“Sin la fe no se hace nada”: El Charro Jerry Díaz nos habla sobre su fe católica

Un hombre con chaqueta bordada, cinto piteado, sombrero de charro y una gran tradición familiar es el responsable de que la primera misa se celebrara en el complejo del National Western Stock Show de Denver hace más de 20 años.

Gerardo “Jerry” Díaz, conocido como “El charro de corazón”, se ha convertido en una leyenda en Colorado, gracias a su aclamado espectáculo “Mexican Rodeo Extravaganza”.

Este año el espectáculo se llevará a cabo el domingo, 12 de enero, alas 6:30 p.m. en el National Western Stock Show de Denver, evento en el que usted podrá apoyar a El Pueblo Católico con su compra de boletos y recibir un descuento.

“Sin la fe, no se hace nada”, expresó el charro. “Cuando yo hice mi primer ‘Rodeo Mexicano’ aquí en Denver, Colorado, fue totalmente una experiencia que ni la misma organización creía”.

Su éxito se lo agradece no solo a todas las personas que lo apoyaron, sino también a Dios. “Yo tenía mucha fe”, aseguró. Por ello llamaba a un sacerdote a celebrar la misa dentro del coliseo de Denver, algo que nunca había sucedido en la historia del lugar.

“Lo hicimos por muchos años. Ahora no se abre la plaza del “Rodeo Mexicano” […] sin que tengamos la bendición de un padre de la [Iglesia] Católica de Denver”, enfatizó.

Jerry forma parte de la cuarta generación de charros, tradición que también busca transmitir a sus hijos al organizar espectáculos con excelencia.

“Nosotros siempre intentamos llevar a cabo un espectáculo de mucho color, de mucho brillo, de mucha armonía, de mucha pasión, de mucha música… Siempre es algo diferente. Hay una base que en cualquier rodeo nacional o internacional [se lleva a cabo], pero entre la base vienen espectáculos siempre nuevos”, afirmó el charro.

INFORMACIÓN

Evento:            “Mexican Rodeo Extravaganza”

Fecha:             Domingo, 12 de enero, 2020

Hora:               6:30 p.m.

Boletos:          $24 ($3 serán donados a El Pueblo Católico)

Compra:          Use el “Promo Code”: CATOLICO

en tinyurl.com/nwpromo o llamando al 303-295-3959

Lugar:             National Western Stock Show (4655 Humboldt St, Denver, CO 80216)

Ventajas:        Estacionamiento incluido; no se le cobrarán cargos de servicio; tendrá acceso a todos los eventos del día

*Boletos no disponibles en la entrada, solo en línea o por teléfono

Próximamente: Dios nunca se cansa de hablarte

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Es realmente una maravilla que tengamos el don de la Biblia, a través del cual Dios nos habla, nos convence, nos sana y nos nutre en nuestro viaje. En reconocimiento de la importancia de las Escrituras, el 26 de enero la Iglesia celebrará el primer “Domingo de la Palabra de Dios”.

La Palabra de Dios es esencial para nuestra identidad como cristianos. Nos da fuerza, sanación y nutrición. El Catecismo habla de las Escrituras como el lugar donde “la Iglesia encuentra sin cesar su alimento y su fuerza, porque, en ella, no recibe solamente una palabra humana, sino lo que es realmente: la Palabra de Dios” (CIC, 104). Es fácil perder de vista lo bendecidos que somos de tener este poderoso regalo, este alimento espiritual.

¿Cuántos de nosotros podemos decir que en el último día o semana hemos leído estas palabras santas y transformadoras que Dios nos ha dirigido? ¿Amamos la Palabra de Dios y permitimos que se escriba en nuestra mente y corazón al leerla en oración y con frecuencia? ¿es la Palabra de Dios parte del tejido de nuestras vidas?

El gran predicador san Juan Crisóstomo dio una homilía sobre Mateo 2 en la que preguntó a las personas reunidas en la iglesia: ¿Quién puede repetir un salmo o cualquier otra porción de las Escrituras?

Miró a su alrededor y observó que “no había ni una” sola persona que pudiera responder. El argumento que escuchó con mayor frecuencia fue: “No soy … un monje, sino que tengo esposa e hijos, y el cuidado de mi hogar”.

San Juan Crisóstomo respondió que creer que leer la Biblia era solo para monjes es lo que los había llevado a la ruina, ya que aquellos que están en el mundo “reciben heridas diariamente” y tienen la mayor necesidad del medicamento de la Palabra de Dios. Como sabemos, los que tienen heridas y no las tratan, se infectan, y si no se tratan, pueden morir.

Consciente de la importancia vital de las Escrituras, el Papa Francisco anunció recientemente en su Carta Apostólica, Aperuit Illis, que el 26 de enero de 2020, el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, será el primer día en que toda la Iglesia observe el “Domingo de la Palabra de Dios”. Este día, escribió, debe estar marcado por la “celebración, estudio y divulgación de la palabra de Dios” (Aperuit Illis, 3).

Sin embargo, el Papa advierte que un día dedicado a la Biblia “no debe verse como un evento anual sino más bien como un evento durante todo el año, ya que necesitamos crecer urgentemente en nuestro conocimiento y amor de las Escrituras y del Señor resucitado” (AI, 8), para que nuestros corazones se purifiquen por su verdad y nuestros ojos se abran a nuestros pecados.

Entre las prácticas que frecuentemente recomiendo a las personas para promover una vida de conversión continua están la participación regular en los sacramentos y la oración diaria con las Escrituras. Específicamente, te alentó a la práctica de la Lectio Divina, que implica meditar en las Escrituras al involucrar tus pensamientos, imaginación, emociones y deseos mientras lees. El objetivo de Lectio Divina es principalmente experimentar un encuentro íntimo con Jesucristo, el Padre y el Espíritu Santo. A través de este encuentro, todo nuestro ser se somete más estrechamente a Dios, recibiendo y creyendo cada vez más en el amor del Padre por nosotros de una manera personal y particular, aumentando así nuestro amor y conocimiento de las tres personas de la Santísima Trinidad.

Esta experiencia de escuchar la voz de Dios y familiarizarse con sus movimientos dentro de nosotros, cambia la forma en que vemos el mundo que nos rodea. Pronto, nos volvemos mucho más atentos a su presencia en nuestras relaciones, en la creación y especialmente dentro de la Misa. “En este sentido, la lectura en oración de la Sagrada Escritura actúa como la puerta de entrada a un nuevo Edén, donde el hombre una vez más vive en la presencia consciente de su Hacedor y Salvador” (Sacraments Through Scripture: A Still Small Voice, p.4).

Sé que cuanto más leo y rezo con las Escrituras, y especialmente con los Evangelios, más se convierten en una palabra viva que penetra en mi corazón, de modo que me convenzo más del amor personal del Padre por mí.

Mientras lees esta columna, te animo a que pienses en cómo puedes usar el “Domingo de la Palabra de Dios” como una oportunidad para pedirle a Dios un amor más profundo por su Palabra y aumentar tu deseo de conocerlo a través de las Escrituras. San Jerónimo enseñaba que “la ignorancia de las Escrituras es la ignorancia de Cristo”. Cuando conocemos a Jesús a través de la Biblia, realmente somos transformados y experimentamos alegría, incluso en tiempos de prueba o sufrimiento. Que cada uno de nosotros experimente un renovado amor por la Biblia para que seamos verdaderos discípulos que lleven a Cristo a los confines de la tierra.

Imagen destacada de Josh Applegate | Unsplash