Demandan hospital católico por no facilitar suicidio asistido a paciente con cáncer

Escritor Invitado

Un enfermo de cáncer de Colorado y su médico personal, presentaron una demanda en contra del sistema de salud administrado por la Iglesia Católica, por no facilitarle el suicidio asistido ni permitir que ninguno de sus médicos lo haga.

Según la demanda, la política del hospital que prohíbe a los médicos participar en suicidios asistidos viola la ley estatal.

Amor y misericordia: una respuesta cristiana al suicidio

El pasado 16 de julio, Cornelius “Neil” Mahoney de 64 años, recibió la noticia de que su cáncer era incurable y que le quedaban de 4 a 14 meses de vida dependiendo del tratamiento que recibiera, esto según la demanda presentada el 21 de agosto en el Tribunal del Distrito del condado Arapahoe.

Al recibir la noticia, Mahoney de inmediato preguntó sobre el suicidio asistido, temeroso por enfrentar la muerte y buscando la manera de tener bajo su control el lugar y la hora de su muerte, ya que no tiene hijos y no quiere que sus hermanos lo tengan que cuidar, según la Prensa Asociada.

Su médico de los Centros de Cáncer Rocky Mountain (RMCC por sus siglas en inglés), donde recibió la noticia, le dijo que ni él ni nadie de allí le proporcionarían suicidio asistido.

Si opto por el suicidio asistido, ¿puedo acudir a los sacramentos?

El mismo día, Mahoney contactó a Centura Health Physician Group (CHPG por sus siglas en inglés) sobre su deseo del suicidio asistido, donde fue dirigido a su médico de cabecera la Doctora Barbara Morris. Morris trabajaba para CHPG, una organización dirigida por la Iglesia Católica en conjunto con los Adventistas del Séptimo Dia a través de Centura Health Corporation.

Centura Health no permite que sus empleados participen en el suicidio asistido, una política que es respaldada por las Directivas Éticas y Religiosas de los Obispos de EE. UU.

El 22 de julio, Morris le notificó a Mahoney sobre la política de Centura de suicidio asistido, y le sugirió que transfiriera su atención medica a un proveedor que le permitiera dicho procedimiento.

Mahoney luego se dirigió al hospital Anschutz de la Universidad de Colorado, donde le informaron que para obtener suicidio asistido tendría que transferir su atención médica y volver a evaluar su condición. La demanda dice que “Neil no quiere transferir su atención a una instalación diferente y soportar exámenes adicionales” y le gusta la conveniencia de tener a CHPG cerca de su casa.  Mahoney comenzó un tratamiento de quimioterapia en junio con la esperanza de tener una respuesta favorable y poder manejar los efectos secundarios, pero dijo no estar seguro de querer recibir quimioterapia adicional.

Iglesia en Colorado se pronuncia tras aprobación del suicidio asistido

Los votantes de Colorado legalizaron el suicidio asistido en una medida electoral del 2016. La ley permite que un adulto con una enfermedad terminal solicite una receta letal a su médico. La persona debe considerarse mentalmente competente, y dos médicos deben diagnosticar que tiene seis meses o menos de vida. La ley exige que la causa oficial de muerte se enumere como la condición subyacente del paciente, no como un suicidio asistido.

De acuerdo con la legislación, una instalación no puede someter a sus médicos, enfermeras y farmacéuticos a medidas disciplinarias, suspensión, o la revocación de privilegios o licencias relacionadas con conductas tomadas de buena fe, fiándose en la ley de suicidio asistido. Sin embargo, la ley también permite que los centros de salud prohíban a sus médicos recetar suicidio asistido cuando el paciente tiene la intención de usar el medicamento en las instalaciones del centro. Las instalaciones deben notificar a sus médicos y pacientes con anticipación de su política.

Centura emitió una política en febrero de 2017 donde prohíbe a sus empleados recetar o dispensar medicamentos para suicidios asistidos, o participar en la calificación de un paciente para suicidio asistido.

La política sí permite a los médicos o proveedores de Centura ayudar a los pacientes que solicitan suicidio asistido a transferir su atención médica a una instalación que no sea de CHPG.

