Tres iglesias, una sola familia parroquial: All Saints celebra 75 años de historia en Denver

A pesar del incendio, la reconstrucción y el paso de generaciones de feligreses fieles, la comunidad católica del suroeste de Denver ha seguido siendo un hogar espiritual y, como recordó el obispo Jorge Rodríguez a los presentes, un lugar donde Dios continúa formando santos.

En enero de 1953, poco más de 16 meses después de su dedicación, la primera iglesia de la parroquia All Saints, ubicada en el suroeste de Denver, fue destruida por un incendio.
El fin de semana pasado, la providencia de Dios, tanto en los buenos momentos como en los difíciles, y la entrega fiel de miles de feligreses a lo largo de los años se hicieron evidentes cuando la solemnidad de Todos los Santos cayó en domingo y la parroquia, que sigue viva y llena de vitalidad, celebró su 75.º aniversario.
“Hoy celebramos, de manera especial, la ‘fábrica de santos’ que ha sido la parroquia All Saints durante 75 años”, dijo el obispo auxiliar de Denver, monseñor Jorge Rodríguez, en su homilía durante la Misa de las 10:00 a. m. Al igual que todas las Misas dominicales de ese fin de semana, la celebración concluyó con una convivencia.
El obispo Jorge explicó que la Iglesia es, en cierto sentido, una fábrica, “donde el artista, Dios, con sus manos divinas y hábiles, hace de cada uno de nosotros, de cada uno de ustedes, un santo”.
La iglesia actual, All Saints, es en realidad la tercera en la historia de la parroquia. La primera fue dedicada en 1951 y la segunda estuvo lista en 1954, un año después del incendio. En aquel entonces, el crecimiento de la zona indicaba que pronto se necesitaría una iglesia más grande. Por eso, desde el principio se pensó que la segunda iglesia sería provisional y, cuando se terminó la tercera en 1968, el edificio se convirtió en aulas.
La iglesia actual fue diseñada por el arquitecto Henry DeNicola, quien también fue un feligrés comprometido durante muchos años, y fue dedicada el Día de Acción de Gracias de 1968. Según publicó en aquel entonces el Denver Catholic Register, Henry planeó cuidadosamente la iglesia como un lugar de oración y culto: “En la nueva iglesia, todo, desde el énfasis del diseño hasta la estructura, la iluminación y los pasillos, conduce hacia el santuario. La intención era que el altar del sacrificio fuera el centro de todas las miradas. El diseño básico en forma de abanico, con la parte posterior de la iglesia como el punto más ancho, dirige la atención hacia el santuario”.
Aunque a lo largo de tres cuartos de siglo la parroquia se ha esforzado por crear distintos espacios sagrados para el culto, el obispo Jorge dejó claro que los tres edificios nunca han sido lo más importante. Lo verdaderamente esencial son las personas que construyeron esas iglesias y han formado parte de ellas.
“Sabemos que la parroquia no es el territorio. No es el edificio. La parroquia es la comunidad de católicos”, continuó el obispo. “No se trata de la historia, de una crónica ni de un artículo en el periódico. Se trata de las vidas de quienes construyeron esta comunidad que llamamos parroquia católica All Saints”.
El obispo Jorge y otros miembros del clero rinden reverencia al altar al inicio de la Misa.
(Fotos de Matt Walker/El Pueblo Católico)
Durante la celebración, numerosos feligreses y exfeligreses compartieron con El Pueblo Católico lo importante que ha sido la comunidad All Saints en sus vidas.
“He venido a la iglesia All Saints desde que abrió sus puertas”, dijo Arlene Mackintosh, de Denver. “Todos mis hijos fueron bautizados aquí”.
La hija, los nietos e incluso los bisnietos de Deborah Baca también fueron bautizados en All Saints.
Phil Scholl y su hermana, Lawana Elder, comenzaron a asistir a la parroquia en 1951, cuando eran niños. Lawana y su esposo, Gary, se casaron allí en 1969 y, durante la celebración del aniversario parroquial, recrearon su fotografía de bodas frente al mismo vitral.
El padre Sean McGrath, sacerdote jubilado de la arquidiócesis que concelebró la Misa, también fue miembro de la parroquia y allí celebró su primera Misa.
Para el padre Joseph Quoc Bui, quien ha sido vicario parroquial desde su ordenación en 2024, la parroquia se convirtió en un refugio tras emigrar de Vietnam. Un año y medio después, ingresó al seminario en Denver.
Para monseñor Peter Quang Nguyen, quien ha sido párroco desde 2013, el aniversario es una oportunidad para reflexionar, orar, dar gracias y mirar hacia el futuro.
“Muchas personas me preguntan: ‘¿Qué pide usted en oración por el 75.º aniversario de la parroquia?’”, dijo monseñor Peter. “Ante este aniversario tan significativo, pedimos en oración que, juntos, renovemos la parroquia All Saints, para que este lugar se convierta verdaderamente en ‘una casa de oración para todos los pueblos’, un espacio sagrado de acogida, donde se comparta y se irradie el amor”.
Mientras celebran el pasado con la mirada puesta en el futuro, todos esperan que los feligreses de All Saints sigan permitiendo que Dios obre en sus vidas, para que algún día puedan unirse a la Iglesia triunfante en el cielo y formar parte de esa misma comunidad de Todos los Santos que durante tantos años han sido sus patronos.








