengamos toda nuestra confianza en Dios, en Cristo, en su Espíritu Santo. No voy a mirar a mi miedo. Con mi familia voy a mirar todo el tiempo a Jesús y a su mamá, María. Si estoy mirando a Jesús, no tengo miedo, porque ellos vivirán en mi mente”.


“La comunidad hispana tiene el don de la familia, del respeto. Y vamos a necesitar de estos dones en este tiempo”, continuó. “Sean una familia, una familia en Cristo, una familia que reza normalmente y una familia que entiende que Nuestra Señora de Guadalupe es María y que ella está aquí para poner su manto sobre nosotros”.

(Fotos: Daniel Petty/El Pueblo Católico)


“El sí definitivo es Jesucristo”

A pesar de las emociones encontradas y de la agitación del mundo, el arzobispo designado James fue claro en una cosa: Jesucristo lo es todo y permanece con nosotros hoy, así como estuvo con los discípulos en las Escrituras, a lo largo de la historia y en cada momento de nuestra vida.


“Estoy fascinado por Jesucristo”, compartió, recordando sus palabras al inicio de su tiempo en la diócesis de Colorado Springs. De niño, recuerda haber leído la Biblia con mucho afán, buscando conocer más sobre lo que Jesús decía y hacía. “Y Jesucristo ha resucitado de entre los muertos, ¿amén? Así que sigue respondiendo a ti y a mí exactamente de la misma manera. Y eso me fascina”.


“Cuando alguien te fascina, especialmente nuestro Señor, quieres conocerlo más”, continuó. “Pasas toda tu vida tratando de conocerlo. No puedes evitar enamorarte de él. Y cuando te enamoras de nuestro Señor, quieres entregar toda tu vida por él”.


En pocas palabras, compartió: “El sí definitivo es Jesucristo. Su última palabra lo es todo”.


El plan: escuchar, discernir, actuar

Desde esa base de amor profundo al Señor Jesús, el arzobispo designado James busca seguir guiando a la arquidiócesis en misión, siempre acercándose al Hijo, escuchando al Espíritu y buscando el plan del Padre.


“No tengo idea de por qué llegué a ser obispo. Pero Dios sí lo sabe”, compartió entre risas. “Así que nuestra agenda es tomarnos tiempo para escuchar intencionalmente la voluntad de Dios y luego hacerla. Dios tiene un plan. No tenemos que inventarlo. Tenemos que aprender a escuchar. A eso le llamamos discernimiento. Le llamamos docilidad".


“Una de mis oraciones favoritas es invitar a Jesús: ‘Muéstrame lo que quieres’”, añadió más adelante, provocando nuevamente risas en la sala. “Porque eso pone toda la presión sobre él, y a él le encanta. Le encanta revelarse a nosotros”.


El próximo pastor del norte de Colorado reconoció que, en este sentido, se apoya sobre hombros de gigantes, y expresó su profunda gratitud por el liderazgo del arzobispo Samuel Aquila durante los últimos 13 años, así como por la guía pastoral del cardenal James Francis Stafford antes que él. De hecho, compartió que, al llegar a Denver la mañana del sábado, lo primero que hizo fue visitar al cardenal y pedirle su bendición. Después de ese encuentro, él y el arzobispo Samuel se reunieron antes de la conferencia de prensa.


“Aprecio el liderazgo del arzobispo Samuel y, especialmente, su deseo de comenzar todo con una oración. Y espero continuar de esa misma manera”, agregó. “Quiero dejar que Dios nos guíe, nos dirija y nos conduzca. Confío mucho más en Dios que en mí mismo”.


Invitación a ser “profundamente católicos”

Sin otra agenda más que el encuentro, el acompañamiento y la compasión, el arzobispo designado James compartió que “no puede esperar a ver lo que Dios tiene preparado para nosotros juntos”.

“Disfruto caminar con la gente, discernir, escuchar y luego llenarme de confianza en lo que Dios quiere. Eso cambia la vida”, dijo. “También he aprendido que cuando eres dócil a Dios, cuando te abres al Espíritu y dices sí a la voluntad de Dios, ese sí te prepara para la siguiente oportunidad que tendrás de volver a decir sí”.


“Si no nos acercamos más a él, si no lo seguimos más de cerca, si no sacrificamos como él lo hizo, estamos perdiendo el sentido”, continuó. “Nuestra fe católica nos enseña mejor que nada cómo hacer todo esto. No es magia ni otra cosa. Por eso, los invito a ser profundamente católicos. Eso significa mantenernos cerca de los sacramentos, de nuestras devociones, de hermanos y hermanas que han sido animados por Jesucristo en la Iglesia católica. Y queremos caminar con ellos, para ser hermanos y hermanas para el resto del mundo”.


Solidaridad caritativa

Vivir como “hermanos y hermanas para el resto del mundo” no es tarea fácil en un mundo que ya no comparte las creencias fundamentales de la Iglesia. Pero para el arzobispo designado James, ese trabajo evangelizador se reduce a dos cosas: caridad y solidaridad.


“Si alguien está en mi puerta y tiene necesidad, lo ayudo”, dijo, aludiendo al llamado católico a amar al prójimo siempre y en todo lugar.


Esa forma de cuidado compasivo del prójimo, que brota de nuestro amor a Dios, nos lleva a una comunión y una comunidad más profundas y nos da un testimonio cada vez más fuerte de la verdad del evangelio.


