¿Evangelizar con Pokémon GO?

Algunas iglesas aprovechan este novedoso juego para atraer más feligreses

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Por: Melissa Keating

Las últimas semanas, un juego que combina la realidad virtual, el GPS y el mundo real está causando sensación. Se trata de Pokémon Go. Los jugadores tienen que moverse y salir a la calle si quieren avanzar en el juego. Puedes ir, por ejemplo, a la fuente de Cheesman Park de Denver a cualquier hora del día o de la noche y seguramente encontrarás varias personas caminando (o corriendo) con sus teléfonos y atrapando los mounstros de bolsillo.

Pero no solamente son los parques los que atraen la atención de la gente. Este juego ha sido diseñado para enviar a los jugadores a áreas de interés común como son las iglesias. El encargado de pastoral juvenil del sitio Lifeteen lo explica:

28028208022_c5e2b44304_o“Casi todas las iglesias son una Pokeparada (lugar donde los jugadores encontrarán objetos que les ayuden en los juegos). Esto quiere decir que los jugadores deben estar físicamente cerca de una iglesia con el fin obtener bonificaciones extras. Mientras que la mayoría de las personas prefieren sentarse fuera o quizás quedarse en el estacionamiento, hay una buena posibilidad de que tú puedas ver más gente llegando a pie a tu parroquia”.

Joseph Edmond Heasley, encargado de la pastoral juvenil de la All Souls en Englewood, dijo que ha notado un incremento en el número de personas que visitan esta iglesia. “Justo ocurrió que uno de los muchachos de nuestro grupo Totus Tuus que estaba muy enganchado con el juego de Pokémon y nos estaba dando una charla sobre el tema”, y contó que mientras tanto, “pudimos ver a una chica afuera en una esquina, se acercó a nosotros y se quedó allí por cinco minutos porque era una Pokeparada”.

Heasley dice que con la ayuda de su párroco, el padre Sam Morehead, All Souls ha atraído mucha gente nueva en los últimos días: “Hemos tenido muchas conversaciones con personas que vienen aquí. Resultó que una chica era feligrés de esta parroquia cuando era niña. Ahora es estudiante universitaria pero no muy practicante en asuntos de fe. Hablé con ella unos buenos 35 o 40 minutos y luego le presenté a nuestro párroco”, dice Heasley, quien también asegura que la mejor manera de sacar provecho a este juego es descubriendo nuevos lugares de la ciudad, y haciendo nuevos amigos.

“Ahora ando por los parques donde normalmente no iría, en horas poco usuales durante la tarde o la noche con mis amigos”, indica.

Y aseguró que las iglesias pueden aprovechar este fenómeno: “Por primera vez en muchos años, tenemos personas que están queriendo estar en nuestros campus y caminar alrededor de nuestras iglesias. No creo que debamos ignorar esto”, dice.

El Padre Andrew Kinstetter, de la diócesis vecina de Cheyenne en Wyoming, dice que Pokémon Go ofrece a los católicos una oportunidad de amar a la gente en un mundo que cada vez más roto:

“En última instancia todas estas personas jóvenes y toda la gente de cualquier edad está buscando amar y ser amado, conocer a los otros y ser conocido por ellos de una manera auténtica”, dice. “Pokémon Go los puede llevar a la iglesia, pero depende de los párrocos y de los encargados de la pastoral juvenil si aprovechan esta oportunidad para mostrarles quiénes son”, concluye.

 

 

Algunos términos de Pokémon Go

Fuerza de combate: La fuerza de ataque de los Pokémon se mide en unidades de Poder de combate. El PC de un Pokémon determina cómo llevará a cabo su combate.

Incienso: Atrae a los Pokémon salvajes a tu ubicación con su esencia aromática.

Bonus de defensa: Puedes recibir una recompensa diaria de Polvo estelar y Pokémonedas por defender un Gimnasio. El bonus de Defensa puede reclamarse en la tienda.

Puntos de experiencia: Tu avance se mide en puntos de experiencia (PX). Aumenta tus PX para alcanzar los niveles más altos de entrenador.

Puntos de salud: La salud de un Pokémon se mide en puntos de Salud (PS). Un Pokémon que tenga cero PS se debilita. Usa un objeto de reanimación o reanimación máx. para reanimar un Pokémon debilitado.

Gimnasios: Son ubicaciones en las que puedes combatir con los Pokémon de los equipos rivales, o entrenar a tu Pokémon combatiendo contra los Pokémon que otros miembros de tu equipo hayan asignado allí. Los gimnasios que pertenecen a tu equipo se conocen como gimnasios amigos, y los gimnasios que otros equipos han reclamado se conocen como gimnasios rivales. Los gimnasios que no han sido reclamados todavía se conocen como gimnasios abiertos.

Pokeballs: Son objetos usados para capturar Pokémon salvajes. Pueden encontrarse en Poképaradas y se compran en la tienda.

Pokemonedas: Son monedas que los entrenadores pueden intercambiar por objetos premium en la tienda. Los usuarios también pueden comprar Pokémonedas en la tienda.

Pokeparadas: Son ubicaciones en las que puedes recopilar objetos como Poké Balls, Pociones, y Huevos.

Fuente: www.support.pokemongo

Artículo traducido del original en inglés por Carmen Elena Villa.

Próximamente: La belleza de la vocación familiar: ¿Qué forma una familia?

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La felicidad solo se obtiene cuando nos convertimos en lo que estamos llamados a ser: santos. Esta felicidad no es un simple sentimiento, sino que toma la forma de plenitud. Aunque no la podamos alcanzar completamente en la tierra, sí podemos comenzar a vivirla.

