El periódico de El Pueblo Católico pasará a ser revista

La nueva iniciativa busca conectar a la comunidad y fomentar el crecimiento en la fe

Vladimir Mauricio-Perez

El Pueblo Católico se llevó ocho reconocimientos en la conferencia nacional anual de la Asociación de la Prensa Católica (Catholic Press Association), lo que lo coloca entre los mejores periódicos católicos diocesanos en español del país. Desafortunadamente, estos reconocimientos, de los cuales estamos orgullosos, no coinciden con los resultados que hemos visto a nivel local, con la relevancia de El Pueblo Católico y con las necesidades de nuestra comunidad hispana.

¿Qué función tiene un periódico? El periódico es un instrumento, un canal. En este caso, El Pueblo Católico es un canal para informar, inspirar y “enganchar” a la comunidad hispana católica del norte de Colorado y proclamar la Buena Nueva del Evangelio.

Pero ¿qué pasaría si el canal decide ajustar su ruta, si decide correr por otros campos y ya no riega los nuestros? En otras palabras, ¿qué pasa si el periódico deja de ser el mejor medio para llegar a las personas a las que queremos informar e inspirar?

En efecto, el internet y las redes sociales se han convertido en el medio principal para enterarse de noticias actuales, y se puede decir que todos los periódicos, no solo el nuestro, han sido afectados.

Mientras nuestros seguidores y alcance en el ámbito digital siguen creciendo día tras día, nuestros periódicos cada vez más se quedan abandonados en las parroquias, negocios y casas.

Debemos podar. El podador sabe que debe cortar frutos pequeños para dar lugar a otros más grandes.

Con no poca reflexión y oración sobre nuestra misión, hemos aceptado que esta no consiste en producir un periódico, sino en lo dicho anteriormente: informar, inspirar, “enganchar” y evangelizar.

Tomando en cuenta esta realidad, no debemos tampoco descartar los beneficios de un material impreso: ¿Cuántas organizaciones tienen la oportunidad de enviar un material impreso gratuito a unos 13,000 hogares?

¿A caso no presenta esta una gran oportunidad para llegar al corazón de los lectores, muchos de los cuales han perdido la fe en la Iglesia, ya no ven la importancia de asistir a Misa los domingos o prefieren no involucrarse demasiado?

La pregunta es: ¿Qué tipo de material impreso podría tener este resultado? Uno que encuentre a las personas donde están, que atraiga y suscite un deseo más grande por conocer nuestra fe, que lleve a las personas a hacerse las preguntas que realmente importan en la vida, que lleve a un encuentro con Dios.

Creemos que una revista bien escrita y diseñada puede llevar esto a cabo.

La revista del pueblo

Queremos salvar a El Pueblo Católico y pretendemos hacerlo por medio de una revista que aborde temas relevantes que toquen personalmente a nuestra comunidad hispana – temas que despierten el interés e irradien la belleza de nuestra fe católica. En vez de ser publicada 11 veces al año, la revista reemplazará al periódico, y se publicará seis veces al año.

¿Por qué una revista?

Gran parte de los hispanos en Estado Unidos son más visuales. Uno de los cambios que muchos pedían se hicieran a El Pueblo Católico en el último año era el uso de más imágenes y menos texto. Y, aunque es importante fomentar la lectura, nuestra misión principal es la de llegar a nuestro público de la mejor manera posible, según sus necesidades. La revista será más fácil de leer, más atractiva visualmente, duradera, abordará temas relevantes, conectará a las personas a la comunidad y será un instrumento de evangelización.

¿Por qué seis veces al año y no 11 como el periódico?

Publicar un producto de mejor calidad tiene la ventaja de tener mayor durabilidad. Se ve mejor, por lo que se leerá más, y durará más tiempo en las mesas de centro de las casas o negocios. Incluso las revistas se pueden coleccionar si uno encuentra en ellas un material importante.

Este cambio también nos ayudará a ahorrar más de $17,000 al año, los cuales invertiremos en nuestra misión digital, que sigue creciendo y fortaleciéndose.

Igualmente, este tiempo nos ayudará a crear un producto verdaderamente atractivo y de gran calidad en contenido.

¿Tendrá contenido local?

La revista no tendrá noticias locales como las tenía el periódico. Se convertirá en un medio de pre-evangelización. Es decir, estará diseñado para atraer y conectar a las personas a eventos y movimientos y ministerios locales, para que las personas conozcan la riqueza de la fe católica y quieran aprender más en sus comunidades.

Seguirá siendo local en el sentido de que contará con el apoyo de diversos movimientos y ministerios, los cuales aportarán para crear una revista que verdaderamente toque las necesidades de los lectores.

