“Fuerte Kairos 2019”: Familias y jóvenes en un encuentro con Dios

El pasado 9 de agosto, alrededor de 300 personas de Colorado, Texas, California, México y Costa Rica, se dieron cita en Fraser, Colorado para participar en el evento “Fuerte Kairos 2019” durante el fin de semana.

La fe católica de Kendrick Castillo descrita por su padre

El evento dio inicio la mañana del viernes, con una misa especial celebrada por el padre Grzegorz Wojcik o “padre Goyo”, asesor espiritual del movimiento.

Misa de inicio celebrada por el padre Goyo

El Fuerte estuvo lleno de muchas emociones, pero sobre todo de enseñanzas a través de talleres en los que participaron los miembros de este movimiento con el propósito de fomentar la unión, la fraternidad entre comunidades, y al mismo tiempo buscar maneras para continuar su misión.

Así mismo, se llevaron a cabo actividades para niños y adultos desde alabanzas y juegos hasta adoración al santísimo y la santa misa.

Niños Kairos/ Cortesía: Eder Quezada

Kairos-Tiempo de Dios

Kairos inició en el año 1990 durante el “Proyecto Evangelización 2000” en México, cuando el cantautor Martin Valverde aceptó la propuesta de llevar a la juventud a una experiencia nueva con actividades y a través del contacto con la naturaleza.

La propuesta resultó en un movimiento de adolescentes, jóvenes adultos y matrimonios católicos, comprometidos a la evangelización, formación y capacitación a través de la experiencia de campamentos al aire libre, como medio para vivir el tiempo de Dios.

Entre los principales valores de Kairos, se encuentra el amor a la naturaleza, la creatividad, el compromiso, la alegría y el trabajo en equipo.

Fuerte Kairos 2019/ Cortesía: Eder Quezada

“Una agradable sorpresa de Dios”, es como describe Martin Valverde, en lo que se ha convertido Kairos después de casi 30 años de haber iniciado esta aventura.

“Es el resultado de los campamentos de inicio en México en los noventas, hoy lo que es y lo que hace Kairos es una grata sorpresa…

…es una herramienta que funciona, una herramienta que esta al día, pero resumiéndolo, es una maravillosa sorpresa de Dios pastoral para la juventud”, expresó Martin al Pueblo Católico.

Martin Valverde/ Cortesía: Eder Quezada

Martin asegura que no es un modelo de chico de campamento.  Sin embargo, Dios logró trabajar en él y hacer cosas interesantes que hoy han dado fruto.

“La semilla cuando es buena, es buena por sí misma.  De hecho, dice la biblia que el sembrador salió a sembrar, ¡nada más! Después fue la tierra, la semilla y la mezcla, y bueno mientras sembremos hay frutos”.

Liliana Flores Aguirre o Lili como la llama su familia Kairos, es la responsable de traer por primera vez el movimiento Kairos a Colorado hace más de 10 años.  Ella estuvo presente en este evento y nos explica de que se trata este movimiento.

 “Kairos es una herramienta o movimiento de evangelización que tiene como objetivo el que las personas tengan un encuentro persona con Cristo, y que a través de ese encuentro se conviertan en personas sanas, libres y entregadas para servir a la Iglesia y a la sociedad”, explicó Lili.

Liliana Flores Aguirre/ Cortesía: Eder Quezada

Obispo Rodríguez: “Te reto a que permitas que Dios te haga un gran santo”

¿Cómo se destaca Kairos de otros movimientos?

Para Lili la repuesta es simple, la naturaleza.

“La naturaleza es una de las mejores herramientas que Dios nos ha regalado para tener un encuentro personal con él”, dijo.

Kairos, ha logrado destacarse por sus campamentos de formación cristiana para sus miembros.  Los campamentos no son un retiro, sino una experiencia recreativa, espiritual y formativa que conduce a sus participantes a tener un encuentro personan con Dios, con sí mismos, con los demás y con la naturaleza.

Fuerte Kairos 2019

Durante los campamentos, los campistas son sometidos a diferentes retos y actividades, expuestos a las condiciones climáticas y recursos naturales con el objetivo de que logren tener un encuentro con Jesús. Es a través de los sentidos y la creatividad, que tienen la oportunidad de buscar a Dios y recrearse con él.

“Los reta a cuestionarse. No es solo una serie de charlas… la diferencia en el campamento Kairos es que las charlas son lo menos importante, si son importantes, pero todo lo que gira a su alrededor son lo que hace que la charla florezca”, expresó Lili.

Por otra parte, el padre Osvaldo Carrazco, de la Diócesis de Casas Grandes Chihuahua, viaja por lo menos dos veces al año a los Estados Unidos para brindar su apoyo a las comunidades Kairos.

Padre Osvaldo Carrazco

Para él, Kairos es una excelente herramienta que puede llevar a los jóvenes a un encuentro con Dios único a través de juegos, desafíos y técnicas de campo.

“La parte importante de cualquier movimiento es llevar a la persona al encuentro con Cristo.  En Kairos lo hacemos de una forma distinta… más que un tema es la experiencia en un juego, porque a veces no entendemos que cuando juegas eres tú, entonces te descubres quién eres…

  …Lo que hace la herramienta Kairos es ayudarte a que esa experiencia la hagas de una forma consciente y puedas sacar un aprendizaje para tu vida al mismo tiempo que encontrarte con cristo a través de la contemplación de la naturaleza “.

