¿Por qué soy católico?: Porque es la Iglesia que Cristo quiso fundar

Equipo de El Pueblo Católico

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Hay miles de iglesias cristianas que aseguran ser la verdadera Iglesia de Cristo. ¿Cómo saber cuál es la verdadera? Hay una verdad muy clara: solo una puede trazar su origen hasta Cristo. Todas las demás iglesias han sido fundadas por hombres.

¿Por qué soy católico?: Por Jesús

Pero Cristo quiso fundar su Iglesia con los apóstoles, y con Pedro como su líder, a quien le dio las llaves del Reino, haciéndolo su vicario o representante ante su segunda llegada.

 “Tú eres Pedro (que significa piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia… A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos” (16, 18-19).

De hecho, tenemos el nombre de cada vicario (a quien llamamos Papa) que se ha encargado de las “llaves del reino” después de Pedro, hasta llegar al papa Francisco; de los tiempos de Cristo hasta hoy. “Pero la Iglesia pecó, se alejó del mensaje de Dios y dejó de ser la verdadera Iglesia”, algunos dicen. El problema es que Jesús prometió que estaría con su Iglesia hasta el fi n de los tiempos: “Estén seguros de que yo estaré con ustedes día tras día, hasta el fin del mundo” (Mt 28,20). Jesús no dijo: “Solo estaré con ustedes si se portan bien”. Él sabía que en su Iglesia habría pecadores, pues Pedro mismo lo negó tres veces. Aun así, a pesar de los pecadores en la Iglesia, el Espíritu Santo ha actuado en ella y le ha ayudado a proteger siglo tras siglo el mensaje recibido de Cristo y de los apóstoles, siempre salvaguardándolo para que no se distorsione.

“Nos hiciste, Señor, para ti; y nuestro corazón estará siempre inquieto hasta que descanse en ti”. SAN AGUSTÍN

Si estás contemplando dejar la Iglesia Católica por otra, te animamos a que tomes tiempo para conocer bien tu fe. Involúcrate en un grupo donde puedas aprender la riqueza de nuestra fe primero. No tengas miedo. Si ya estás involucrado, busca conocer más la riqueza de nuestra fe y lucha para que todo tu ser refleje el amor y la verdad de Cristo.

Columna del Obispo: ¿Por qué soy católico?

 

Próximamente: Santa Inés, Mártir; patrona de las jóvenes, las novias y la pureza

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El 21 de enero se celebra la Fiesta de Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias, las prometidas en matrimonio, de la pureza y de los jardineros. En relación a la Santa surgió la costumbre de los corderos blancos, cuya lana se utiliza para hacer los palios de los Arzobispos.

Su nombre latino es “Agnes”, asociado a “agnus” que significa cordero. Según la leyenda más conocida, Santa Inés era una joven hermosa, rica y pretendida por muchos nobles romanos. No aceptó a ninguno, aduciendo que ya estaba comprometida con Cristo, y la acusaron de ser cristiana.

Fue llevada a un prostíbulo, pero unos ángeles y señales celestes la protegieron. Entonces la pusieron en una hoguera que no la quemó. Finalmente, fue decapitada en el año 304.

Constantina, la hija de Constantino, le edificó una basílica en la Vía Nomentana y su fiesta se comenzó a celebrar a mediados del siglo IV.

En el tratado de San Ambrosio sobre las vírgenes, se lee que por tradición se sabe que Santa Inés murió a los doce años. Antes de su martirio se mantuvo “inalterable al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas”.

“No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria… Resultó así que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una niña que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales”, dijo San Ambrosio.

Se dice que el verdugo hizo lo posible para asustarla y atraerla con halagos porque muchos desearon casarse con ella, pero Santa Inés respondió: “sería una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; él me ha elegido primero, él me tendrá. ¿A qué esperas, verdugo, para asestar el golpe? Perezca el cuerpo que puede ser amado con unos ojos a los que no quiero”.

La Santa oró y doblegó la cerviz ante el verdugo que le temblaba la diestra para dar el golpe, pero ella permanecía serena. “En una sola víctima tuvo lugar un doble martirio: el de la castidad y el de la fe. Permaneció virgen y obtuvo la gloria del martirio”, concluyó San Ambrosio.

A Santa Inés se le representa como una niña o señorita orando, con diadema en la cabeza y una especie de estola sobre los hombros, en alusión al palio. Va acompañada de un cordero a sus pies o en sus brazos y rodeada de una pira, espada, palma y lirios.

 

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.