Habla el nuevo presidente de Arrupe

Escuela jesuita brinda ayuda financiera a los más necesitados

Vladimir Mauricio-Perez

El recién electo presidente de Arrupe Jesuit High School, Michael J. O’Hagan, buscará servir a estudiantes y familias en la tradición jesuita de proporcionar una formación católica integral.

“Mi visión permanece arraigada en la visión original de la escuela, que es servir a las familias y estudiantes que, por muchas razones más allá de su propio control, han sido desatendidas”, dijo O’Hagan. “Quiero asegurarme de que Arrupe esté siempre conectada con su misión de servir a los jóvenes y las familias en esta tradición católica jesuita”.

O’Hagan fue el director – fundador de Arrupe Jesuit High School cuando se inauguró en 2003 después de una iniciativa laical para devolver la educación católica al centro de la ciudad de Denver.

Sin embargo recuperar la educación católica significó nuevos desafíos: el área estaba poblada en su mayoría por familias de bajos ingresos que no podían pagar por la educación privada de sus hijos. Por lo tanto, el objetivo de hacer asequible la educación católica se convirtió en una misión principal.

Los fundadores tomaron el modelo trabajo y estudio de la escuela secundaria jesuita Cristo Rey de Chicago, que permitió a los alumnos implementar el trabajo a su educación con un doble propósito: obtener formación de la vida real mientras pagan la colegiatura.

“Es una relación dinámica con el área metropolitana y la comunidad empresarial”, dijo O’Hagan. “Nuestros jóvenes tienen una experiencia del mundo real que pueden [de alguna manera] conectar con las lecciones que reciben en el aula y esto les brinda la oportunidad de ver un futuro que no siempre supieron que existía”.

Los estudiantes de Arrupe JHS trabajan 5 días al mes y ganan un total de alrededor de $ 2.5 millones para la escuela.

El nuevo papel del presidente tendrá un mayor enfoque en el fortalecimiento de las relaciones existentes con las entidades que ayudan al avance de la escuela a través de este programa de estudio y trabajo. Como director, su responsabilidad estaba más centrada internamente en la facultad, el personal y los estudiantes.

“Estoy emocionado de poder construir asociaciones dentro de la comunidad empresarial y con los benefactores”, dijo. “Las personas se sienten atraídas por la misión de Arrupe porque se sienten atraídas por nuestros estudiantes. Es la misión de Arrupe la que nos permite conectarnos con tanta gente”.

Actualmente, más de 130 organizaciones contribuyen a la misión de la escuela, lo que permite que los 420 estudiantes puedan trabajar en una amplia variedad de campos, incluidos educación, salud e ingeniería.

Orientada a la familia

Además de facilitar el pago de la mensualidad de la escuela, O’Hagan aseguró que su responsabilidad se extiende a mantener y avanzar la identidad jesuita católica de la escuela. Y dijo que esta realidad llama a una comprensión de las necesidades de los estudiantes y una integración de las familias.

El 93 por ciento de los estudiantes de Arrupe son hispanos y el otro siete por ciento incluye afroamericanos y refugiados africanos.

Algunos de los desafíos a los que se enfrentan los estudiantes a nivel personal incluyen el estar separados de sus seres queridos debido a la deportación. También  experimentan traumas y violencia debido a las realidades de los vecindarios donde viven. Sin embargo, O’Hagan asegura que estos hechos no determinan a los estudiantes.

Arrupe JHS toma a las familias en serio. Ellos consideran como fracaso el hecho de que la familia no comparta la riqueza otorgada a los estudiantes.

Por esta razón, la escuela proporciona muchos recursos y también los acoge , destacando el papel clave que desempeñan en la educación de sus hijos.

A las familias se les brinda ayuda desde el proceso de solicitud a lo largo de los cuatro años de educación a través de talleres y reuniones que les ayudan a comprender el progreso y la educación de sus hijos.

“No queremos que las familias sientan que sus hijos están teniendo una experiencia [de escuela secundaria] separada de sus familias. Queremos que tengan una experiencia compartida”, afirmó O’Hagan.

El nuevo presidente agradece el apoyo recibido, después de tantos años de trabajo en la misión de hacer que las instalaciones, el personal y la misión de la escuela reflejen la dignidad y el potencial de cada alumno.

“Estoy agradecido por el apoyo que Arrupe recibió de la comunidad durante nuestros primeros 15 años. No se puede tener éxito cuando se está aislado”, aseguró. “Hemos tenido éxito gracias a las muchas alianzas que hemos creado en la ciudad, el estado y el país”.

Próximamente: ¿Cómo interpretar la Biblia?

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Por, Mons. Jorge de los Santos

En la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre a la manera de los hombres. Por tanto, para interpretar bien la Escritura, es preciso estar atento a lo que los autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que Dios quiso manifestarnos mediante sus palabras.

Principios y criterios católicos

Siendo la Biblia mensaje divino en palabras humanas, su interpretación presupone en primer lugar la fe en la Palabra de Dios, y luego el progresivo descubrimiento de su mensaje profundo. Hay que interpretar la Biblia con la luz y la gracia del mismo Espíritu Santo que la ha inspirado. Dios quiere que su verdad llegue íntegra a los hombres. Para llevar a cabo esto, ha confiado a su Iglesia la misión de transmitir su Palabra salvadora a todos los hombres, a fin de que participen de la vida divina.