¿Entonces cómo podré enterarme de los acontecimientos locales?

El contenido local no será algo secundario. Nuestra misión consiste en llevar los acontecimientos y eventos más importantes de nuestra arquidiócesis y el mundo católico a nuestro público, y a esto dedicaremos la mayor parte de nuestro tiempo. La única diferencia es que será digital, por medio de nuestra página elpueblocatolico.org, Facebook y otras plataformas.

Nuestro plan digital nos permitirá cubrir eventos mejor de lo que lo hemos hecho hasta ahora.

Plan digital

El dinero ahorrado por el cambio a la revista se invertirá en el plan digital, por ser este el medio que ahora nuestro público más utiliza y donde hemos encontrado el crecimiento más grande.

Este se invertirá en hacer videos más profesionales sobre los acontecimientos locales y llevar las noticias a las pantallas de nuestro público por medio de imágenes y algunos artículos cortos y otros de mayor profundidad.

Asimismo, podrás enterarte de las noticias más importantes y actuales de la arquidiócesis con más rapidez.

Así que no olvides seguirnos en Facebook y suscribirte a nuestro boletín digital. Puedes hacerlo seleccionando “¡Suscríbete!”arriba en la página.

Nuestro mayor deseo es que esta iniciativa digital e impresa traiga mucho fruto a nuestra comunidad hispana del norte de Colorado.

Muchas gracias por su apoyo, y ¡que Dios los bendiga!

Recibe la revista de El Pueblo Católico en tu casa. ¡Es gratis!

(Si ya recibes el periódico, recibirás la revista de ahora en adelante.)

Haz clic aquí, provee tus datos y selecciona que te gustaría recibir una copia a domicilio.

Por ahora, la revista solo está disponible para las personas en el norte de Colorado, en territorio de la Arquidiócesis de Denver.

(Toda tu información se mantendrá privada y para uso exclusivo de la Arquidiócesis de Denver.)

Próximamente: ¿Cómo puedo perdonar a alguien que me ha hecho daño a mí o a un ser querido?

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Todos sufrimos, de vez en cuando, situaciones de injusticia, humillaciones, rechazos, ofensas, maltratos, abusos y agresiones, que nos provocan reacciones de resentimiento que llegan hasta el odio y deseos de venganza. A veces las sufrimos, pero a veces somos nosotros los que las infringimos. En ocasiones necesitamos perdonar y frecuentemente necesitamos ser perdonados.

El perdón nace de uno, de una decisión que toma uno, algo interno que uno elige. Pero perdonar no es automático y no es cuestión de solo querer hacerlo, muchas personas querrían perdonar pero no pueden hacerlo, como muchos también querrían ser ricos y no solo por desearlo ya lo lograron. Así el perdón: no basta con desearlo, hay que trabajar para ello. Primero que nada se deben cultivar virtudes en la vida como: el amor, la comprensión, la generosidad, la humildad, la misericordia, el abrirse a la gracia de Dios, por mencionar algunas. Por lo tanto, el poder perdonar es consecuencia no solo de un deseo sino de una vida virtuosa como lo requiere nuestra fe Católica.

Jesús nos dice que debemos perdonar hasta setenta veces siete, que es decir prácticamente siempre:

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete” (Mt 18:21-22).

El perdón se ha convertido en nuestra sociedad en señal de debilidad y cobardía, pero la verdad es que sólo es capaz de perdonar quien tiene grandeza de corazón, y el mejor ejemplo lo encontramos en Jesús; el perdón es esencial para cristianismo y para el verdadero amor. Es necesario perdonar a los demás, para poder ser completamente libre. Si no somos capaces de perdonar seguiremos viviendo aferrados al pasado; vamos arrastrando resentimientos que nos oprimen el corazón sin ser capaces de amar porque alguien nos engañó, sin ser capaces de confiar porque alguien nos traicionó, sin ser capaces de aceptar a los demás porque alguien nos rechazó; en definitiva, sin permitirnos crecer ni ser felices, sin tener paz en el corazón ni alegría en el espíritu, sin tener luz ni disfrutar de la vida.

Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y devastador, creando una especie de malestar y de insatisfacción generales. Superar las ofensas es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida.

Perdonar es un acto de fortaleza espiritual, un acto liberador. Es un mandamiento cristiano y además un gran alivio. Significa optar por la vida y ponerse en el camino de la salvación:

“Porque si ustedes  perdonan a los hombres sus ofensas, los perdonará también a ustedes su Padre celestial; pero si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco su Padre los perdonará a ustedes ofensas” (Mt 6:14-15).

 

Image by Daniel Reche from Pixabay