¡Vive el verdadero amor!

Mavi Barraza

Con su peculiar sentido del humor, el padre Ángel Espinoza de los Monteros, estuvo nuevamente en Denver presentando “La Revolución del Amor”, una conferencia que fue dirigida a solteros, casados y vueltos a casar. Entre chistes y risas, el sacerdote mexicano habló con los presentes sobre el matrimonio, la importancia de permanecer cerca de Dios y el perdón, entre otros temas.

¿Probar el amor? 

Al inicio de la conferencia el padre Ángel se enfocó en hablar de la convivencia de una pareja sin ningún compromiso previo, haciendo hincapié en que muchos hoy en día deciden vivir juntos porque “están probando” y “¡una persona no se prueba!”, aunque es verdad que la decisión del matrimonio puede ser un riesgo y causar miedo. “A mí me daría más miedo lo otro, convivir con una persona sin un papelito y sin el sacramento” o que le digan “vamos a ver si te quiero para toda la vida o si te quiero por un rato”. Y luego explicó las consecuencias de esta decisión: “Entonces no queremos tener un hijo hasta no estar seguros, y nos centramos solo en nosotros. Todo se va haciendo una bola de nieve más complicada y por eso el esquema que tenemos ahora”. En cambio, aseguró que “no hay cosa más hermosa que el matrimonio entre un hombre y una mujer avalado por la gracia de Dios. Lo que nos da una verdadera garantía, es la gracia de Dios en nuestra vida y es justo lo que estamos quitando al no tener el sacramento [del matrimonio]”.  Luego afirmó: “Mucha gente no está segura si el amor es para siempre. Si no está la gracia de Dios ahí en medio, se hace más complicado”.

Fotos de JP Creative group

Es por eso que el sacerdote instó a aquellas parejas que viven en unión libre a que reciban el sacramento del Matrimonio.

Divorcio, ¿la solución? 

El sacerdote ofreció algunos consejos, entre ellos, el no divorciarse. Mencionó que las encuestas indican que el 95 por ciento de los divorciados dicen que no hicieron lo suficiente para preservar el amor.

Para los que ya se han divorciado, el padre Espinoza les aconseja hacer lo posible para regresar. Pero, si no pueden, entonces es muy importante reparar el daño. Esto incluye tanto a los hijos como a la expareja. El sacerdote aconseja hacer un examen de conciencia y recordar que los hijos no necesitan dinero, sino que necesitan la presencia del padre. Referente a la expareja indicó que “las palabras claves con los “ex” son: justicia, paz, responsabilidad y compromiso”. Preguntarle a la expareja, “¿Cómo estas? ¿Qué te falta? ¿Cómo están los niños?”, es una manera de reparar el daño.

Pero “si te divorciaste, ¡quédate como estas!” dice el conferencista. Mejor dedícate a tus hijos, acércate a Dios. Disfruta la vida. Y si te volviste a casar, entonces “¡quiéranse! y aprendan de los errores del primer matrimonio”, les dice a los presentes, aconsejándoles además que “no hagamos familias disfuncionales”. Esto puede evitarse al no envenenar el corazón de los hijos hablándoles mal de su papá o su mamá.  También, les implora que, pase lo que pase, “¡no te separes de Dios! Si el separado vuelto a casar no puede comulgar, él le aconseja: “¡ve a misa! y date un baño de su misericordia”. Además, el padre Ángel comentó que si no se puede recibir la Eucaristía, puede comulgar espiritualmente, participar de diferentes maneras en su parroquia y en los diferentes ministerios.

Por último, el sacerdote habló de la importancia del perdón y les recordó a los asistentes que Cristo trajo el perdón al mundo, ya que antes de Él, el perdón era un valor que no existía.

La conferencia del padre Ángel Espinoza fue presentada por el ministerio “Dios entre nosotros”, tuvo lugar en el Denver Tech Center.

Próximamente: La fe católica de Kobe Bryant

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La superestrella de básquet Kobe Bryant falleció este domingo 26 de enero en un accidente de helicóptero al sur de California (Estados Unidos). Con 41 años, era el padre de cuatro hijas.

La hija de Kobe, Gianna Bryant, de 13 años, también habría muerto en el accidente de helicóptero, junto con otra adolescente, su padre y el piloto del vehículo. Habrían estado viajando a un juego de básquet.

