Estudiantes universitarios ‘una gran bendición’ para St. Peter’s en Greeley

La misa del domingo por la noche en St. Peter en Greeley se ve un poco diferente a la mayoría de las parroquias de la arquidiócesis: está llena de estudiantes universitarios.

“Son muy activos”, dijo su párroco, el padre Jim Crisman. “Sin duda, agregan un nivel de entusiasmo y vida a la parroquia”.

Ubicada a solo una milla de la Universidad del Norte de Colorado, St. Peter’s da la bienvenida y llega a los estudiantes a través de su ministerio más grande, Bear Catholic.

 Bear Catholic sirve a los estudiantes en UNC de varias maneras con dos ministros de medio tiempo y misioneros de FOCUS que actúan como el “brazo evangelizador” del ministerio, explicó Michael Lynch, Director de Desarrollo del Campus en St. Peter.

Lynch, quien asistió a UNC y luego sirvió como misionero de FOCUS, ha visto de primera mano los frutos del ministerio del campus.

Los sacerdotes que sirvieron durante su tiempo en Bear Catholic ofrecieron adoración, confesión y misa diaria de manera regular, así como oportunidades para retiros.

“Las oportunidades para crecer y llevarlo al siguiente paso dondequiera que estés en tu viaje de fe [están ahí]”, dijo. “Siempre hubo algo disponible si realmente estabas hambriento de ello”.

St. Peter trabaja arduamente para que los estudiantes universitarios se sientan incluidos, particularmente a través de un nuevo programa llamado “Adopte un oso (Adopt a Bear)”, que permite a los feligreses abrir sus hogares y compartir una comida con uno o dos estudiantes universitarios.

“Fue creado para acortar la distancia entre generaciones porque a menudo en las parroquias, el grupo de edad que no está bien representado son los estudiantes en edad universitaria porque están estudiando por fuera”, dijo el Padre Crisman.

“Queríamos integrarlos en la vida de la parroquia de una para que pudieran tener una influencia positiva en las familias y que las familias pudieran tener una influencia positiva en ellos”, agregó el sacerdote.

El programa también es una forma de ayudar a los chicos que pueden sentir nostalgia.

“Tenemos feligreses que actúan como una forma de darles a los estudiantes un hogar lejos de casa”, dijo Lynch, “que es lo que St. Peter se esfuerza por hacer por sus estudiantes universitarios”.

El mismo Bear Catholic ha tenido un impacto en los estudiantes que participan durante sus años universitarios. Varios incluso se han unido a la Iglesia o han recibido los sacramentos por primera vez durante su estadía en la UNC.

“Es muy alentador”, dijo el padre Crisman. “Tienen una gran curiosidad intelectual. Plantean excelentes preguntas. Ellos dan un entusiasmo juvenil que es contagioso “.

Los feligreses como Aileen Kato, quien ha sido miembro de St. Peter por 34 años, disfrutan de los dones que los jóvenes adultos traen a la parroquia. “Me encanta su vitalidad “, dijo. “La novedad de la vida y las preguntas son maravillosas para mí”.

Kato agradece la presencia de estudiantes universitarios y el trabajo de su parroquia para evangelizarlos.

“Apoyo de todo corazón la misión de nuestra iglesia y el alcance que tenemos con el ministerio del campus porque es muy importante”, dijo. “Es el futuro de nuestra Iglesia y de nuestra fe”.

El padre Crisman continúa agradeciendo la oportunidad de cambiar el curso de la vida de fe de una persona joven a través de Bear Catholic.

“Estamos haciendo discípulos que podrán vivir los frutos del evangelio”, dijo, “y luego compartir esos frutos con todos en su campo de especialización”.

 

Frutos de Bear Catholic

Nueve sacerdotes sirviendo en la archidiócesis

Tres seminaristas en San Juan Vianney

Más de 50 misioneros para FOCUS u otras misiones.

Más de 30 escuelas arquidiocesanas con exalumnos que son maestros o administradores

Próximamente: ¿Qué tiene que ver Santa Cecilia con la música?

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¿Qué tiene que ver Santa Cecilia con la música?

Una virgen de una ilustre noble familia romana unida tradicionalmente al arte musical

Escritor Invitado

Santa Cecilia virgen y mártir; su culto es muy popular y antiguo desde la época de los primeros cristianos, además porque es patrona de los músicos como así también de los poetas.

Se sabe muy poco de ella y gracias a las “Actas de Santa Cecilia” escritas en latín, que aparecieron hacia el año 480 lo que indicaba que la iglesia romana ya la conmemoraba.

Según este texto, Cecilia había sido una virgen de una ilustre noble familia romana, quien se había convertido al cristianismo desde su infancia, y cuyas prácticas y devociones eran muy fervorosas. Sus padres, que no compartían sus pensamientos, la dieron en matrimonio a un noble joven pagano, de nombre Valeriano.

