La misión de San Francisco de Asís continúa viva en una parroquia de Denver

Vladimir Mauricio-Perez

Las columnas ornamentadas de escayola delimitan con firmeza la nave central de la iglesia Católica Annunciation, como si San Francisco de Asís sostuviera a la Iglesia. Su vida, hechos y palabras continúan inspirando a muchos hombres y mujeres en la parroquia, dando frutos 800 años después de su muerte.

Los franciscanos capuchinos que han servido en la parroquia Annunciation en Denver por cerca de 50 años lo han hecho posible. Guiados por el espíritu del santo, han asistido a este vecindario de Denver con una marca de hermandad, pobreza y dedicación.

“Desde la época de San Francisco hasta el día de hoy, todo nuestro enfoque del ministerio es que somos principalmente hermanos. Y [así es como] llegamos a las personas “, dijo el padre Charles Polifka, párroco de Annunciation y capuchino durante 51 años. “Sí, tenemos personas como yo que han sido ordenadas, pero principalmente, es un sentido de hermandad y comunidad el que tratamos de construir”.

La parroquia fue construida por inmigrantes irlandeses, eslavos, alemanes e italianos, consagrada en 1907, y restaurada por feligreses hispanos y afroamericanos que llegaron en la década de 1950.

Desde que la orden franciscana de los frailes menores fue asignada a la parroquia por el arzobispo de Denver James V. Case en mayo de 1970, los frailes han buscado identificar y satisfacer la necesidad de la comunidad.

“Nuestra gente quiere encontrar seguridad y un hogar aquí, y hay muchos que viven con miedo debido a lo que está sucediendo con la inmigración”, dijo el padre Polifka. “Poder ayudarlos a tener fe es grandioso: dejarles saber que son aceptados, que son amados, que son personas que traen sus dones y aportan grandeza a nuestra comunidad y vecindario. Afirmar su valía y valor es algo que es muy importante”.

La manera en que los capuchinos han servido a la comunidad de la iglesia, que ahora es predominantemente hispana, ha dado frutos en las familias, así lo menciona Doricel Aragón, una feligresa quien creció en el vecindario: “La iglesia es una extensión de nuestra familia. Es un ejemplo para nosotros. Nos ha ayudado a formar a nuestros hijos en amor a Dios y a la Iglesia”.

Pobreza y dedicación

El padre Polifka, quien actualmente es asistido por otro capuchino en la parroquia, el padre Joseph Mary Elder, espera que la espiritualidad franciscana se refleje en todos los ministerios, incluyendo la escuela, el banco de comida, y los programas de jóvenes y jóvenes adultos.

Según James Chappell, un feligrés que conoce al Padre Charles y los capuchinos desde hace más de 30 años desde que vivió en Kansas, los frailes llevan a cabo este deseo vívidamente: “Son muy humildes y son un grupo maravilloso. Toman en serio los votos de pobreza”.

“Los cpuchinos no se ven en los campos de golf”, continuó. “Están trabajando de rodillas, jugando con niños, ayudando a las personas, trabajando con parejas divorciadas, siendo parte del proceso de sanación …”

Chappell es miembro de la Antigua Orden de los Hibernians en Annunciation, una organización fraternal católica irlandesa que ayuda al párroco y a la parroquia a alcanzar sus metas financieras y espirituales a través de la planificación de diferentes eventos.

Una manera critica en la que la orden ayuda a la parroquia es a través del apoyo financiero a la escuela católica Annunciation, considerada una de los ministerios más importantes del padre Polifka.

“La escuela brinda un lugar seguro para las personas de nuestra parroquia y comunidad, un lugar llego de amor y fe”, dijo. “La gente está buscando un lugar seguro para sus hijos, un lugar donde sus hijos sean amados y donde se vivan los valores de nuestra fe católica”.

Para Chappell, el éxito que él ve en el trabajo de los capuchinos y el personal de la escuela supera las necesidades y los peligros que enfrenta un estudiante, que van desde la pobreza hasta la violencia y el abandono.

“Los niños en la escuela son algunos de los menos afortunados financieramente en la arquidiócesis. Pero consistentemente sus puntajes en las pruebas los muestran cerca o por encima de [las escuelas de Denver] “, aseguró. “Cuando nos fijamos en los porcentajes de niños que tienen éxito, está en los 80s y 90s y no en los 40s. La educación de nuestros hijos es una de las misiones más importantes y [nuestros capuchinos y maestros] hacen un gran trabajo al respecto “.

El padre Polifka considera que su misión en la escuela católica Annunciation es la continuación de la misión que las hermanas de la caridad de Leavenworth, Kans. dejaron cuando fundaron la escuela parroquial en 1890. “Su fe y su comunidad siguen siendo evidentes aquí”, dijo.

“Es impactante ver a un tipo con una cuerda marrón que parece un linebacker de los Broncos de Denver rodeado de tantos niños de escuela preparatoria”, dijo Chappell, refiriéndose al Padre Elder. “Hacen un gran trabajo y no soy solo yo, son muy queridos por muchas personas”.

 

Próximamente: ¿Cómo interpretar la Biblia?

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Por, Mons. Jorge de los Santos

En la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre a la manera de los hombres. Por tanto, para interpretar bien la Escritura, es preciso estar atento a lo que los autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que Dios quiso manifestarnos mediante sus palabras.

Principios y criterios católicos

Siendo la Biblia mensaje divino en palabras humanas, su interpretación presupone en primer lugar la fe en la Palabra de Dios, y luego el progresivo descubrimiento de su mensaje profundo. Hay que interpretar la Biblia con la luz y la gracia del mismo Espíritu Santo que la ha inspirado. Dios quiere que su verdad llegue íntegra a los hombres. Para llevar a cabo esto, ha confiado a su Iglesia la misión de transmitir su Palabra salvadora a todos los hombres, a fin de que participen de la vida divina.

