El estatus migratorio de los padres ¿afecta la situación de los hijos?

Mavi Barraza

Muchos inmigrantes tienen inquietudes y temores sobre su futuro y el de sus hijos. Debido a esta situación las Escuelas Públicas de Denver (DPS por sus siglas en inglés) han compartido algunas preguntas y respuestas relacionadas con el tema de la inmigración y con el compromiso de proteger a los estudiantes de la discriminación e intimidación.

 

¿Qué efecto tiene en la educación de mi hijo el hecho de que sea indocumentado?

Ninguno. Los niños tienen el derecho constitucional de contar con acceso equitativo a la educación, independientemente de su propio estatus inmigratorio o del estatus de sus padres. Ni el presidente ni la legislación estatal o federal pueden quitarles este derecho.

¿Las Escuelas Públicas de Denver solicitan información sobre el estatus inmigratorio de los estudiantes cuando se inscriben en la escuela?

No; los distritos escolares públicos como DPS tienen la obligación de inscribir a los estudiantes, independientemente de su estatus inmigratorio y sin discriminar por motivo de su raza, color de la piel o nacionalidad.

¿El distrito escolar compartirá en algún momento el estatus inmigratorio de los estudiantes con los funcionarios federales de inmigración?

Como ya mencionamos, no preguntamos cuál es el estatus inmigratorio de los estudiantes cuando se inscriben en la escuela. Sin embargo, si nos enteramos de que un estudiante es indocumentado, no compartimos dicha información con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por su sigla en inglés). Si recibimos alguna solicitud de información estudiantil, la oficina legal de DPS protegerá los derechos constitucionales y legales de todos los estudiantes de mantener su información confidencial.

¿Se les ha informado sobre alguna medida inmigratoria que vaya a ejecutarse en las instalaciones escolares?

Hasta la fecha, creemos que el gobierno federal aún se rige según las siguientes directrices, que identifican a las escuelas como lugares vulnerables en donde las medidas inmigratorias no deberían tener lugar.

¿Qué debo hacer si, como padre o tutor legal, me preocupa que me detengan mientras mi hijo se encuentra en clase?

Si algún padre es detenido durante las horas de clase, el Distrito utilizará a los equipos de respuesta ante crisis y emergencias para apoyar a los estudiantes. Le pedimos que actualice la información de contacto de emergencia de su estudiante, ya sea en la escuela o en el Portal para Padres.

¿Qué sucede si soy beneficiario de DACA?

La acción diferida para los llegados en la infancia (DACA, por su sigla en inglés) se basa en una orden presidencial. El nuevo presidente podría optar por rescindir dicha orden. Si usted es beneficiario de DACA, considere la posibilidad de comunicarse con un abogado de inmigración desde ya para que determine si usted puede mejorar su estatus inmigratorio.

¿Qué debo hacer si quiero obtener más información sobre mis derechos inmigratorios?

Solo los abogados de inmigración pueden proveerle asesoría precisa sobre su estatus inmigratorio y sobre cómo ejercer cualquier derecho legal con el que cuente. Para su seguridad, no solicite asesoría de notarios ni de otras personas que no sean abogados certificados de inmigración. Encontrará una lista de recursos disponibles aquí. Adicionalmente, puede buscar un abogado de inmigración de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración.

¿Qué hacen las Escuelas Públicas de Denver para garantizar que no se discrimine ni se intimide a ningún estudiante ni a ninguna familia por motivo de su raza, origen étnico, religión o nacionalidad? DPS cree firmemente en garantizar la equidad, que es uno de nuestros valores fundamentales. Implementamos normas que prohíben la discriminación e intimidación contra los estudiantes, las familias o los empleados por motivo de su raza, origen étnico, religión, nacionalidad y muchas otras clases protegidas.

¿Qué debo hacer si considero que mi estudiante o yo hemos sido víctima de discriminación o intimidación?

Informe de la situación de inmediato a su líder escolar o al superintendente. Puede presentar sus quejas o inquietudes mediante los formularios y procedimientos de la Norma AC del Consejo de Educación (haga clic aquí). Nos tomamos estas quejas muy en serio para garantizar que nuestras escuelas continúen siendo lugares seguros.

 

Próximamente: La belleza de la vocación familiar: ¿Qué forma una familia?

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La felicidad solo se obtiene cuando nos convertimos en lo que estamos llamados a ser: santos. Esta felicidad no es un simple sentimiento, sino que toma la forma de plenitud. Aunque no la podamos alcanzar completamente en la tierra, sí podemos comenzar a vivirla.

Para descubrir qué es verdaderamente la familia y cuál es su misión, debemos volver al principio del ser humano, al Génesis, a la creación. El relato de la creación nos muestra no solo quién es el hombre, sino también por qué Dios lo creó. Esta verdad se refleja no solo en la fe, sino en el mismo cuerpo y alma de todo hombre y mujer.

