MITOS Y VERDADES: Los católicos hablan con los muertos

Equipo de Denver Catholic

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MITO

Los católicos contradicen la Biblia porque se comunican con los muertos al rezarle a los santos, y eso está prohibido, como dice Deut 18, 10-11: “No ha de haber en medio de ti nadie que… practique la adivinación, la astrología, la hechicería o la magia… ni evocador de muertos”.

VERDAD

Los católicos no rezan a los muertos, solo piden la intercesión de aquellos que están en el cielo, que es lugar de vivos, pues Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Mc 12, 27). Aunque han muerto físicamente, siguen vivos y ofrecen nuestras oraciones a Dios como incienso:

“los veinticuatro Ancianos se postraron delante del Cordero. Tenía cada uno una cítara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos” (Ap 5,8).

A los primeros cristianos en la tierra también se les llamaba “santos” por haber sido bautizados en Cristo.

Sin embargo, vemos que los santos en el cielo (los Ancianos) ofrecen como perfume a Dios las oraciones de los “santos” en la tierra.

Esto no es lo mismo que conjurar espíritus, pues se conjuraban espíritus para obtener información en vez de escuchar a los profetas. Los católicos simplemente piden la oración de los que ya están con Dios, como se pide la oración de otro hermano.

Aunque lo que la Iglesia Católica enseña no es idolatría, los católicos no deben perder esto de vista: que la misión de los santos en el cielo es la de ayudarnos a llegar al cielo, a unirnos a Jesús. No son magos ni tienen poderes por su propia cuenta.

Próximamente: ¿Cuáles son los requisitos para ser padrino o madrina de bautismo?

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En respuesta a la pregunta de nuestra lectora Amparo S.

El Catecismo de la Iglesia Católica explica que el papel del padrino o de la madrina es ayudar a que la gracia bautismal pueda desarrollarse en el bautizado, actuando como colaboradores de sus padres o de quienes ocupan su lugar.

Por eso los padrinos deben ser “creyentes sólidos, capaces y prestos a ayudar al nuevo bautizado, niño o adulto, en su camino de la vida cristiana” (CIC 1255).

Este es un papel muy importante, ya que todos los miembros de la Iglesia de alguna manera tienen la responsabilidad de desarrollar y guardar la gracia recibida en el bautismo y ayudar a otros a hacer lo mismo.

¿Por qué la Iglesia pone tantas restricciones para poder ser padrino de bautizo?

Es entonces deber del padrino asistir a los padres en la iniciación cristiana del que será bautizado y “procurar que después lleve una vida cristiana congruente con el bautismo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al mismo”.

Cabe resaltar que se puede tener un solo padrino o madrina. No es necesario tener dos, pero sí es posible, mientras sea un hombre y una mujer.

La Iglesia ha impuesto requisitos para que los padres puedan elegir a las personas correctas para esta misión tan importante.

El padrino o la madrina:

1. Deberá haber sido elegido por quien va a bautizarse o por sus padres, o por quienes ocupan su lugar; o, si faltan estos, por el párroco o ministro.

2. Deberá tener la capacidad para esta misión e intención de desempeñarla.

3. Deberá tener al menos 16 años. (El obispo puede establecer otra edad en su diócesis o el mismo párroco o ministro -por justa causa- puede considerar una excepción.)

4. Deberá ser católico, estar confirmado, haber recibido la Primera Comunión, y llevar una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir.

5. No puede estar afectado por una pena canónica declarada o impuesta legítimamente.

6. No puede ser el padre o la madre de quien se ha de bautizar.

(Código de Derecho Canónico núm. 872-874)