¿Es válido para un católico asistir a cualquier culto cristiano?

Esta pregunta tiene mucho fondo que no es posible agotar en unas cuantas palabras.

Lo abordaré desde la perspectiva eclesiológica.

Vamos al Vaticano II. Al abordar la reflexión eclesiológica del Concilio Vaticano II no se puede dejar de considerar que el propósito del Concilio fue buscar una mayor fidelidad de la Iglesia a Cristo, fidelidad a su ser y a su misión en el mundo.

La Iglesia no sólo puede ser vista desde una perspectiva jurídica o sociológica. Ella no es, principalmente, una realidad de este mundo. La Iglesia es un misterio. Una realidad que tiene su origen en Dios pero vive en este mundo. Esa realidad de la Iglesia es expresada ya en los primeros números de la Constitución sobre la Iglesia. Así, el número 2 de la Lumen gentium dice:

[El Padre] determinó convocar a los creyentes en Cristo en la Santa Iglesia, que fue ya prefigurada desde el origen del mundo, preparada admirablemente en la historia del pueblo de Israel y en el Antiguo Testamento, constituida en los últimos tiempos, manifestada por la efusión del Espíritu Santo, y que se perfeccionará gloriosamente al fin de los siglos.

La Iglesia es, pues, un misterio que tiene su origen en el Padre que, desde el inicio del mundo, pensó en ella para que se desarrolle en el mundo y se perfeccione al fin de los siglos. Es una realidad que tiene a Dios como origen y destino.

La Iglesia y la Trinidad: La relación Iglesia y Trinidad es una hermosa verdad que el Concilio pone a la luz. La Iglesia tiene una relación estrecha y constitutiva con la Santísima Trinidad. Los primeros números de Lumen gentium presentan con fuerza esta verdad. El número 2 deja en claro que el designio que da origen a la Iglesia es un designio del Padre. Lumen gentium presenta al Padre como Aquel que creó el mundo libérrimamente, le ofrece salvación después de la caída del hombre, elige y predestina para la salvación y convoca a los creyentes en la Santa Iglesia. Esta idea está presente también en otros documentos conciliares.

El carácter trinitario de la Iglesia hace que ésta tenga una relación con cada una de las personas divinas. El Padre tiene una relación con la Iglesia en cuanto de Él depende el designio salvífico; por voluntad del Padre es constituida la Iglesia como Pueblo de Dios en continuidad y discontinuidad con el Pueblo de la Antigua Alianza; la Iglesia es la viña del Padre, la familia de Dios, el pueblo de Dios.

Pero la Iglesia tiene también una relación constitutiva con Cristo, es suya, su Cuerpo, la prolongación de su misión en el mundo, hay que tener presente que «del costado de Cristo dormido en la cruz nació “el sacramento admirable de la Iglesia entera”.

La relación con el Espíritu Santo es también fuertemente subrayada, Él es quien santifica continuamente a la Iglesia, Él habita en ella, la guía, la conduce a la verdad y la unifica en comunión y ministerio.

Una recuperación importante del Vaticano II ha sido la vinculación constitutiva de la Iglesia con la Santísima Trinidad.

Se puede hablar mucho más de lo que es la Iglesia, pero bastan estas pocas palabras para darse una idea de lo grande que es la Iglesia ante los ojos de Dios y ante nosotros mismos. Estoy hablando de la Iglesia Católica que es la Iglesia fundada por Jesucristo, no tiene sentido ir a otras iglesias, esto representaría una ofensa a la Iglesia verdadera de Cristo y al mismo tiempo una falta de respeto para las otras denominaciones cristianas, pues no es correcto asistir a un culto cuando no se tiene la fe que se celebra.

Tus preguntas o dudas de fe las puedes expresar en el mail [email protected]

Próximamente: La fe católica de Kobe Bryant

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La superestrella de básquet Kobe Bryant falleció este domingo 26 de enero en un accidente de helicóptero al sur de California (Estados Unidos). Con 41 años, era el padre de cuatro hijas.

La hija de Kobe, Gianna Bryant, de 13 años, también habría muerto en el accidente de helicóptero, junto con otra adolescente, su padre y el piloto del vehículo. Habrían estado viajando a un juego de básquet.

Bryant es considerado uno de los más grandes jugadores de básquet de todos los tiempos. Se retiró en 2016 tras una carrera de 20 años con Los Angeles Lakers, donde ganó cinco campeonatos de la National Basketball Association (NBA), un premio del Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés), dos campeonatos de puntuación y muchos otros reconocimientos.