La demanda pide una declaración de que Centura, diciendo que no puede prohibirle a Morris proporcionar suicidio asistido, ni penalizarla si lo hace.

El suicidio es prevenible, pongamos manos a la obra

Kaise Health News, informó que Centura despidió a Morris el 26 de agosto y que ella “había planeado ayudar a su paciente… a terminar su vida en su casa”. El 30 de agosto, Centura Health presentó una solicitud para transferir la demanda del Tribunal del Distrito de Arapahoe, al Tribunal del Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Colorado.

La transferencia a una corte federal fue solicitada porque la demanda planeta preguntas federales relacionadas con la Primera Enmienda y estatutos federales. Centura también señaló que es una organización religiosa, y que las doctrinas de sus patrocinadores, los ministerios de salud católicos y adventistas del séptimo día, “gobiernan, dirigen e informan” sus actividades.

El grupo agregó que cuando Morris firmó un acuerdo de empleo con Centura Health—St. Anthony Hospital en el 2017, “acordó claramente que no proporcionaría ningún servicio ‘que viole las directivas éticas y religiosas para los servicios de atención medica católicos’”.

Por otro lado, Morris expresó a Kaiser Health News que estaba “conmocionada” por su despido, alegando que “parecía tan obvio que no podían hacerlo”, y agregó que “no pensó que iba afectar su práctica familiar general. Hasta que se dio el tema sobre la asistencia medica para morir, no había sentido ningún inconveniente con la organización”.  Centura dijo que “espera que todos sus cuidadores actúen de una manera consiente con la Misión y Valores Fundamentales (del grupo)”.

“Creemos que la doctrina de la libertad de religión en el corazón de la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos respalda nuestras políticas como un ministerio cristiano de atención médica. Defenderemos enérgicamente nuestros derechos constitucionales”, dijo Wendy Forbes, portavoz de Centura a Kaiser Health News.

¿Por qué oponerse al suicidio asistido?

En cuanto a la Iglesia Católica, Mark Hass, portavoz de la Arquidiócesis de Denver expresó lo siguiente,

“Pedirle a un hospital cristiano que desempeñe un papel en la violación de la dignidad de la vida humana es pedirle al hospital cristiano que comprometa sus valores y su misión principal. No es el hospital que está forzando sus creencias sobre los demás, sino que tiene puntos de vista externos forzados”.

Publicada originalmente por Catholic News Agency.  Traducido y adaptado del original en inglés por Rocio Madera.

Próximamente: La belleza de la vocación familiar: ¿Qué forma una familia?

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La felicidad solo se obtiene cuando nos convertimos en lo que estamos llamados a ser: santos. Esta felicidad no es un simple sentimiento, sino que toma la forma de plenitud. Aunque no la podamos alcanzar completamente en la tierra, sí podemos comenzar a vivirla.

Para descubrir qué es verdaderamente la familia y cuál es su misión, debemos volver al principio del ser humano, al Génesis, a la creación. El relato de la creación nos muestra no solo quién es el hombre, sino también por qué Dios lo creó. Esta verdad se refleja no solo en la fe, sino en el mismo cuerpo y alma de todo hombre y mujer.

UN MATRIMONIO: HOMBRE Y MUJER

“Hombre y mujer los creó” GEN 1,27; MT 19,4

El designio de Dios para la familia comienza con la unión de hombre y mujer. El hombre y la mujer se complementan uno al otro en su cuerpo. Están hechos el uno para el otro. Solo en el acto sexual entre hombre y mujer se puede crear algo nuevo: el fruto de un hijo. Solo ellos pueden convertirse verdaderamente en “una sola carne” (Gen 2,23).

 

¿FAMILIAS “NO TRADICIONALES”?

Por eso no puede existir la distinción de familia “tradicional” y “no tradicional”, la cual, en vez de tener a un hombre y una mujer como padres, busca tener padres del mismo sexo. Tal distinción no es posible porque la unión entre personas del mismo sexo no puede ser estrictamente un matrimonio: no se pueden convertir en “una sola carne” porque sus cuerpos no se complementan. Tampoco pueden generar el fruto de un hijo, y no es por causa de un defecto físico, como sucede con parejas estériles, sino porque la falta de complementariedad biológica lo hace imposible como principio.

