El Papa Francisco sigue de cerca la crisis en Venezuela

Escritor Invitado

Por: Aciprensa

El Papa Francisco sigue con cercanía lo que sucede en Venezuela y la Santa Sede apoya todos los esfuerzos para evitar más sufrimientos a su población, afirmó el vocero del Vaticano, Alessandro Gisotti.

“El Santo Padre, informado en Panamá de las noticias provenientes de Venezuela, sigue con cercanía el desarrollo de la situación y reza por las víctimas y por todos los venezolanos. La Santa Sede apoya todos los esfuerzos que permitan ahorrar ulterior sufrimiento a la población”, indicó en una declaración emitida este 24 de enero.

La declaración del Director interino de la Sala de Prensa de la Santa Sede llegó en momentos en que la crisis en el país sudamericano ha sumado un nuevo capítulo, con la autoproclamación del presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Juan Guaidó, como “presidente encargado de Venezuela”.

Además, ayer se registraron en todo el país masivas protestas contra el Gobierno. Sin embargo, producto de los disturbios y la represión se han producido 16 muertes.

Según detalló a la AFP el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), la mayoría de las muertes ocurrieron en Caracas y en los estados Táchira, Barinas, Amazonas, Bolívar y Portuguesa.

Asimismo, en la ciudad de Maturín la catedral fue rodeada durante varias horas por agentes de la seguridad venezolana y por colectivos chavistas. Dentro se habían refugiado cientos de personas, la mayoría opositores que habían salido a protestar. Adentro también había sacerdotes y seminaristas.

Francisco se encuentra en Panamá hasta el 27 de enero para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Foto de EWTN tomada durante la jornada Mundial de la Juventud en Panamá

Próximamente: Santa Inés, Mártir; patrona de las jóvenes, las novias y la pureza

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El 21 de enero se celebra la Fiesta de Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias, las prometidas en matrimonio, de la pureza y de los jardineros. En relación a la Santa surgió la costumbre de los corderos blancos, cuya lana se utiliza para hacer los palios de los Arzobispos.

Su nombre latino es “Agnes”, asociado a “agnus” que significa cordero. Según la leyenda más conocida, Santa Inés era una joven hermosa, rica y pretendida por muchos nobles romanos. No aceptó a ninguno, aduciendo que ya estaba comprometida con Cristo, y la acusaron de ser cristiana.

Fue llevada a un prostíbulo, pero unos ángeles y señales celestes la protegieron. Entonces la pusieron en una hoguera que no la quemó. Finalmente, fue decapitada en el año 304.

Constantina, la hija de Constantino, le edificó una basílica en la Vía Nomentana y su fiesta se comenzó a celebrar a mediados del siglo IV.

En el tratado de San Ambrosio sobre las vírgenes, se lee que por tradición se sabe que Santa Inés murió a los doce años. Antes de su martirio se mantuvo “inalterable al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas”.

“No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria… Resultó así que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una niña que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales”, dijo San Ambrosio.

Se dice que el verdugo hizo lo posible para asustarla y atraerla con halagos porque muchos desearon casarse con ella, pero Santa Inés respondió: “sería una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; él me ha elegido primero, él me tendrá. ¿A qué esperas, verdugo, para asestar el golpe? Perezca el cuerpo que puede ser amado con unos ojos a los que no quiero”.

La Santa oró y doblegó la cerviz ante el verdugo que le temblaba la diestra para dar el golpe, pero ella permanecía serena. “En una sola víctima tuvo lugar un doble martirio: el de la castidad y el de la fe. Permaneció virgen y obtuvo la gloria del martirio”, concluyó San Ambrosio.

A Santa Inés se le representa como una niña o señorita orando, con diadema en la cabeza y una especie de estola sobre los hombros, en alusión al palio. Va acompañada de un cordero a sus pies o en sus brazos y rodeada de una pira, espada, palma y lirios.

 

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.