UN MATRIMONIO: HOMBRE Y MUJER

“Hombre y mujer los creó” GEN 1,27; MT 19,4

El designio de Dios para la familia comienza con la unión de hombre y mujer. El hombre y la mujer se complementan uno al otro en su cuerpo. Están hechos el uno para el otro. Solo en el acto sexual entre hombre y mujer se puede crear algo nuevo: el fruto de un hijo. Solo ellos pueden convertirse verdaderamente en “una sola carne” (Gen 2,23).

 

¿FAMILIAS “NO TRADICIONALES”?

Por eso no puede existir la distinción de familia “tradicional” y “no tradicional”, la cual, en vez de tener a un hombre y una mujer como padres, busca tener padres del mismo sexo. Tal distinción no es posible porque la unión entre personas del mismo sexo no puede ser estrictamente un matrimonio: no se pueden convertir en “una sola carne” porque sus cuerpos no se complementan. Tampoco pueden generar el fruto de un hijo, y no es por causa de un defecto físico, como sucede con parejas estériles, sino porque la falta de complementariedad biológica lo hace imposible como principio.

 

LA FAMILIA ES IMAGEN DE DIOS
“Creó Dios al ser humano a imagen suya” Gen 1,27
“Dios es amor” (I Jn 4,8) y es comunión (Jn 14,10; 14,26). Es un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y al ser creados a su imagen y semejanza, Dios ha escrito en todo nuestro ser esa vocación al amor y a la comunión. Dios nos creó por pura bondad, para que pudiéramos participar en esta comunión de amor.

La felicidad plena yace en esta participación del amor de Dios. Debido a que tenemos un cuerpo, podemos realizar esta vocación a la comunión de dos maneras en esta vida: por medio del matrimonio o la virginidad (o celibato). Ambas son maneras concretas de vivir la verdad del hombre y la mujer, de ser imagen de Dios, a través del don de sí mismo.

 

AMAR PARA SIEMPRE

“Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” GEN 2,23

Cuando los fariseos se acercaron a Jesús para preguntarle sobre el divorcio, Jesús contestó: “Lo que Dios unió no lo separe el hombre” (Mt 19,8). Los discípulos contestaron alucinados: “Si tal es la condición… no trae cuenta casarse”. Se dieron cuenta de que el matrimonio conlleva una entrega total, fiel y para toda la vida. Se elige un amor exclusivo. Solo con la gracia que Dios da en el sacramento del matrimonio se puede alcanzar el designio que Dios tiene para el matrimonio.

 

PADRES SOLTEROS O DIVORCIADOS

Por diversas circunstancias, muchas familias llegan a encontrarse en situaciones complicadas, enfrentándose a la separación, el divorcio o un embarazo no deseado.

En estas circunstancias, alejarse de Dios no es la respuesta, pues él nos busca como buscó a la samaritana en el pozo para darnos vida nueva en medio de nuestros problemas (Jn 4). Los lazos familiares siguen siendo poderosos y Dios quiere actuar en ellos.

Para las personas que se encuentran en una situación similar, es de mayor importancia pertenecer a una comunidad de fe, donde podrán conocer la fe y encontrar el apoyo y acompañamiento necesario para vivir una vida de santidad. Esto puede implicar recibir el sacramento del matrimonio para las parejas que no se han casado o buscar la nulidad, pues es posible que el matrimonio anterior no haya sido válido.

 

APERTURA A LA VIDA

“Sean fecundos y multiplíquense” Gen. 1,28

En su designio de amor, Dios quiso que, en la entrega de amor entre hombre y mujer, ese amor se desbordara en la concepción de algo nuevo: de un nuevo ser. Sin embargo, en nuestra sociedad, el sentido de la unión sexual se ha perdido, y es común entenderlo solo como un instrumento de placer o sin el don de los hijos.

 

MÁS QUE PLACER

Cuando una persona se entrega en el acto sexual, dona lo más íntimo que tiene. Pero si se hace solo por placer, se usa el lenguaje de amor más alto que existe de manera contradictoria. En realidad, no es una entrega total, como el lenguaje sexual lo sugiere, sino parcial, con condiciones. El acto se rebaja e incluso hiere a la persona. Esta deja que lo más íntimo que tiene se convierta en algo sin sentido, contradiciendo su deseo de amor incondicional. Así se convierte en un pecado “contra su propio cuerpo” (1 Cor 6,18). La entrega total del cuerpo tiene que ir acompañada de una promesa en la que se entrega totalmente una persona a la otra: el matrimonio.

 

ANTICONCEPTIVOS

Por otro lado, muchos matrimonios tienen miedo a tener hijos por varias razones: el compromiso, el costo, el sufrimiento que podrían experimentar, la contaminación del medio ambiente… Por eso recurren a métodos anticonceptivos, dejando que su entrega deje de ser total. La Iglesia recomienda el uso de métodos naturales de planificación familiar, que les permite a los padres ser generosos y responsables sin corromper su entrega total. Para más información sobre este tema, recomendamos la carta pastoral “El esplendor del amor” de el arzobispo Samuel J. Aquila.