Párroco de Fort Collins aceptó con generosidad su ‘travesía’ de cáncer

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“Nada es más cierto que la muerte. Nada es más incierto que el día y la hora”, dijo el Padre Randy Dollins, moderador de la curia durante la homilía en el funeral de su amigo y compañero en el seminario, el padre Steven Voss quien a sus 37 años falleció de cáncer el pasado 10 de septiembre.

Conmovido, el padre Dollins recordó cuando ambos entraron al Seminario Saint John Vianney hace 17 años y luego el momento de su ordenación en la Catedral Immaculate Conception en mayo de 2007, el mismo lugar donde él concelebró la Misa de sus exequias el pasado 16 de septiembre: “Fue un día maravilloso, pero también un poco un día terrible porque por los nueve años siguientes nunca nos asignaron en el mismo lugar. Siempre estuvimos lejos uno del otro”.

El padre Dollins empezó a enumerar uno a uno los dones que Dios le regaló al padre Voss. El don de la vida, de la familia que tanto quiso, de la educación religiosa, de los sacramentos y de la vocación sacerdotal, de la formación en el seminario, de “sus compañeros de clase excepcionales”, dijo entre bromas. Dones que él supo acoger y entregar en sus últimos años como párroco en Saint Joseph en Fort Collins.

 

Una vida de alegrías y dolores

 Steven Voss nació el 14 de diciembre de 1978, en Denver. Era el cuarto de cinco hijos y creció en una familia donde la fe era una prioridad. La primera vez que pensó en ser sacerdote cursaba el cuarto año de primaria. Amaba trabajar con niños, enseñarles sobre la fe y ayudarlos a comprender cuánto los amaba Cristo.

Fue diagnosticado con cáncer cuando tenía un año de edad y luchó contra esta enfermedad venciéndola dos veces. A pesar de su más reciente diagnóstico, el siempre mantuvo alegre y positivo. Su hermana menor, Christine Voss, recuerda que a pesar de que iba y venía de los hospitales y de que los doctores le dijeran en muchas ocasiones que no tenía mucha esperanza, eso nunca enfrió su espíritu.

“Nunca tuvo miedo cuando los doctores le dijeron que iba a tener una travesía particular en su vida”, señaló su hermana.

Se ordenó sacerdote el 12 de mayo del 2007, y fue asignado como vicario parroquial a Spirit of Christ en Arvada. Desde el 2010, sirvió como párroco de St. Joseph, en Fort Collins donde la comunidad creció en amor hacia él y hacia sus “hermosas homilías”, señaló Chris Goes, miembro del consejo parroquial de St. Joseph y amigo del Padre Voss.

“Siempre lo recordaré. Era muy sociable, no juzgaba a nadie y era muy caballero e inteligente, un hombre que sobresalía y que resultó ser el sacerdote más amable y amoroso que he conocido”, señaló Goes, agregando que “cumplió todo lo que deseaba antes de morir al estar con la gente”.

“La gente se sentía muy atraída al p. Voss porque era muy auténtico y sus batallas contra el cáncer lo hicieron muy cercano”, dijo Christine a cerca de su hermano.

“El realmente escuchaba a la gente, incluso creo que sentir empatía hacia todos no era una cosa difícil para él, era simplemente su naturaleza”, compartió Christine añadiendo que “la gente que pasaba por momentos muy duros en su vida, podía aproximarse a él y sentirse entendidos. Él era capaz de sentirse cercano a la gente y daba mucho consuelo porque podía decir genuinamente, ‘sé como te sientes. Sé lo que significa tener miedo’, creo que eso es lo que lo hizo distinto”.

Uno de los recuerdos más hermosos de Christine sobre su hermano fue hace cuatro años, cuando él celebró la misa de funeral de su madre. “Ellos eran muy cercanos, tenían una relación muy especial. A él le costó mucho la enfermedad y muerte de nuestra madre”.

Sin embargo, el padre Voss se sintió llamado a hablar a cerca de su madre en su funeral. Mientras daba la homilía, Christine recuerda que su hermano se detuvo y reconoció que se sentía sobrepasado por su dolor y a punto de quebrarse”.

“El realmente se abrió mostrando su vulnerabilidad, algo que mucha gente en su rol o en cualquier rol público no se atreve a hacer. Su enfermedad y todo por lo que pasó a lo largo de su vida demuestra obviamente su valentía, pero creo que el modo como se manejó en el funeral de nuestra madre, me enseñó que no hay problema con ser tu mismo, a pesar de cómo te veas o cómo te sientas”, señaló Christine.

 

Próximamente: Lo que debes saber sobre el Miércoles de Ceniza

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A pocos días del inicio de la Cuaresma, que sirve de preparación para la Pascua y que comienza este miércoles 26 de febrero, recordamos algunas cosas esenciales que todo católico debe saber para poder vivir intensamente este tiempo litúrgico.

1. Es el primer día de la Cuaresma

Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.

2. La imposición de las cenizas surge en los primeros siglos del cristianismo

La tradición de imponer la ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. Por aquel entonces las personas se colocaban la ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo.

La Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos casi 400 años D.C. y a partir del siglo XI, la Iglesia en Roma impone las cenizas al inicio de este tiempo.

3. La ceniza recuerda la necesidad de la misericordia de Dios

La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del “Directorio sobre la piedad popular y la liturgia”:

“El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.

4. Las cenizas tienen varios significados

La palabra ceniza, que proviene del latín “cinis”, representa el producto de la combustión de algo por el fuego. Esta adoptó tempranamente un sentido simbólico de muerte, caducidad, pero también de humildad y penitencia.

La ceniza, como signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho” (Gn 3,19).

5. Las cenizas se producen de las palmas del Domingo de Ramos

Para la ceremonia se deben quemar los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso.

6. Las cenizas se imponen en la frente al término de la homilía

Este acto tiene lugar en la Misa al término de la homilía y está permitido que los laicos ayuden al sacerdote. Las cenizas son impuestas en la frente, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministro dice las palabras bíblicas: «Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás», o «Conviértete y cree en el Evangelio».

Luego, quien recibe las cenizas debe retirarse en silencio meditando la frase o invitación que la acaban de hacer.

7. Las cenizas también pueden imponerse sin Misa

Cuando no hay sacerdote la imposición de cenizas puede realizarse sin Misa, de forma extraordinaria. Sin embargo, es recomendable que al acto se preceda con una liturgia de la palabra.

Es importante recordar que la bendición de las cenizas, como todo sacramental, solo puede realizarla un sacerdote o diácono.

8. Las cenizas pueden ser recibidas por no católicos

Puede recibir este sacramental cualquier persona, inclusive no católica. Como especifica el Catecismo (1670 y siguientes) los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia estos «preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella».

9. No es obligatorio recibir las cenizas

El Miércoles de Ceniza no es día de precepto y por lo tanto la imposición de ceniza no es obligatoria. No obstante, ese día concurre una gran cantidad de personas a la Santa Misa, algo que siempre es recomendable.

10. No existe tiempo exacto para llevar las cenizas en la frente

Cuanto uno desee. No existe un tiempo determinado.

11. En Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia

El Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de esos límites es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida “fuerte” una sola vez al día.

La abstinencia de comer carne es obligatoria desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de mortificación u ofrecimiento como el rezo del rosario.

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.