En memoria de Mons. Ken Leone: pastor de Columbine, fiel amigo y santo sacerdote
- André Escaleira, Jr.
- hace 19 minutos
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El querido y santo pastor de la comunidad es recordado por su compasión, cercanía y amistad.

Originario de Denver, comenzó su camino de fe apenas un día después de nacer, al recibir el bautismo en la parroquia St. Catherine, en Denver, el 25 de febrero de 1941. Se graduó de la preparatoria Regis en Denver e ingresó al seminario St. Thomas inmediatamente después de terminar la preparatoria. Fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Denver el 27 de mayo de 1967 en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción. En 2009, el papa Benedicto XVI lo nombró capellán de Su Santidad (monseñor).
A lo largo de casi 60 años de sacerdocio, monseñor Ken sirvió con generosidad y fidelidad al pueblo de Dios en el norte de Colorado. Fue vicario parroquial en la parroquia Our Lady of Fatima, en Lakewood; en la parroquia Blessed Sacrament, en Denver; en la parroquia Christ the King, en Denver, y en la parroquia St. Thomas More, en Centennial. Más adelante fue párroco de la parroquia Spirit of Christ en Arvada durante doce años, antes de ser enviado en 1993 a la parroquia St. Frances Cabrini, en Littleton.

Pastor en medio de la tragedia
Fue ahí donde el corazón de monseñor Ken, tan configurado al Sagrado Corazón de Jesús, se manifestó con toda claridad. Seis años después de haber llegado como párroco, la escuela preparatoria pública local, Columbine, fue escenario del tiroteo masivo más mortífero hasta entonces, con un saldo de 16 muertos y 23 heridos. En medio de tanta oscuridad, dolor y sufrimiento, monseñor Ken señaló la luz de Jesucristo y recordó a sus feligreses, católicos y no católicos por igual, la esperanza que solo él puede ofrecer.
“No tuvo miedo de entrar en medio de todo ese dolor y simplemente estar con nosotros. No necesariamente para resolverlo todo, sino para caminar a nuestro lado y apoyarnos”, recordó Jim Beckman, amigo cercano de monseñor Ken durante muchos años y cofundador, junto con él, de ImpactCenter. “Hizo algo muy parecido con toda la comunidad cuando ocurrió la tragedia de Columbine. Lo que la mayoría recuerda de esas dos o tres semanas posteriores al tiroteo es que, aunque quizá nadie pueda señalar una gran acción o un gran discurso del padre Ken, él celebraba servicios de oración todos los días. Servíamos tres comidas diarias a casi mil personas. Prácticamente todos vivían en la parroquia”.
Más adelante, monseñor Ken llevó ese mismo corazón pastoral a la parroquia Risen Christ, en Denver, donde fue párroco durante seis años y también se desempeñó como director espiritual del Seminario St. John Vianney de Denver.
“Señor, toda la honra y toda la gloria son para ti”
En su última homilía en el seminario, monseñor Ken compartió una emotiva carta dirigida a Jesús, en la que expresó su confianza absoluta, profunda gratitud y santa alegría por todo lo que el Señor tenía preparado para él durante su jubilación. Aquella homilía inspiró el documental Kenny, producido por Blackstone Films, sobre su vocación y su vida.
“Señor, quiero que sepas que mis maletas ya están listas; estoy preparado para ir a casa contigo”, compartió en aquella homilía de abril de 2022. “Gracias. Gracias por el maravilloso don del sacerdocio”.
Cuando le propusieron realizar el documental, monseñor Leone contó que llevó esa idea a la oración.
“Cuando alguien me dijo que querían hacer una película, entré en mi corazón, donde estaba Jesús, y le dije: ‘Señor, tú recibes toda la honra y toda la gloria por esto. Solo quiero que la gente sepa todo lo que has hecho. Nunca habría podido vivir estos 50 años de sacerdocio si tú no hubieras estado ahí para ayudarme. Nunca habría podido superar la tragedia de Columbine ni tantas otras situaciones que enfrenté si no hubiera sido por tu ayuda’”, recordó antes del estreno del documental.
Al mirar atrás y contemplar su ministerio sacerdotal, monseñor Ken no podía sino sentirse profundamente agradecido.
“Puedo decirles que es la vida más maravillosa que existe”, afirmó. “La volvería a elegir sin pensarlo dos veces. Sin la menor duda. Inmediatamente”.