Cuando, tras la celebración del matrimonio, la pareja se había retirado a la cámara nupcial, Cecilia dijo a Valeriano que ella había entregado su virginidad a Dios y que un ángel celosamente guardaba su cuerpo; por consiguiente, Valeriano debía tener el cuidado de no violar su virginidad. Valeriano pidió ver al ángel, después de lo cual Cecilia lo envió a encontrarse con el papa Urbano I.

Según la tradición, transcurrió así:

– Cecilia: Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio, si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí.

– Valeriano: Muéstramelo. Si es realmente un ángel de Dios, haré lo que me pides.

– Cecilia: Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo, verás al ángel.

Valeriano obedeció y fue al encuentro de Urbano I, el papa lo bautizó y Valeriano regresó como cristiano ante Cecilia. Entonces se apareció un ángel a los dos y los coronó como esposos con rosas y azucenas. Cuando Tiburcio, el hermano de Valeriano, se acercó a ellos, también fue convertido al cristianismo y a partir de entonces vivió con ellos en la misma casa, en completa pureza.

Martirio

El prefecto Turcio Almaquio condenó a ambos hermanos a la muerte. El funcionario del prefecto, Máximo, fue designado para ejecutar la sentencia. Pero se convirtió al cristianismo y sufrió el martirio con los dos hermanos. Cecilia enterró sus restos en una tumba cristiana. Luego la propia Cecilia fue buscada por los funcionarios del prefecto. Fue condenada a morir ahogada en el baño de su propia casa.

Como sobrevivió, la pusieron en un recipiente con agua hirviendo, pero también permaneció ilesa en el ardiente cuarto. Por eso el prefecto decidió que la decapitaran allí mismo. El ejecutor dejó caer su espada tres veces pero no pudo separar la cabeza del tronco. Huyó, dejando a la virgen bañada en su propia sangre. Cecilia vivió tres días más, dio limosnas a los pobres y dispuso que después de su muerte su casa debía dedicarse como templo.

Por mucho tiempo el cuerpo de la santa no fue encontrado, hasta que en el 820 fue hallado en las catacumbas de San Calixto, milagrosamente intacto y envuelto en una túnica bordada en oro, papa Pascual I hizo transportar su cuerpo donde es ahora la Basílica de Santa Cecilia en Trastevere, la casa donde vivía con Valeriano.

La Basílica de Santa Cecilia, ubicada en la plaza del mismo nombre, se encuentra sobre la casa de la mártir romana Cecilia y su esposo Valeriano.

 

Basílica de Santa Cecilia in Trastevere de Roma

En el 1559 el cardenal Sfondrati, durante una nueva restauración de la basílica, hace exhumar el cuerpo de la santa para evaluar el estado de conservación, y se lo encontró todavía en perfecto estado con un velo que cubría sus cabellos, su cara mirando al suelo, con la marcas de sangre y de tres heridas en el cuello y lo que más llamaba la atención es la posición de los dedos de su manos, indicando la Santísima Trinidad.

Sobre el pedestal de la estatua el escultor puso la siguiente inscripción: “He aquí a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculpí para vosotros, en mármol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi.”

Estatua de mármol de Santa Cecilia en su tumba debajo del altar en la basílica de Santa Cecilia de Trastevere en Roma.

Santa Cecilia y la música

Fue el papa Gregorio XIII quien declaró Patrona de la música y de los músicos en 1584 a santa Cecilia, a causa de la gran popularidad que había adquirido la asociación de esta mártir con la música.

Son varios los motivos entre mitos y leyendas que llevan a la relación de la santa con la música:

Algunos piensan porque se dice que cuando se casó por deseo de su padre (a pesar de haber decidido ofrecer su virginidad al Señor), el día de su boda, mientras los músicos tocaban, ella cantaba a Dios en su corazón.

Probablemente también sea, porque desde muy joven y de acuerdo con las costumbres y tradiciones de las familias patricias romanas, Cecilia debió iniciarse y tocar algún instrumento musical, como la lira, la cítara o algún tipo de arpa de las utilizadas por las damas de la sociedad romana.

Por otro lado, el texto del Acta de Santa Cecilia dice:

“Vino el día en que el matrimonio se celebró, y, mientras sonaban los instrumentos musicales, ella (la virgen Cecilia) en su corazón a su único Señor cantaba [diciendo]: Haz, Señor, mi corazón y mi cuerpo inmaculados y no sea yo defraudada <que es una paráfrasis del salmo LXX: In te Dómine speravi; non confundar in aeternum.”

Más allá del vínculo que pueda tener la santa con la música lo más importante en ella, es que murió defendiendo su fe cristiana como tantos mártires en la actualidad.

 

Artículo publicado originalmente en Aleteia.