Los obispos de la Arquidiócesis de Denver prestan apoyo a DACA

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El Arzobispo Samuel J. Aquila y el Obispo Auxiliar Jorge H. Rodríguez emitieron un comunicado el viernes pidiendo a los católicos del norte de Colorado que apoyen a través de la acción y la oración al programa Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) y a los 17,000 jóvenes de Colorado que se verán directamente afectados en caso que este programa sea eliminado por el presidente Donald Trump.

“Como obispos de la Arquidiócesis de Denver, les escribimos para solicitar su ayuda y oraciones en nombre de nuestros hermanos inmigrantes,” declara el comunicado.

Los obispos señalaron que DACA ha permitido que “cerca de 800,000 jóvenes indocumentados, vivan, vayan a la escuela y trabajen en los Estados Unidos sin temor a ser deportados”, y que, a pesar del éxito del programa, este podría ser eliminado esta semana por el Presidente Trump.

“Hermanos, sabemos que los beneficiarios de DACA son personas que fueron traídas a los Estados Unidos como menores. Para muchos, Estados Unidos es el único país que conocen”, declararon los obispos. “Han sido educados aquí y sirven en muchas de nuestras parroquias”.

“De hecho, varios beneficiarios de DACA trabajan para la Arquidiócesis de Denver. Sería devastador para nuestras parroquias y nuestra comunidad católica perder a estos jóvenes”.

Los obispos instaron a los católicos de la Arquidiócesis de Denver a que “¡Por favor, apoyen a nuestros jóvenes con su voz!” llamando a la Casa Blanca en apoyo al DACA, apoyando al Dream Act, y rezando.

“Señor Jesús, ayúdanos con tu gracia”, dice la oración, “a desterrar el temor de nuestros corazones, que podamos abrazar a cada uno de sus hijos como nuestro propio hermano y hermana.”

El texto completo dice:

 

A todos los católicos del norte de Colorado:

 

Como obispos de la Arquidiócesis de Denver, les escribimos para solicitar su ayuda y oraciones en nombre de nuestros hermanos inmigrantes, especialmente de los 17,000 jóvenes del estado de Colorado, quienes se verán directamente afectados por los cambios del programa Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) que el Presidente Donald Trump está considerando eliminar la semana entrante.

 

Desde su creación, DACA ha permitido que cerca de 800,000 jóvenes indocumentados, vivan, vayan a la escuela y trabajen en los Estados Unidos sin temor a ser deportados. A pesar del éxito y la popularidad del programa, 10 Procuradores Generales del Estado han amenazado recientemente con demandar al Gobierno Federal de los Estados Unidos si el Presidente Trump no pone fin a DACA, alegando que el programa es inconstitucional. El presidente tiene hasta el 5 de septiembre para tomar una decisión.

 

Hermanos, sabemos que los beneficiarios de DACA son personas que fueron traídas a los Estados Unidos como menores. Para muchos, Estados Unidos es el único país que conocen. Han sido educados aquí y sirven en muchas de nuestras parroquias. De hecho, varios beneficiarios de DACA trabajan para la Arquidiócesis de Denver. Sería devastador para nuestras parroquias y nuestra comunidad católica perder a estos jóvenes.

 

Como dijo el Papa Francisco en su Mensaje del 2017 para el Día de Oración por los Refugiados y los Migrantes, “No os canséis de dar con audacia un buen testimonio del Evangelio, que os llama a reconocer y a acoger al Señor Jesús, presente en los más pequeños y vulnerables”.

 

Es importante mantener la Constitución, pero siempre debemos poner a la gente en primer lugar en nuestra política. Les pedimos que llamen antes del 5 de septiembre, para pedirle al Presidente que elimine cualquier amenaza de deportación de los 800,000 beneficiarios de DACA.

 

Queremos animarlos a que se unan a nosotros para apoyar una alternativa legislativa bipartidista al programa DACA, denominada DREAM Act, que aliviaría las preocupaciones constitucionales citadas por los Procuradores Generales.

 

¡Por favor, apoyen a nuestros jóvenes con su voz!

 

1. Llamen a la Casa Blanca hoy al 1-855-589-5698 y dejen este mensaje:

 

“I am calling as a concerned Catholic to strongly urge the President to maintain the Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) program. The approximately 800,000 young immigrants who have received DACA are vital members of our parishes, communities, and nation; they should not have to live their lives in fear of deportation.”

 

2. Apoyen el DREAM Act mandando un mensaje a su representante elegido. Visiten JusticeforImmigrants.org

 

3.  Recen: Por favor únanse a nosotros para rezar la siguiente oración, publicada por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

 

Señor Jesús, ayúdanos con tu gracia:

A desterrar el temor de nuestros corazones, y que podamos abrazar a cada uno de tus hijos como a nuestro propio hermano y hermana;

A acoger a los migrantes y refugiados con alegría y generosidad, y a la vez respondiendo a sus muchas necesidades;

A darnos cuenta de que tú llamas a toda la gente a tu santa montaña para conocer los caminos de la paz y la justicia;

A compartir nuestra abundancia como tú extiendes un banquete ante nosotros;

A dar testimonio de tu amor a todas las personas, mientras celebramos los muchos dones que ellas traen.

 

Sinceramente en Jesucristo,

 

Exmo. Mons. Arzobispo Samuel J. Aquila, S.T.L.

