Residentes de Colorado tienen la oportunidad de salvar la vida de los no nacidos

Arzobispo Aquila

Algunas personas en nuestras iglesias se acordarán de los tiempos en que el aborto no era legal. Pero el resto de ustedes que ocupan estos escaños en las iglesias, que trabajan en distintos lugares en el norte de Colorado y que viven al lado, son sobrevivientes. Puede que no lo parezca, pero más de 50 millones de personas que deberían estar vivas el día de hoy, no lo están porque fueron abortadas.

Cada uno de nosotros ha sido bendecido por el hecho de que nuestros padres eligieron la vida para nosotros, incluso cuando eso significaba que iba a ser una tarea muy difícil. El reciente descubrimiento de que el proveedor de servicios de aborto Ulrich Klopfer mantuvo los restos de 2,246 niños abortados en su hogar, o las escenas horripilantes que salieron a la luz en el juicio de Kermit Gosnell, dejaron al descubierto la realidad de lo que sucede con el aborto. El aborto es la toma violenta de vidas inocentes e indefensas, y el hecho de que esto sea legal en los Estados Unidos es repugnante.

Mucha gente me pregunta qué pueden hacer para responder a esta grave injusticia. Ante todo, debemos orar por las madres y los padres que creen que no tienen otra opción más que abortar. Debemos rezar para que sus corazones estén abiertos a la misericordia de Dios y experimentar su perdón, sin importar lo que hayan hecho. Al mismo tiempo, deberíamos estar listos para ayudar materialmente a aquellas mujeres que se encuentran considerando el aborto. Es por esto, que en los últimos años hemos estado trabajando para expandir nuestras clínicas de salud Marisol. Debemos utilizar todos los recursos que tenemos -atención médica, comida, refugio, asesoramiento y amistad- para amar a Jesús cuando viene a nosotros a través de los más necesitados.

Sí, deberíamos sentirnos conmovidos por la tragedia del número de vidas inocentes que están siendo apagadas por el aborto, pero no debemos permitir que esta injusticia nos deje pasar por alto el sufrimiento de las madres y los padres, que a menudo se ven impulsados ​​por miedo a considerar el aborto. Del mismo modo, no debemos perder de vista el hecho de que quienes trabajan en clínicas de aborto creen que lo que están haciendo está bien y que están ayudando a las personas necesitadas. ¿Estamos orando por los trabajadores de las clínicas? ¿Los estamos tratando con amabilidad, incluso si no lo aceptan?

Además de la asistencia física, emocional y de oración, podemos limitar el número de niños no nacidos amenazados por el aborto en el ámbito legal. Varios estados han avanzado en la aprobación de leyes que buscan proteger a las mujeres y los niños no nacidos. Por ejemplo, la Corte Suprema de los Estados Unidos escuchará el caso que desafía la Ley de Protección contra el Aborto Inseguro del estado de Louisiana, que exige que las personas que abortan tengan privilegios de admisión en un hospital local.

En Colorado, tenemos algunas de las leyes de aborto menos restrictivas del país. Actualmente, no hay ningún punto hasta el nacimiento en el que un bebé no pueda ser abortado. Afortunadamente, en los próximos meses los votantes de Colorado tendrán la oportunidad de ayudar a los niños cuyas vidas están en riesgo al firmar una petición para calificar la Propuesta 120 para la boleta electoral de noviembre del 2020. Esta propuesta restringirá el aborto después de las 22 semanas de gestación, el punto en el que es posible que un bebé sobreviva fuera del útero materno.

¡Insto a todos los católicos a involucrarse en este esfuerzo! Los obispos de Colorado y yo hemos dado permiso a todos los párrocos para que permitan a los recolectores de firmas capacitados solicitar firmas en cada iglesia católica del estado. Es importante que aquellos que solicitan firmas estén capacitados para que podamos obtener el máximo número posible de firmas válidas.

La lucha contra la cultura de la muerte es una batalla a largo plazo. Por alguna razón que solo Dios sabe, no se ganará hasta la segunda venida de Jesucristo. Sin embargo, no debemos ceder en nuestros esfuerzos para asegurar que la bondad de cada vida humana sea respetada en nuestras leyes, nuestras iglesias y nuestras familias. Oro con gran fervor, para que en las generaciones futuras ninguno de nosotros tenga que decir que fuimos sobrevivientes del aborto y que esta farsa sea reemplazada por una cultura de la vida.

Si tu o personas en tu parroquia están interesadas en participar en este esfuerzo y desean recibir la capacitación para recolectar firmas, favor de enviar un correo electrónico a: [email protected]

Próximamente: Santa Inés, Mártir; patrona de las jóvenes, las novias y la pureza

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

El 21 de enero se celebra la Fiesta de Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias, las prometidas en matrimonio, de la pureza y de los jardineros. En relación a la Santa surgió la costumbre de los corderos blancos, cuya lana se utiliza para hacer los palios de los Arzobispos.

Su nombre latino es “Agnes”, asociado a “agnus” que significa cordero. Según la leyenda más conocida, Santa Inés era una joven hermosa, rica y pretendida por muchos nobles romanos. No aceptó a ninguno, aduciendo que ya estaba comprometida con Cristo, y la acusaron de ser cristiana.

Fue llevada a un prostíbulo, pero unos ángeles y señales celestes la protegieron. Entonces la pusieron en una hoguera que no la quemó. Finalmente, fue decapitada en el año 304.

Constantina, la hija de Constantino, le edificó una basílica en la Vía Nomentana y su fiesta se comenzó a celebrar a mediados del siglo IV.

En el tratado de San Ambrosio sobre las vírgenes, se lee que por tradición se sabe que Santa Inés murió a los doce años. Antes de su martirio se mantuvo “inalterable al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas”.

“No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria… Resultó así que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una niña que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales”, dijo San Ambrosio.

Se dice que el verdugo hizo lo posible para asustarla y atraerla con halagos porque muchos desearon casarse con ella, pero Santa Inés respondió: “sería una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; él me ha elegido primero, él me tendrá. ¿A qué esperas, verdugo, para asestar el golpe? Perezca el cuerpo que puede ser amado con unos ojos a los que no quiero”.

La Santa oró y doblegó la cerviz ante el verdugo que le temblaba la diestra para dar el golpe, pero ella permanecía serena. “En una sola víctima tuvo lugar un doble martirio: el de la castidad y el de la fe. Permaneció virgen y obtuvo la gloria del martirio”, concluyó San Ambrosio.

A Santa Inés se le representa como una niña o señorita orando, con diadema en la cabeza y una especie de estola sobre los hombros, en alusión al palio. Va acompañada de un cordero a sus pies o en sus brazos y rodeada de una pira, espada, palma y lirios.

 

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.