Un testimonio vivo
Aunque ahora descansa en los brazos del Padre, el testimonio y el legado de monseñor Ken siguen resonando en toda la comunidad católica de Denver.
“Lo que hacía monseñor era muy sencillo”, comentó John Andrew O'Rourke, director del documental Kenny, antes de su estreno. “Se arraigó en la oración, en nuestro Señor, y luego simplemente amó a las personas que tenía a su alrededor. Eso fue todo. Ese es el secreto. Es muy inspirador ver el enorme impacto que puede tener vivir con radicalidad un plan de vida tan sencillo. Te ayuda a comprender no solo el alcance de un hombre, sino también el impacto que puede tener un sacerdote cuando ama su sacerdocio y vive fielmente su llamado. Puede transformar muchas vidas, mucho más allá de los límites de tres parroquias en Colorado”.
“Él encarna la persona de Cristo y la caridad de Cristo en la manera en que trata a las personas, las sirve, las ama y camina junto a ellas”, añadió Jim antes del estreno del documental, al recordar su larga amistad con monseñor Leone. “Siempre está disponible e invita a las personas a reunirse y afrontar juntas los momentos difíciles”.
“Fue mi consejero en la preparatoria y, hasta el día de hoy, puedo decir con toda sinceridad que influyó en mi vida más que cualquier otra persona”, escribió Dean Winter con motivo del 50.º aniversario sacerdotal de monseñor Ken.
Durante las semanas previas a su fallecimiento, la Arquidiócesis de Denver invitó a los fieles a orar por este santo sacerdote y las muestras de gratitud no dejaron de llegar.
“¡Hay muchísimas palabras para describir lo extraordinario que ha sido monseñor Ken para todos nosotros! Pido a Dios que le conceda su gracia y su misericordia en su encuentro con Jesús”, escribió Annalise Miller en Facebook.

“¡Que Dios bendiga a monseñor Leone y a esa sonrisa de un millón de dólares! Fue un párroco maravilloso en Risen Christ, una gran fortaleza para los niños después de la tragedia de Columbine y un mentor y patrocinador para mi actual párroco, el padre Rocco”, escribió Laura Brodsky en Facebook. “Que tu camino hacia la casa del Padre, Kenny, sea tan lleno de alegría como lo fue tu servicio. Gracias. Estoy orando por ti. Por favor, ora por nosotros”.
“Gracias, monseñor Ken, por tu gran amor y alegría por nuestro Señor Jesucristo”, escribió Donci Wardell en Instagram. “Me ayudaste a mí y a mi familia a conocer mejor la fe católica y el amor que nuestro Señor nos tiene. Siempre te tendremos presente en nuestras oraciones”.
«Lo apreciaba mucho cuando era niño en la parroquia Spirit of Christ. Ayudó a muchísimas personas a entrar en la Iglesia. Que Dios lo bendiga. Es un verdadero tesoro”, añadió Tracy Mitzel-Hogan.
“¡Te queremos muchísimo, padre Ken! ¡Que tengas un hermoso encuentro con nuestro Señor!”, escribió Jill Marie Egan Hall.
“Qué gran regalo ha sido monseñor Leone para tantas personas. Dios es infinitamente bueno”, añadió Gina Finocchiaro Warner.
Monseñor Ken fue precedido en la muerte por sus padres, Jerry y Rozella Leone. Le sobreviven sus hermanos, John y Madonna Leone.
La Misa exequial se celebrará el jueves 6 de agosto de 2026 a las 11:00 a.m. en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, en Denver. La víspera se llevará a cabo el velorio y la visita de condolencias, el miércoles 5 de agosto de 2026 a las 6:00 p.m., en la parroquia St. Frances Cabrini, en Littleton.
Arreglos funerarios de monseñor Ken Leone
Miércoles 5 de agosto, 2026
Velorio
HORA: 4:30 p.m.
LUGAR: Parroquia St. Frances Cabrini
6673 W. Chatfield Avenue
Littleton, CO 80128
Recepción al concluir el velorio
Jueves 6 de agosto de 2026
Misa exequial
Velorio: 9:00 a.m.
Misa: 11:00 a.m.
LUGAR Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción
1530 Logan Street
Denver, CO 80203
Sepelio inmediatamente después de la Misa.
LUGAR: Cementerio Mt. Olivet.
12801 W. 44th Ave.
Wheat Ridge, CO 80033