Más allá del básquet, Bryant era esposo y padre que en 2015 dijo que su fe católica lo ayudó a superar un periodo difícil en su vida y la de su familia.

Bryant fue criado en una familia católica, y pasó mucho tiempo de su niñez viviendo en Italia. Se casó en 2001 en una parroquia del sur de California.

En 2003, Bryant fue arrestado tras ser acusado de violar a una mujer en una habitación de hotel, en el estado de Colorado.

Bryant admitió que tuvo un encuentro sexual con la mujer, pero negó que la haya violado. Cuando la denuncia se hizo pública, Bryant perdió patrocinadores y enfrentó acusaciones criminales, que finalmente fueron retirados.

Bryant publicó una disculpa a su acusadora, con quien también llegó a un acuerdo en una denuncia civil.

“Aunque verdaderamente creo que este encuentro entre nosotros fue consensual, reconozco que ella no vio y no ve este incidente de la misma forma en la que yo lo vi. Después de meses de revisar los hallazgos, escuchar a su abogado, e incluso su testimonio en persona, ahora entiendo cómo se siente y que ella no consintió con este encuentro”, dijo el basquetbolista en su disculpa del 2004.

En 2015, el jugador de básquet dijo a la revista GQ que luego de que el tema se resolvió, decidió dejar atrás algo de la superficialidad que él sentía que había construido en su persona pública.

“Lo que llegué a entender, saliendo de Colorado, es que yo tenía que ser yo, en lugar de dónde estaba en ese momento”.

Bryant dijo que fue un sacerdote quien lo ayudó a hacer algunos importantes descubrimientos personales durante la dura prueba.

Describiendo su temor de ser enviado a prisión por un crimen que él creía que no había cometido, Bryant dijo a GQ que “lo único que realmente me ayudó durante ese proceso –soy católico, fui criado católico, mis hijas son católicas– fue hablar con un sacerdote”.

“De hecho fue algo gracioso: él me mira y dice ‘¿lo hiciste?’. Y yo digo ‘por supuesto que no’. Entonces me pregunta ‘¿tienes un buen abogado?’. Y yo estoy como que ‘uh, sí, él es fenomenal’. Así que entonces él dijo ‘déjalo ir. Sigue adelante. Dios no te va a dar nada que no puedas manejar, y está en sus manos ahora. Esto es algo que no puedes controlar. Así que déjalo ir’. Y ese fue un punto de inflexión”, dijo Bryant.

Una decisión de 2004 de depositar una confianza más profunda en Dios no significó que la vida de la estrella de básquet estuviera después libre de dificultades, o definida por la virtud.

En 2011, Vanessa Bryant pidió el divorcio a Kobe, alegando diferencias irreconciliables. Pero Bryant dijo que decidió no rendirse en su matrimonio, y dos años después su esposa retiró su solicitud de divorcio.

“No voy a decir que nuestro matrimonio es perfecto”, dijo Bryant a GQ en 2015.

“Aún peleamos, como toda pareja casada. Pero sabes, mi reputación como atleta es que soy extremadamente decidido, y que trabajaré duro. ¿Cómo podría hacer eso en mi vida profesional si no era así en mi vida personal, cuando eso afecta a mis hijas? No tendría ningún sentido”, añadió.

Bryant y su esposa habrían asistido regularmente a una parroquia de Orange County, California.

Además, el basquetbolista había conectado su fe católica con un compromiso familiar de ayudar a los pobres, a través de la Fundación Familiar Kobe & Vanessa Bryant. La fundación ayudó a financiar refugios para jóvenes sin techo, así como otros proyectos dirigidos a servir a los más pobres.

“Tienes que hacer algo que tenga un poco más de peso, un poco más de significado, un poco más de propósito”, dijo en 2012, de acuerdo a Los Angeles Times.

La falta de hogar, dijo, “es algo que se deja de lado porque es fácil culpar a quienes no tienen hogar y decir ‘bien, tú tomaste esa mala decisión. Esto es donde estás. Es tu culpa’”.

“En la vida todos cometemos errores y dar un paso atrás y permitir que alguien viva de esa forma y de alguna manera lavarte las manos… eso no es correcto”, señaló.

Los arreglos para el funeral de Bryant aún no han sido anunciados.

Traducido y adaptado por David Ramos. Publicado originalmente en CNA.