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Image by Simon Berger

Perspective

Servir a Cristo a través de los demás: misión de fe, compasión y esperanza

  • Foto del escritor: Arquidiócesis de Denver
    Arquidiócesis de Denver
  • 14 may
  • 4 min de lectura

Desde el acompañamiento a personas sin hogar hasta la educación católica, la vida filantrópica de Peter Droege refleja un profundo compromiso con la dignidad humana y el evangelio.


Hombre sonriente con barba, fondo gris claro. Lleva traje oscuro y camisa blanca. Texto: "Appeal in Action" en fondo morado.

En una fría mañana de Navidad en Denver, hace varios años, Peter Droege estaba entre los voluntarios que servían comida y entregaban regalos a hombres sin hogar. Durante años, la reunión anual de Navidad se había convertido en una labor hecha con amor, una pequeña manera de asegurar que las personas que a menudo se sentían olvidadas recordaran que eran vistas, valoradas y amadas.


Para Peter, momentos como ese nunca han sido solo trabajo voluntario. Son parte de lo que implica vivir la fe católica.


“La verdadera caridad siempre cuesta algo: tiempo, sacrificio y, a veces, dificultades personales”, dijo. “Como católicos, estamos llamados a mantener los ojos abiertos ante quienes sufren a nuestro alrededor y a responder con compasión y amor”.


Ese compromiso de servir a los demás ha marcado casi cada etapa de la vida de Peter. Desde ayudar a dirigir un albergue para hombres sin hogar y fundar una escuela charter para jóvenes que habían abandonado sus estudios, hasta apoyar escuelas católicas y abogar por las comunidades vulnerables, su labor siempre se ha centrado en la dignidad humana y en el llamado a amar al prójimo.


Hoy, Peter se desempeña como oficial de programas en Daniels Fund, donde ayuda a supervisar subvenciones que apoyan la educación K-12 y programas que sirven a personas con discapacidades en Colorado, Nuevo México, Utah y Wyoming. A través de su trabajo, ha ayudado a ampliar las oportunidades educativas de innumerables estudiantes, incluidos muchos que asisten a escuelas católicas.


Quienes conocen a Peter dicen que su labor no está arraigada simplemente en la filantropía, sino en una fe vivida profundamente. Amigos y colegas señalan cómo busca reflejar el amor de Cristo en su matrimonio, en su vocación como padre y en su servicio a la Iglesia y a la comunidad local.

“Peter se preocupa profundamente por Jesús y por la misión de la Iglesia católica”, compartió quien lo nominó. “Refleja el amor de Jesús en su matrimonio, en su llamado a ser padre de sus hijos y en su vocación de filántropo”.


Para Peter, la educación católica es una de las formas más claras en que la Iglesia puede servir tanto a las familias como a la sociedad en su conjunto.


“Para los católicos, practicar las obras de misericordia corporales, como educar a los pobres y cuidar a las personas con discapacidad, es esencial porque pone la fe en acción”, dijo. “La Iglesia enseña que el amor al prójimo es inseparable del amor a Dios, por lo que estas obras constituyen una expresión central del discipulado y de la dignidad humana”.


Su pasión por servir a comunidades vulnerables se formó desde joven a través de una experiencia vinculada a la defensa de la vida.


“Al principio de mi vida, dos amigos me pidieron que ayudara a repartir volantes en iglesias en apoyo de candidatos provida”, recordó Peter. “Antes de comenzar, su madre insistió en que viera un documental que mostraba la realidad del aborto. Después de verlo, me di cuenta de que nunca había comprendido plenamente la profundidad de la tragedia ni cuánto afecta a las mujeres, a los hombres y a la sociedad”.


Esa experiencia cambió no solo su comprensión del aborto, sino también su manera de entender lo que significa defender la vida en toda circunstancia.


“Desde entonces, mi comprensión de ser provida se ha ampliado para incluir ayudar a dirigir un albergue para hombres sin hogar, liderar una escuela charter para jóvenes que habían abandonado sus estudios y ser voluntario en el Centro San Juan Diego para apoyar a inmigrantes y familias necesitadas”, dijo.


La educación sigue siendo una de sus pasiones más profundas, especialmente el apoyo a estudiantes que a menudo son pasados por alto.


“A nivel nacional, el desempeño académico se mide mediante la Evaluación Nacional del Progreso Educativo. Las escuelas católicas superan de manera constante a las escuelas públicas y charter en todo Estados Unidos”, dijo Peter.


“Al mismo tiempo, uno de los grupos menos atendidos en la educación sigue siendo el de los estudiantes con necesidades especiales”, continuó. “Las escuelas católicas están respondiendo, ofreciendo no solo excelencia académica, sino también un ambiente más acogedor y de mayor apoyo, donde cada niño es valorado y tiene la oportunidad de prosperar”.


A través de organizaciones como la Fundación FIRE de Denver, Peter ha apoyado esfuerzos para ayudar a las escuelas católicas a servir mejor a los estudiantes con discapacidades y a crear salones de clase donde cada niño se sienta bienvenido y amado.


A pesar de sus muchos logros, Peter habla del discipulado con humildad.


“Como católicos, estamos llamados a mostrar compasión, a ‘sufrir con’ los demás”, dijo. “La mayoría de nosotros evita naturalmente el sufrimiento, pero la vida católica nos invita a enfrentarlo con amor cuando sirve al bien de otra persona y ayuda a sanar el mundo.


“Trato de vivir eso, aunque sé que todavía me falta mucho camino por recorrer en comparación con muchos católicos fieles a quienes admiro”, concluyó.


¡Felicidades, Peter, por haber sido nombrado Discípulo del Mes de la Colecta Anual del Arzobispo!


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