Bryant es considerado uno de los más grandes jugadores de básquet de todos los tiempos. Se retiró en 2016 tras una carrera de 20 años con Los Angeles Lakers, donde ganó cinco campeonatos de la National Basketball Association (NBA), un premio del Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés), dos campeonatos de puntuación y muchos otros reconocimientos.

Más allá del básquet, Bryant era esposo y padre que en 2015 dijo que su fe católica lo ayudó a superar un periodo difícil en su vida y la de su familia.

Bryant fue criado en una familia católica, y pasó mucho tiempo de su niñez viviendo en Italia. Se casó en 2001 en una parroquia del sur de California.

En 2003, Bryant fue arrestado tras ser acusado de violar a una mujer en una habitación de hotel, en el estado de Colorado.

Bryant admitió que tuvo un encuentro sexual con la mujer, pero negó que la haya violado. Cuando la denuncia se hizo pública, Bryant perdió patrocinadores y enfrentó acusaciones criminales, que finalmente fueron retirados.

Bryant publicó una disculpa a su acusadora, con quien también llegó a un acuerdo en una denuncia civil.

“Aunque verdaderamente creo que este encuentro entre nosotros fue consensual, reconozco que ella no vio y no ve este incidente de la misma forma en la que yo lo vi. Después de meses de revisar los hallazgos, escuchar a su abogado, e incluso su testimonio en persona, ahora entiendo cómo se siente y que ella no consintió con este encuentro”, dijo el basquetbolista en su disculpa del 2004.

En 2015, el jugador de básquet dijo a la revista GQ que luego de que el tema se resolvió, decidió dejar atrás algo de la superficialidad que él sentía que había construido en su persona pública.

“Lo que llegué a entender, saliendo de Colorado, es que yo tenía que ser yo, en lugar de dónde estaba en ese momento”.

Bryant dijo que fue un sacerdote quien lo ayudó a hacer algunos importantes descubrimientos personales durante la dura prueba.

Describiendo su temor de ser enviado a prisión por un crimen que él creía que no había cometido, Bryant dijo a GQ que “lo único que realmente me ayudó durante ese proceso –soy católico, fui criado católico, mis hijas son católicas– fue hablar con un sacerdote”.

“De hecho fue algo gracioso: él me mira y dice ‘¿lo hiciste?’. Y yo digo ‘por supuesto que no’. Entonces me pregunta ‘¿tienes un buen abogado?’. Y yo estoy como que ‘uh, sí, él es fenomenal’. Así que entonces él dijo ‘déjalo ir. Sigue adelante. Dios no te va a dar nada que no puedas manejar, y está en sus manos ahora. Esto es algo que no puedes controlar. Así que déjalo ir’. Y ese fue un punto de inflexión”, dijo Bryant.

Una decisión de 2004 de depositar una confianza más profunda en Dios no significó que la vida de la estrella de básquet estuviera después libre de dificultades, o definida por la virtud.

En 2011, Vanessa Bryant pidió el divorcio a Kobe, alegando diferencias irreconciliables. Pero Bryant dijo que decidió no rendirse en su matrimonio, y dos años después su esposa retiró su solicitud de divorcio.

“No voy a decir que nuestro matrimonio es perfecto”, dijo Bryant a GQ en 2015.

“Aún peleamos, como toda pareja casada. Pero sabes, mi reputación como atleta es que soy extremadamente decidido, y que trabajaré duro. ¿Cómo podría hacer eso en mi vida profesional si no era así en mi vida personal, cuando eso afecta a mis hijas? No tendría ningún sentido”, añadió.

Bryant y su esposa habrían asistido regularmente a una parroquia de Orange County, California.

Además, el basquetbolista había conectado su fe católica con un compromiso familiar de ayudar a los pobres, a través de la Fundación Familiar Kobe & Vanessa Bryant. La fundación ayudó a financiar refugios para jóvenes sin techo, así como otros proyectos dirigidos a servir a los más pobres.

“Tienes que hacer algo que tenga un poco más de peso, un poco más de significado, un poco más de propósito”, dijo en 2012, de acuerdo a Los Angeles Times.

La falta de hogar, dijo, “es algo que se deja de lado porque es fácil culpar a quienes no tienen hogar y decir ‘bien, tú tomaste esa mala decisión. Esto es donde estás. Es tu culpa’”.

“En la vida todos cometemos errores y dar un paso atrás y permitir que alguien viva de esa forma y de alguna manera lavarte las manos… eso no es correcto”, señaló.

Los arreglos para el funeral de Bryant aún no han sido anunciados.

Traducido y adaptado por David Ramos. Publicado originalmente en CNA.