Actualmente, con comunidades de adolescentes, jóvenes adultos y papás (matrimonios) Karios ha logrado expandirse en varios países, abarcando las necesidades de toda la familia.

Kairos Colorado/ Fuerte Kairos 2019

 

Kairos Texas/ Fuerte Kairos 2019

Para más información sobre las comunidades Kairos de Colorado, HAZ CLIC AQUÍ.

Próximamente: Dios nunca se cansa de hablarte

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Es realmente una maravilla que tengamos el don de la Biblia, a través del cual Dios nos habla, nos convence, nos sana y nos nutre en nuestro viaje. En reconocimiento de la importancia de las Escrituras, el 26 de enero la Iglesia celebrará el primer “Domingo de la Palabra de Dios”.

La Palabra de Dios es esencial para nuestra identidad como cristianos. Nos da fuerza, sanación y nutrición. El Catecismo habla de las Escrituras como el lugar donde “la Iglesia encuentra sin cesar su alimento y su fuerza, porque, en ella, no recibe solamente una palabra humana, sino lo que es realmente: la Palabra de Dios” (CIC, 104). Es fácil perder de vista lo bendecidos que somos de tener este poderoso regalo, este alimento espiritual.

¿Cuántos de nosotros podemos decir que en el último día o semana hemos leído estas palabras santas y transformadoras que Dios nos ha dirigido? ¿Amamos la Palabra de Dios y permitimos que se escriba en nuestra mente y corazón al leerla en oración y con frecuencia? ¿es la Palabra de Dios parte del tejido de nuestras vidas?

El gran predicador san Juan Crisóstomo dio una homilía sobre Mateo 2 en la que preguntó a las personas reunidas en la iglesia: ¿Quién puede repetir un salmo o cualquier otra porción de las Escrituras?

Miró a su alrededor y observó que “no había ni una” sola persona que pudiera responder. El argumento que escuchó con mayor frecuencia fue: “No soy … un monje, sino que tengo esposa e hijos, y el cuidado de mi hogar”.

San Juan Crisóstomo respondió que creer que leer la Biblia era solo para monjes es lo que los había llevado a la ruina, ya que aquellos que están en el mundo “reciben heridas diariamente” y tienen la mayor necesidad del medicamento de la Palabra de Dios. Como sabemos, los que tienen heridas y no las tratan, se infectan, y si no se tratan, pueden morir.

Consciente de la importancia vital de las Escrituras, el Papa Francisco anunció recientemente en su Carta Apostólica, Aperuit Illis, que el 26 de enero de 2020, el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, será el primer día en que toda la Iglesia observe el “Domingo de la Palabra de Dios”. Este día, escribió, debe estar marcado por la “celebración, estudio y divulgación de la palabra de Dios” (Aperuit Illis, 3).

Sin embargo, el Papa advierte que un día dedicado a la Biblia “no debe verse como un evento anual sino más bien como un evento durante todo el año, ya que necesitamos crecer urgentemente en nuestro conocimiento y amor de las Escrituras y del Señor resucitado” (AI, 8), para que nuestros corazones se purifiquen por su verdad y nuestros ojos se abran a nuestros pecados.

Entre las prácticas que frecuentemente recomiendo a las personas para promover una vida de conversión continua están la participación regular en los sacramentos y la oración diaria con las Escrituras. Específicamente, te alentó a la práctica de la Lectio Divina, que implica meditar en las Escrituras al involucrar tus pensamientos, imaginación, emociones y deseos mientras lees. El objetivo de Lectio Divina es principalmente experimentar un encuentro íntimo con Jesucristo, el Padre y el Espíritu Santo. A través de este encuentro, todo nuestro ser se somete más estrechamente a Dios, recibiendo y creyendo cada vez más en el amor del Padre por nosotros de una manera personal y particular, aumentando así nuestro amor y conocimiento de las tres personas de la Santísima Trinidad.

Esta experiencia de escuchar la voz de Dios y familiarizarse con sus movimientos dentro de nosotros, cambia la forma en que vemos el mundo que nos rodea. Pronto, nos volvemos mucho más atentos a su presencia en nuestras relaciones, en la creación y especialmente dentro de la Misa. “En este sentido, la lectura en oración de la Sagrada Escritura actúa como la puerta de entrada a un nuevo Edén, donde el hombre una vez más vive en la presencia consciente de su Hacedor y Salvador” (Sacraments Through Scripture: A Still Small Voice, p.4).

Sé que cuanto más leo y rezo con las Escrituras, y especialmente con los Evangelios, más se convierten en una palabra viva que penetra en mi corazón, de modo que me convenzo más del amor personal del Padre por mí.

Mientras lees esta columna, te animo a que pienses en cómo puedes usar el “Domingo de la Palabra de Dios” como una oportunidad para pedirle a Dios un amor más profundo por su Palabra y aumentar tu deseo de conocerlo a través de las Escrituras. San Jerónimo enseñaba que “la ignorancia de las Escrituras es la ignorancia de Cristo”. Cuando conocemos a Jesús a través de la Biblia, realmente somos transformados y experimentamos alegría, incluso en tiempos de prueba o sufrimiento. Que cada uno de nosotros experimente un renovado amor por la Biblia para que seamos verdaderos discípulos que lleven a Cristo a los confines de la tierra.

Imagen destacada de Josh Applegate | Unsplash