“Mi oración es que nuestras iglesias católicas estén abiertas. Nunca deberíamos sufrir solos. No podemos ser cristianos solos. Nos necesitamos unos a otros”, añadió más adelante, dirigiéndose directamente a quienes, fuera de los muros de la Iglesia, quizá estaban siguiendo la conferencia de prensa del sábado. “Así que, si algo dentro de ti te mueve o te impulsa, por favor, entra por la puerta de nuestras iglesias católicas, pide hablar con un diácono, un sacerdote o alguien del personal, y pide que oren contigo. Pide que te escuchen. Y oro para que nuestras parroquias y los católicos estén listos para hacerlo”.


Al relatar una experiencia personal de ministerio con un familiar de una víctima del tiroteo en el Club Q de Colorado Springs en el 2022, el arzobispo designado James puso rostro concreto a ese acompañamiento misericordioso.


Ese familiar se le acercó con duda y miedo, sin saber qué pensaría ni qué diría, y derramó su corazón, atravesado y roto por el dolor y el duelo. Él escuchó su historia, le aseguró que era bienvenida y se ofreció a reunirse con su familiar y a orar con ella.


“Eso cambió mi corazón, simplemente al conocer a personas concretas con su dolor y su sufrimiento”, explicó.


La comunidad recibe a su pastor

A pesar de que el anuncio se hizo temprano en un fin de semana, la arquidiócesis de Denver estaba llena de entusiasmo, desde los sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos presentes el sábado, hasta los miles de coloradenses que despertaron y leyeron la noticia con su primera taza de café.


“WOW, no cabe duda de que Dios tiene muy consentida a la arquidiócesis de Denver, siempre nos ha bendecido con grandes líderes”, escribió Adriana Rodarte en Facebook. “¡Bienvenido a nuestro nuevo pastor, James R. Golka!”.


“¡Qué elección tan maravillosa! ¡Es un gran hombre de Dios! ¡Felicidades, Denver!”, escribió Barry McFarland.


“Qué tristeza para nosotros en Colorado Springs y qué bendición para la gente de la arquidiócesis de Denver”, escribió Mary Ellis. “El obispo Golka ha sido una inspiración y un verdadero amigo y pastor para todos nosotros en Colorado Springs. ¡Lo vamos a extrañar muchísimo!”.


“¡Muchas felicidades, obispo Golka! Seguimos orando por usted, su ministerio y sus intenciones. Para los fieles de Colorado Springs, agradezco que puedan seguir cerca”, añadió Maggie Smith.


Correos electrónicos, mensajes de texto y comentarios en redes sociales siguieron llegando, celebrando el anuncio, expresando gratitud a ambos obispos y al papa León, y ofreciendo oraciones continuas.


“Agradecido con el arzobispo Aquila y su liderazgo fiel y constante a lo largo de los años, especialmente durante los tiempos difíciles del COVID”, añadió David Soto. “Me anima saber que el arzobispo designado, James Golka, fue coconsagrado por él y ha trabajado estrechamente con él en temas que afectan a Colorado. Oro con confianza por nuestra arquidiócesis mientras damos la bienvenida a nuestro nuevo pastor”.


“Espero con ilusión lo que el arzobispo James Golka traerá a nuestra arquidiócesis y deseo muchas bendiciones al arzobispo Aquila por todo lo que ha hecho por nosotros y ahora, al prepararse para su nueva etapa”, escribió Doreen Leili Glorioso en Facebook.


“De verdad estoy agradecido con el obispo Golka y con todo lo que me ha dado”, escribió el diácono Mark Lister. “Sé en mi corazón que soy diácono gracias a su guía. Dios bendiga al obispo Golka”.


“Ofrezco mi agradecimiento y mis oraciones por el arzobispo Aquila. Que disfrute de un retiro pacífico y santo. Ofrezco también mis oraciones por el arzobispo designado Golka para su tiempo como pastor de nuestra arquidiócesis en los años venideros”, dijo Dennis McGoff.


Despedida de un pastor

Mientras comienzan los preparativos para la Misa de toma de posesión del arzobispo designado James Golka, el 25 de marzo, el arzobispo Samuel continúa reflexionando sobre su tiempo de servicio a la Iglesia de Denver con profunda gratitud y confianza.


“Al prepararme para partir, mi corazón está lleno de asombro y gratitud al Padre por el don de la Iglesia en Denver, por su maravilloso clero, religiosos, seminaristas y laicos llenos de fe, y por las muchas bendiciones que he recibido al servir como su pastor durante los últimos 13 años y medio”, compartió. “Con gratitud al Padre y al papa León por darnos al arzobispo designado Golka, no podría estar más feliz de entregar la Iglesia de Denver en sus manos, sabiendo que la seguirá guiando con el corazón de pastor de Jesucristo”.


En pocas palabras, el arzobispo designado, James, dijo a su predecesor saliente y al obispo auxiliar, Jorge Rodríguez, con quien trabajará de cerca: “Gracias por ser tan buenos hermanos para mí”.

Próximamente se dará a conocer más información sobre los eventos de despedida del arzobispo Samuel.


Simplemente ser fiel

Por encima de todo, el próximo pastor del norte de Colorado tiene una meta sencilla: ser fiel a Jesucristo, al plan del Padre y a las mociones del Espíritu.


“Quiero ser fiel a Jesús. Quiero ser fiel a su Iglesia. Quiero estar agradecido por sus enseñanzas”, dijo el arzobispo designado James. “Quiero estar agradecido por la dirección que el Espíritu nos está llevando”.

 

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