Estos son los principios y criterios más importantes para interpretar la Biblia adecuadamente:

  1. Lectura en el espíritu. Hay que leer la Biblia con el mismo Espíritu con que ha sido escrita. Debe ser una lectura espiritual, centrada en Cristo.
  2. La intención del autor. El autor divino es el Espíritu Santo. El autor humano es el instrumento del que Dios se sirvió, con sus talentos y limitaciones, y a quien inspiró para que dijera solo y todo lo que Dios quería. Para descubrir la intención del autor, hay que tener en cuenta, entre otras cosas, los géneros literarios. Para comprender exactamente lo que el autor propone en sus escritos, hay que tener muy en cuenta el modo de pensar, de expresarse, de narrar que se usaba en tiempo del escritor, y también las expresiones que entonces se usaban en la conversación ordinaria.
  3. El contenido y la unidad de toda la Biblia. Un pasaje de la Biblia nunca puede contradecir a otro. Si esto sucede al menos una de las dos interpretaciones es falsa. El Antiguo y Nuevo Testamento están unidos, pues el Antiguo Testamento prefigura lo que se revela plenamente en el Nuevo. Toda interpretación debe respetar esta unidad.
  4. La Tradición viva de toda la Iglesia. “Tradición” se refiere primeramente a la Tradición apostólica, en la que y de la que nació el Nuevo Testamento. La Iglesia ha sostenido la palabra de Dios por escrito y en forma de la Tradición desde los apóstoles. Por eso la interpretación nunca puede contradecir las enseñanzas que hemos recibido claramente en la Tradición.
  5. La analogía de la fe. La analogía de la fe es la coherencia objetiva de la fe que la Iglesia ha preservado desde el principio. La interpretación bíblica es falsa si no respeta la unidad de estas enseñanzas.

Yo, en verdad, no creería en el Evangelio si no me impulsara a ello la autoridad de la Iglesia Católica”. SAN AGUSTÍN (354-430 D.C.) (Réplica a la carta de Manés, 5)

Diversos sentidos de la Biblia

El método de descubrir los diferentes sentidos de la Biblia se ha utilizado desde los primeros siglos del cristia­nismo, incluyendo a muchos santos. Incluso Jesús, san Pablo y otros autores bíblicos utilizaron los diversos senti­dos para enseñar el Evangelio.

Sentido literal

No significa interpretar el texto al pie de la letra, sino tratar de buscar el sentido que le dio el autor mismo de ese texto, teniendo en cuenta la intención del autor, el auditorio a quien se dirigía, la situación de su tiempo y el género literario empleado. Este sentido es la base de los otros sentidos, pero si se aparta del resto, queda incompleto.

Se pueden utilizar varias herramientas para este fin, por ejemplo, análisis históricos y literales, y evi­dencia arqueológica para entender mejor el contexto histórico del texto.

EJEMPLO:

El templo era un edificio real que se encontraba en Jerusalén. En este templo los israelitas ofre­cían sacrificios a Dios y era el lugar donde Dios había prometido morar. Aún se preservan restos del templo que fue destruido en el primer siglo, y que han ayudado a entender mejor su contexto histórico.

Géneros literarios en el Antiguo Testamento

  • Histórico: Abarca todos los textos en forma de relato. Incluye: historias reales, noveladas y ficti­cias; relatos populares (mitos, leyendas, sagas, cuentos); datos informativos, y biográficos.
  • Ley: Colecciones de normas y precep­tos por los que se regía el pueblo hebreo, tanto en lo civil como en lo religioso.
  • Profecía: Dichos y discursos pronunciados por un Profeta o mensajero que habla en nombre de Dios.
  • Lírica: Textos poéticos, generalmente en verso, que expresan sentimientos y viven­cias profundos.
  • Sabiduría: Colecciones de sentencias, prover­bios, alegorías y refranes que expresan de forma popular y razonada la expe­riencia de vida propia del sabio.
Sentido espiritual

Este sentido supera el conocimiento del autor humano, aunque se apoya en sus escritos. Surge cuando las palabras literales tienen un significado que va más allá del sentido literal. En la época medieval este sentido se dividía en: alegórico, moral y anagógico.

Sentido Alegórico

El significado del texto que sobrepasa el sentido literal. Dentro de este se encuentra la tipología, en la que se interpreta lo que sucedió antes de Cristo como una “sombra” de lo que había de cumplirse en Cristo.

EJEMPLO:

El templo también es un tipo -o prefiguración- de Jesús, el templo verdadero. Él dijo: “destruyan este templo y yo lo reedifi­caré en tres días” (Jn 2, 19). Se refería al templo de su cuerpo que iba a morir y después resucitar.

Sentido Moral

Nos enseña cómo debemos actuar.

EJEMPLO:

San Pablo usa la imagen del templo de Jerusalén en el sentido moral, diciendo a los corintios: “¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo…? … procuren, pues, que sus cuerpos sirvan la gloria de Dios” (1 Cor 6, 19-20).

Sentido Anagógico

Una interpretación con un enfoque hacia las últimas cosas, el final de los tiempos.

EJEMPLO: El Salmo 122 dice: “Me puse alegre cuando me dijeron: ‘¡Vamos a la casa del Señor!’ Ahora nuestros pasos se detienen delante de tus puertas, Jerusalén”. El salmista se refiere al templo de Jerusalén cuando habla de “la casa del Señor”, este es el sentido literal. El sentido anagógico es que Jerusalén y el templo represen­tan la “Nueva Jerusalén”, el cielo, donde estamos llamados a habi­tar con Dios.