Estos son los principios y criterios más importantes para interpretar la Biblia adecuadamente:

  1. Lectura en el espíritu. Hay que leer la Biblia con el mismo Espíritu con que ha sido escrita. Debe ser una lectura espiritual, centrada en Cristo.
  2. La intención del autor. El autor divino es el Espíritu Santo. El autor humano es el instrumento del que Dios se sirvió, con sus talentos y limitaciones, y a quien inspiró para que dijera solo y todo lo que Dios quería. Para descubrir la intención del autor, hay que tener en cuenta, entre otras cosas, los géneros literarios. Para comprender exactamente lo que el autor propone en sus escritos, hay que tener muy en cuenta el modo de pensar, de expresarse, de narrar que se usaba en tiempo del escritor, y también las expresiones que entonces se usaban en la conversación ordinaria.
  3. El contenido y la unidad de toda la Biblia. Un pasaje de la Biblia nunca puede contradecir a otro. Si esto sucede al menos una de las dos interpretaciones es falsa. El Antiguo y Nuevo Testamento están unidos, pues el Antiguo Testamento prefigura lo que se revela plenamente en el Nuevo. Toda interpretación debe respetar esta unidad.
  4. La Tradición viva de toda la Iglesia. “Tradición” se refiere primeramente a la Tradición apostólica, en la que y de la que nació el Nuevo Testamento. La Iglesia ha sostenido la palabra de Dios por escrito y en forma de la Tradición desde los apóstoles. Por eso la interpretación nunca puede contradecir las enseñanzas que hemos recibido claramente en la Tradición.
  5. La analogía de la fe. La analogía de la fe es la coherencia objetiva de la fe que la Iglesia ha preservado desde el principio. La interpretación bíblica es falsa si no respeta la unidad de estas enseñanzas.

Yo, en verdad, no creería en el Evangelio si no me impulsara a ello la autoridad de la Iglesia Católica”. SAN AGUSTÍN (354-430 D.C.) (Réplica a la carta de Manés, 5)

Diversos sentidos de la Biblia

El método de descubrir los diferentes sentidos de la Biblia se ha utilizado desde los primeros siglos del cristia­nismo, incluyendo a muchos santos. Incluso Jesús, san Pablo y otros autores bíblicos utilizaron los diversos senti­dos para enseñar el Evangelio.

Sentido literal

No significa interpretar el texto al pie de la letra, sino tratar de buscar el sentido que le dio el autor mismo de ese texto, teniendo en cuenta la intención del autor, el auditorio a quien se dirigía, la situación de su tiempo y el género literario empleado. Este sentido es la base de los otros sentidos, pero si se aparta del resto, queda incompleto.

Se pueden utilizar varias herramientas para este fin, por ejemplo, análisis históricos y literales, y evi­dencia arqueológica para entender mejor el contexto histórico del texto.

EJEMPLO:

El templo era un edificio real que se encontraba en Jerusalén. En este templo los israelitas ofre­cían sacrificios a Dios y era el lugar donde Dios había prometido morar. Aún se preservan restos del templo que fue destruido en el primer siglo, y que han ayudado a entender mejor su contexto histórico.

Géneros literarios en el Antiguo Testamento

  • Histórico: Abarca todos los textos en forma de relato. Incluye: historias reales, noveladas y ficti­cias; relatos populares (mitos, leyendas, sagas, cuentos); datos informativos, y biográficos.
  • Ley: Colecciones de normas y precep­tos por los que se regía el pueblo hebreo, tanto en lo civil como en lo religioso.
  • Profecía: Dichos y discursos pronunciados por un Profeta o mensajero que habla en nombre de Dios.
  • Lírica: Textos poéticos, generalmente en verso, que expresan sentimientos y viven­cias profundos.
  • Sabiduría: Colecciones de sentencias, prover­bios, alegorías y refranes que expresan de forma popular y razonada la expe­riencia de vida propia del sabio.
Sentido espiritual

Este sentido supera el conocimiento del autor humano, aunque se apoya en sus escritos. Surge cuando las palabras literales tienen un significado que va más allá del sentido literal. En la época medieval este sentido se dividía en: alegórico, moral y anagógico.

Sentido Alegórico

El significado del texto que sobrepasa el sentido literal. Dentro de este se encuentra la tipología, en la que se interpreta lo que sucedió antes de Cristo como una “sombra” de lo que había de cumplirse en Cristo.

EJEMPLO:

El templo también es un tipo -o prefiguración- de Jesús, el templo verdadero. Él dijo: “destruyan este templo y yo lo reedifi­caré en tres días” (Jn 2, 19). Se refería al templo de su cuerpo que iba a morir y después resucitar.

Sentido Moral

Nos enseña cómo debemos actuar.

EJEMPLO:

San Pablo usa la imagen del templo de Jerusalén en el sentido moral, diciendo a los corintios: “¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo…? … procuren, pues, que sus cuerpos sirvan la gloria de Dios” (1 Cor 6, 19-20).

Sentido Anagógico

Una interpretación con un enfoque hacia las últimas cosas, el final de los tiempos.

EJEMPLO: El Salmo 122 dice: “Me puse alegre cuando me dijeron: ‘¡Vamos a la casa del Señor!’ Ahora nuestros pasos se detienen delante de tus puertas, Jerusalén”. El salmista se refiere al templo de Jerusalén cuando habla de “la casa del Señor”, este es el sentido literal. El sentido anagógico es que Jerusalén y el templo represen­tan la “Nueva Jerusalén”, el cielo, donde estamos llamados a habi­tar con Dios.