Explicando el lema y el escudo episcopal del Obispo-electo Rodríguez

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Cada vez que un obispo es ordenado, la Iglesia le pide que escoja un lema y diseñe un escudo episcopal, llamado también heráldica eclesiástica. El lema busca reflejar las creencias y convicciones del obispo, mientras que el escudo episcopal es un símbolo especial que identifica al obispo. Es una larga tradición dentro de la Iglesia, y en el caso del lema y el escudo episcopal del Obispo–electo Rodríguez, es prevalente el tema de la misericordia.

Lema
“Su misericordia alcanza de generación en generación” (“Misericordia eius in progenies et progenies”).

Tomada del primer capítulo del Evangelio de Lucas (Lc 1, 50), esta frase también es parte de la oración conocida como el Magníficat, que fue recitada por nuestra Madre María. El Obispo- electo escogió este lema porque la misericordia estará en el corazón de su misión como nuevo obispo auxiliar de Denver. Es además adecuado, señaló, dado que fue nombrado obispo durante este Año Jubilar de la Misericordia, por el Papa Francisco, quien está siendo conocido como el Papa de la misericordia.

Escudo episcopal

Blasón: La pieza principal del escudo episcopal es el blasón o escudo, que está representado aquí con un monograma dorado ornamentado en el frente del escudo. Las letras griegas Chi (la “X”) y Rho (la “P”) son las dos primeras letras de la palabra griega Christos, que significa Cristo. La corona que envuelve la parte inferior del Rho alude a Cristo Rey.

Rosa: La rosa roja con hojas verdes es una alusión a Nuestra Señora de Guadalupe y a San Juan Diego. La aparición de Nuestra Señora de Guadalupe es profundamente significativa para Monseñor Rodríguez, y él quería que su escudo episcopal tuviese alguna referencia a dicho suceso.

Cumbres: La parte superior del escudo, conocida como el “jefe”, tiene tres cumbres, la cumbre central más alta que las demás. Esto alude a las Montañas Rocosas de Colorado, un símbolo principal de la región en la que el Obispo-electo servirá.

Cruz episcopal: La cruz episcopal que se extiende hacia arriba por detrás del escudo es un indicativo del oficio que el Obispo electo tendrá dentro de la Iglesia. Este elemento es esencial para identificar que el escudo es de un obispo.

Capelo/borlas: En la parte superior del escudo, como es tradicional en la heráldica episcopal, se coloca un capelo de sinople (sombrero de color verde). Este sombrero era originalmente llevado por los cardenales de la Iglesia cuando iban a caballo, para protegerlos del sol, pero ha sido adaptado en la heráldica como un símbolo de la Iglesia. Del capelo se desprenden, cubriendo ambos lados del escudo, izquierdo y derecho, seis borlas de color verde, respectivamente, que suman doce en su totalidad, y que se ordenan en tres órdenes descendentes. Estas borlas indican el rango del Obispo electo dentro de la Iglesia como sucesor de los 12 apóstoles, y el verde indica el color de un obispo que en tiempos antiguos los distinguía, a pesar de que actualmente los obispos se vistan de púrpura.

Lema: Bajo el escudo en forma de pergamino se encuentra el lema del Obispo-electo Rodríguez en latín.

 

 

Próximamente: Lo que debes saber sobre el Miércoles de Ceniza

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A pocos días del inicio de la Cuaresma, que sirve de preparación para la Pascua y que comienza este miércoles 26 de febrero, recordamos algunas cosas esenciales que todo católico debe saber para poder vivir intensamente este tiempo litúrgico.

1. Es el primer día de la Cuaresma

Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.

2. La imposición de las cenizas surge en los primeros siglos del cristianismo

La tradición de imponer la ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. Por aquel entonces las personas se colocaban la ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo.

La Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos casi 400 años D.C. y a partir del siglo XI, la Iglesia en Roma impone las cenizas al inicio de este tiempo.

3. La ceniza recuerda la necesidad de la misericordia de Dios

La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del “Directorio sobre la piedad popular y la liturgia”:

“El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.

4. Las cenizas tienen varios significados

La palabra ceniza, que proviene del latín “cinis”, representa el producto de la combustión de algo por el fuego. Esta adoptó tempranamente un sentido simbólico de muerte, caducidad, pero también de humildad y penitencia.

La ceniza, como signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho” (Gn 3,19).

5. Las cenizas se producen de las palmas del Domingo de Ramos

Para la ceremonia se deben quemar los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso.

6. Las cenizas se imponen en la frente al término de la homilía

Este acto tiene lugar en la Misa al término de la homilía y está permitido que los laicos ayuden al sacerdote. Las cenizas son impuestas en la frente, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministro dice las palabras bíblicas: «Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás», o «Conviértete y cree en el Evangelio».

Luego, quien recibe las cenizas debe retirarse en silencio meditando la frase o invitación que la acaban de hacer.

7. Las cenizas también pueden imponerse sin Misa

Cuando no hay sacerdote la imposición de cenizas puede realizarse sin Misa, de forma extraordinaria. Sin embargo, es recomendable que al acto se preceda con una liturgia de la palabra.

Es importante recordar que la bendición de las cenizas, como todo sacramental, solo puede realizarla un sacerdote o diácono.

8. Las cenizas pueden ser recibidas por no católicos

Puede recibir este sacramental cualquier persona, inclusive no católica. Como especifica el Catecismo (1670 y siguientes) los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia estos «preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella».

9. No es obligatorio recibir las cenizas

El Miércoles de Ceniza no es día de precepto y por lo tanto la imposición de ceniza no es obligatoria. No obstante, ese día concurre una gran cantidad de personas a la Santa Misa, algo que siempre es recomendable.

10. No existe tiempo exacto para llevar las cenizas en la frente

Cuanto uno desee. No existe un tiempo determinado.

11. En Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia

El Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de esos límites es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida “fuerte” una sola vez al día.

La abstinencia de comer carne es obligatoria desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de mortificación u ofrecimiento como el rezo del rosario.

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.