Arzobispo de Denver

 

Exmo. Mons. Jorge H. Rodríguez, Ph.D

Obispo auxiliar de Denver

Próximamente: La fe católica de Kobe Bryant

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La superestrella de básquet Kobe Bryant falleció este domingo 26 de enero en un accidente de helicóptero al sur de California (Estados Unidos). Con 41 años, era el padre de cuatro hijas.

La hija de Kobe, Gianna Bryant, de 13 años, también habría muerto en el accidente de helicóptero, junto con otra adolescente, su padre y el piloto del vehículo. Habrían estado viajando a un juego de básquet.

Bryant es considerado uno de los más grandes jugadores de básquet de todos los tiempos. Se retiró en 2016 tras una carrera de 20 años con Los Angeles Lakers, donde ganó cinco campeonatos de la National Basketball Association (NBA), un premio del Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés), dos campeonatos de puntuación y muchos otros reconocimientos.

Más allá del básquet, Bryant era esposo y padre que en 2015 dijo que su fe católica lo ayudó a superar un periodo difícil en su vida y la de su familia.

Bryant fue criado en una familia católica, y pasó mucho tiempo de su niñez viviendo en Italia. Se casó en 2001 en una parroquia del sur de California.

En 2003, Bryant fue arrestado tras ser acusado de violar a una mujer en una habitación de hotel, en el estado de Colorado.

Bryant admitió que tuvo un encuentro sexual con la mujer, pero negó que la haya violado. Cuando la denuncia se hizo pública, Bryant perdió patrocinadores y enfrentó acusaciones criminales, que finalmente fueron retirados.

Bryant publicó una disculpa a su acusadora, con quien también llegó a un acuerdo en una denuncia civil.

“Aunque verdaderamente creo que este encuentro entre nosotros fue consensual, reconozco que ella no vio y no ve este incidente de la misma forma en la que yo lo vi. Después de meses de revisar los hallazgos, escuchar a su abogado, e incluso su testimonio en persona, ahora entiendo cómo se siente y que ella no consintió con este encuentro”, dijo el basquetbolista en su disculpa del 2004.

En 2015, el jugador de básquet dijo a la revista GQ que luego de que el tema se resolvió, decidió dejar atrás algo de la superficialidad que él sentía que había construido en su persona pública.

“Lo que llegué a entender, saliendo de Colorado, es que yo tenía que ser yo, en lugar de dónde estaba en ese momento”.

Bryant dijo que fue un sacerdote quien lo ayudó a hacer algunos importantes descubrimientos personales durante la dura prueba.

Describiendo su temor de ser enviado a prisión por un crimen que él creía que no había cometido, Bryant dijo a GQ que “lo único que realmente me ayudó durante ese proceso –soy católico, fui criado católico, mis hijas son católicas– fue hablar con un sacerdote”.

“De hecho fue algo gracioso: él me mira y dice ‘¿lo hiciste?’. Y yo digo ‘por supuesto que no’. Entonces me pregunta ‘¿tienes un buen abogado?’. Y yo estoy como que ‘uh, sí, él es fenomenal’. Así que entonces él dijo ‘déjalo ir. Sigue adelante. Dios no te va a dar nada que no puedas manejar, y está en sus manos ahora. Esto es algo que no puedes controlar. Así que déjalo ir’. Y ese fue un punto de inflexión”, dijo Bryant.

Una decisión de 2004 de depositar una confianza más profunda en Dios no significó que la vida de la estrella de básquet estuviera después libre de dificultades, o definida por la virtud.

En 2011, Vanessa Bryant pidió el divorcio a Kobe, alegando diferencias irreconciliables. Pero Bryant dijo que decidió no rendirse en su matrimonio, y dos años después su esposa retiró su solicitud de divorcio.

“No voy a decir que nuestro matrimonio es perfecto”, dijo Bryant a GQ en 2015.

“Aún peleamos, como toda pareja casada. Pero sabes, mi reputación como atleta es que soy extremadamente decidido, y que trabajaré duro. ¿Cómo podría hacer eso en mi vida profesional si no era así en mi vida personal, cuando eso afecta a mis hijas? No tendría ningún sentido”, añadió.

Bryant y su esposa habrían asistido regularmente a una parroquia de Orange County, California.

Además, el basquetbolista había conectado su fe católica con un compromiso familiar de ayudar a los pobres, a través de la Fundación Familiar Kobe & Vanessa Bryant. La fundación ayudó a financiar refugios para jóvenes sin techo, así como otros proyectos dirigidos a servir a los más pobres.

“Tienes que hacer algo que tenga un poco más de peso, un poco más de significado, un poco más de propósito”, dijo en 2012, de acuerdo a Los Angeles Times.

La falta de hogar, dijo, “es algo que se deja de lado porque es fácil culpar a quienes no tienen hogar y decir ‘bien, tú tomaste esa mala decisión. Esto es donde estás. Es tu culpa’”.

“En la vida todos cometemos errores y dar un paso atrás y permitir que alguien viva de esa forma y de alguna manera lavarte las manos… eso no es correcto”, señaló.

Los arreglos para el funeral de Bryant aún no han sido anunciados.

Traducido y adaptado por David Ramos. Publicado originalmente en CNA.