 

LA FAMILIA ES IMAGEN DE DIOS
“Creó Dios al ser humano a imagen suya” Gen 1,27
“Dios es amor” (I Jn 4,8) y es comunión (Jn 14,10; 14,26). Es un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y al ser creados a su imagen y semejanza, Dios ha escrito en todo nuestro ser esa vocación al amor y a la comunión. Dios nos creó por pura bondad, para que pudiéramos participar en esta comunión de amor.

La felicidad plena yace en esta participación del amor de Dios. Debido a que tenemos un cuerpo, podemos realizar esta vocación a la comunión de dos maneras en esta vida: por medio del matrimonio o la virginidad (o celibato). Ambas son maneras concretas de vivir la verdad del hombre y la mujer, de ser imagen de Dios, a través del don de sí mismo.

 

AMAR PARA SIEMPRE

“Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” GEN 2,23

Cuando los fariseos se acercaron a Jesús para preguntarle sobre el divorcio, Jesús contestó: “Lo que Dios unió no lo separe el hombre” (Mt 19,8). Los discípulos contestaron alucinados: “Si tal es la condición… no trae cuenta casarse”. Se dieron cuenta de que el matrimonio conlleva una entrega total, fiel y para toda la vida. Se elige un amor exclusivo. Solo con la gracia que Dios da en el sacramento del matrimonio se puede alcanzar el designio que Dios tiene para el matrimonio.

 

PADRES SOLTEROS O DIVORCIADOS

Por diversas circunstancias, muchas familias llegan a encontrarse en situaciones complicadas, enfrentándose a la separación, el divorcio o un embarazo no deseado.

En estas circunstancias, alejarse de Dios no es la respuesta, pues él nos busca como buscó a la samaritana en el pozo para darnos vida nueva en medio de nuestros problemas (Jn 4). Los lazos familiares siguen siendo poderosos y Dios quiere actuar en ellos.

Para las personas que se encuentran en una situación similar, es de mayor importancia pertenecer a una comunidad de fe, donde podrán conocer la fe y encontrar el apoyo y acompañamiento necesario para vivir una vida de santidad. Esto puede implicar recibir el sacramento del matrimonio para las parejas que no se han casado o buscar la nulidad, pues es posible que el matrimonio anterior no haya sido válido.

 

APERTURA A LA VIDA

“Sean fecundos y multiplíquense” Gen. 1,28

En su designio de amor, Dios quiso que, en la entrega de amor entre hombre y mujer, ese amor se desbordara en la concepción de algo nuevo: de un nuevo ser. Sin embargo, en nuestra sociedad, el sentido de la unión sexual se ha perdido, y es común entenderlo solo como un instrumento de placer o sin el don de los hijos.

 

MÁS QUE PLACER

Cuando una persona se entrega en el acto sexual, dona lo más íntimo que tiene. Pero si se hace solo por placer, se usa el lenguaje de amor más alto que existe de manera contradictoria. En realidad, no es una entrega total, como el lenguaje sexual lo sugiere, sino parcial, con condiciones. El acto se rebaja e incluso hiere a la persona. Esta deja que lo más íntimo que tiene se convierta en algo sin sentido, contradiciendo su deseo de amor incondicional. Así se convierte en un pecado “contra su propio cuerpo” (1 Cor 6,18). La entrega total del cuerpo tiene que ir acompañada de una promesa en la que se entrega totalmente una persona a la otra: el matrimonio.

 

ANTICONCEPTIVOS

Por otro lado, muchos matrimonios tienen miedo a tener hijos por varias razones: el compromiso, el costo, el sufrimiento que podrían experimentar, la contaminación del medio ambiente… Por eso recurren a métodos anticonceptivos, dejando que su entrega deje de ser total. La Iglesia recomienda el uso de métodos naturales de planificación familiar, que les permite a los padres ser generosos y responsables sin corromper su entrega total. Para más información sobre este tema, recomendamos la carta pastoral “El esplendor del amor” de el arzobispo Samuel J. Aquila.