Para descubrir qué es verdaderamente la familia y cuál es su misión, debemos volver al principio del ser humano, al Génesis, a la creación. El relato de la creación nos muestra no solo quién es el hombre, sino también por qué Dios lo creó. Esta verdad se refleja no solo en la fe, sino en el mismo cuerpo y alma de todo hombre y mujer.

UN MATRIMONIO: HOMBRE Y MUJER

“Hombre y mujer los creó” GEN 1,27; MT 19,4

El designio de Dios para la familia comienza con la unión de hombre y mujer. El hombre y la mujer se complementan uno al otro en su cuerpo. Están hechos el uno para el otro. Solo en el acto sexual entre hombre y mujer se puede crear algo nuevo: el fruto de un hijo. Solo ellos pueden convertirse verdaderamente en “una sola carne” (Gen 2,23).

 

¿FAMILIAS “NO TRADICIONALES”?

Por eso no puede existir la distinción de familia “tradicional” y “no tradicional”, la cual, en vez de tener a un hombre y una mujer como padres, busca tener padres del mismo sexo. Tal distinción no es posible porque la unión entre personas del mismo sexo no puede ser estrictamente un matrimonio: no se pueden convertir en “una sola carne” porque sus cuerpos no se complementan. Tampoco pueden generar el fruto de un hijo, y no es por causa de un defecto físico, como sucede con parejas estériles, sino porque la falta de complementariedad biológica lo hace imposible como principio.

 

LA FAMILIA ES IMAGEN DE DIOS
“Creó Dios al ser humano a imagen suya” Gen 1,27
“Dios es amor” (I Jn 4,8) y es comunión (Jn 14,10; 14,26). Es un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y al ser creados a su imagen y semejanza, Dios ha escrito en todo nuestro ser esa vocación al amor y a la comunión. Dios nos creó por pura bondad, para que pudiéramos participar en esta comunión de amor.

La felicidad plena yace en esta participación del amor de Dios. Debido a que tenemos un cuerpo, podemos realizar esta vocación a la comunión de dos maneras en esta vida: por medio del matrimonio o la virginidad (o celibato). Ambas son maneras concretas de vivir la verdad del hombre y la mujer, de ser imagen de Dios, a través del don de sí mismo.

 

AMAR PARA SIEMPRE

“Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” GEN 2,23

Cuando los fariseos se acercaron a Jesús para preguntarle sobre el divorcio, Jesús contestó: “Lo que Dios unió no lo separe el hombre” (Mt 19,8). Los discípulos contestaron alucinados: “Si tal es la condición… no trae cuenta casarse”. Se dieron cuenta de que el matrimonio conlleva una entrega total, fiel y para toda la vida. Se elige un amor exclusivo. Solo con la gracia que Dios da en el sacramento del matrimonio se puede alcanzar el designio que Dios tiene para el matrimonio.

 

PADRES SOLTEROS O DIVORCIADOS

Por diversas circunstancias, muchas familias llegan a encontrarse en situaciones complicadas, enfrentándose a la separación, el divorcio o un embarazo no deseado.

En estas circunstancias, alejarse de Dios no es la respuesta, pues él nos busca como buscó a la samaritana en el pozo para darnos vida nueva en medio de nuestros problemas (Jn 4). Los lazos familiares siguen siendo poderosos y Dios quiere actuar en ellos.

Para las personas que se encuentran en una situación similar, es de mayor importancia pertenecer a una comunidad de fe, donde podrán conocer la fe y encontrar el apoyo y acompañamiento necesario para vivir una vida de santidad. Esto puede implicar recibir el sacramento del matrimonio para las parejas que no se han casado o buscar la nulidad, pues es posible que el matrimonio anterior no haya sido válido.

 

APERTURA A LA VIDA

“Sean fecundos y multiplíquense” Gen. 1,28

En su designio de amor, Dios quiso que, en la entrega de amor entre hombre y mujer, ese amor se desbordara en la concepción de algo nuevo: de un nuevo ser. Sin embargo, en nuestra sociedad, el sentido de la unión sexual se ha perdido, y es común entenderlo solo como un instrumento de placer o sin el don de los hijos.

 

MÁS QUE PLACER

Cuando una persona se entrega en el acto sexual, dona lo más íntimo que tiene. Pero si se hace solo por placer, se usa el lenguaje de amor más alto que existe de manera contradictoria. En realidad, no es una entrega total, como el lenguaje sexual lo sugiere, sino parcial, con condiciones. El acto se rebaja e incluso hiere a la persona. Esta deja que lo más íntimo que tiene se convierta en algo sin sentido, contradiciendo su deseo de amor incondicional. Así se convierte en un pecado “contra su propio cuerpo” (1 Cor 6,18). La entrega total del cuerpo tiene que ir acompañada de una promesa en la que se entrega totalmente una persona a la otra: el matrimonio.

 

ANTICONCEPTIVOS

Por otro lado, muchos matrimonios tienen miedo a tener hijos por varias razones: el compromiso, el costo, el sufrimiento que podrían experimentar, la contaminación del medio ambiente… Por eso recurren a métodos anticonceptivos, dejando que su entrega deje de ser total. La Iglesia recomienda el uso de métodos naturales de planificación familiar, que les permite a los padres ser generosos y responsables sin corromper su entrega total. Para más información sobre este tema, recomendamos la carta pastoral “El esplendor del amor” de el arzobispo Samuel J. Aquila.