¿Cómo orar con la Biblia?

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La Lectio Divina es uno de los métodos más comunes para orar con la Biblia. Es una práctica antigua que nos enseña a leer, meditar y vivir la Palabra de Dios. Por medio de la Lectio Divina podemos encontrar y escuchar a Dios en las Sagradas Escrituras.

 

Preparación

Antes de comenzar la Lectio Divina es importante disponer de un lugar y un momento adecuado en los que puedas hacer un silencio exterior e interior, encontrar paz y tiempo para para ponerte a disposición del Señor. Una vez que encuentres el sitio adecuado, libera tu mente y tu corazón de las preocupaciones de la vida cotidiana. Entrégale tus preocupaciones y tus inquietudes a Dios. Ponte en presencia de Dios e invoca al Espíritu Santo.

Oh Divino Espíritu, acalla todos mis temores, dame el valor que necesito para salir al encuentro de Jesús; bendito sea, que alegría recibirle en mi corazón.
Concédeme el don del entendimiento, para que pueda comprender todas las cosas que hoy tienes destinadas para mí. Espíritu Divino, hazme sentir el gozo y la alegría
de ser discípulo de Jesús. Amén. 

 

Lectura- Lectio

Después elegir una lectura y de una preparación interior y exterior, es momento de leer. Para obtener un mejor entendimiento del texto, es necesario leer bien las Escrituras. Es decir, tomando pausas y leyendo una y otra vez para captar los detalles, lo que quiso decir el autor sagrado, así como lo que Dios nos está diciendo. Es vital descubrir estos detalles para poder profundizar y entender el mensaje de Dios.

• ¿Qué dice el texto? ¿Qué sucede en este pasaje del Evangelio?

“Yendo todos de camino, entró en un pueblo donde una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor escuchaba su palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Al fin, se paró y dijo ‘Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile pues que me ayude.’ Jesús le respondió, ‘Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola, María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada’”. LUCAS 10: 38-42

 

Meditación- Meditatio

La meditación es un momento para comprender la Palabra de Dios y escuchar su voz a través de lo que nos dijo durante la lectura. Por eso es importante poner atención a cada detalle o frase que resalte en el texto.

• ¿Cuál es la palabra o frase del pasaje que más me
llama la atención? ¿Por qué me llama la atención?
• ¿Con cuál de los dos personajes me identifico?
• ¿Qué es lo que más me impacta? ¿Qué me
hace vibrar, me cuestiona o me hace gozar?
• ¿Qué me dice de mi vida o situación actual?

Lee el pasaje varias veces. Una vez que hayas descubierto la palabra o frase que más te atrae, repítela una y otra vez intentando profundizar en ella.

EJEMPLO:
Mientras reflexiono sobre las diferencias entre Marta y María, me pregunto: ¿con cuál de ellas dos me identifico? La vida de María esta ahogada por los cuidados de la vida. Ella recibe a Jesús en su casa, pero no lo escucha, como muchas veces tampoco lo hago yo. Tomo un momento para pensar en las cosas que me preocupan, esas que me distraen del camino de Dios y a las cuales les doy más importancia. María cumple el mandato y escucha atentamente a Jesús, mientras que su hermana está ansiosa y preocupada por muchas cosas. Medito sobre las veces que me preocupo demasiado por las cosas mundanas y no escucho al Señor. Reflexiono en las palabras de Jesús, “te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola”, las repito una y otra vez hasta que calan en el fondo de mi corazón.

 

Oración- Oratio

El momento de la oración es para entrar en un diálogo con el Señor y escuchar su voluntad. Conecta lo que encontraste en las Escrituras con tu propia vida y habla sinceramente con Dios sobre lo que ves allí. También es primordial escuchar la Palabra con los oídos, la mente y el corazón abiertos. No es suficiente con recibir a Jesús, es necesario escucharlo y estar listos para obedecer.

• Durante este momento de oración, habla con Dios sin miedo.
• Pídele a Dios que te ayude a captar el mensaje para tu vida.
• Desahógate y cuéntale todo lo que está en tu corazón.
• Pregúntale ¿Qué quieres de mí?

EJEMPLO:
Señor, ayúdame a centrarme siempre en ti. Guíame para poder concluir las tareas inconclusas, las esperanzas y sueños incompletos porque no me centro en lo que es necesario, sino que siempre corro distraído de un lado a otro. Tú conoces mis problemas, mi familia, mi trabajo. Te pido sabiduría para entender tu voluntad y enfocarme siempre en lo que es importante.

 

Contemplación- Contemplatio

La contemplación es el momento en que nuestro ser se encuentra con su Creador, dejándonos maravillados y como ciegos ante su presencia amorosa e iluminadora. Es adoración, alabanza, silencio ante el mismo Dios.

EJEMPLO:
Durante el tiempo de contemplación, me pongo en silencio y me dejo amar por Dios. Dejo que su Palabra ahonde en el corazón para dar fruto abundante. Cierro los ojos y siento su misericordia, su presencia. Abro mi corazón y mi alma al que realmente importa, a él que es grande y que me ama. Le entrego todo y me regocijo con su enseñanza y su amor infinito. Su Palabra Divina me inunda, me empapa, y yo me dejo mover por el Espíritu que ha puesto mi interior en una unión muy especial con Dios. Su amor me llena de alegría, él quiere hacer maravillas en mi vida y yo me pongo a su disposición.

Sabías que…
Desde los inicios del cristianismo, los católicos han recurrido a la Lectio Divina, como una forma de orar con la biblia y profundizar en un texto bíblico. Lectio Divina significa “lectura divina” en latín, y se refiere a la lectura de las Sagradas Escrituras en un contexto personal.

Acción

Finalmente, la oración debe movernos a actuar. Lo que hemos descubierto al leer, meditar, orar y contemplar, lo llevamos a nuestra vida. La relación con Dios siempre la debemos llevar en nuestra vida cotidiana. Siempre hay algo qué transformar, algo qué hacer por nosotros o por los demás para que la voluntad de Dios y su reino se hagan más presentes en tu vida.

El desafío está en llevar la Palabra de Dios a nuestra vida. Me planteo algunas acciones muy concretas que demuestren mi cambio a partir de la lectura y oración de este texto bíblico.
Tu resolución debe contestar las siguientes preguntas: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?

EJEMPLOS:
• Dedicarle tiempo de calidad a mis hijos ayudándolos con sus tareas y dedicarles una hora antes de la cena para convivir y jugar con ellos.
• Entrar en un diálogo profundo con Dios a través de la Lectio Divina por 15 minutos cada mañana antes de ir a trabajar.

Intenta hacer cambios pequeños y poco a poco irás mejorando con la gracia de Dios.

Sabías que…
Este método se remonta a los primeros cristianos. El primero en utilizarlo entre aproximadamente los años 185 y 254 fue Orígenes, teólogo que afirmaba que para leer la Biblia con provecho era necesario hacerlo con atención, constancia y oración.

 

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Próximamente: Las posadas: más que una simple tradición

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Las posadas son una celebración dedicada a conmemorar la peregrinación que hicieron José y María de Nazaret a Belén en busca de un refugio seguro donde María pudiera dar a luz al niño Jesús. Al no encontrar alojamiento en Belén, José y María se vieron obligados a buscar refugio en un establo, donde nació el niño Dios. Actualmente, la celebración del peregrinaje comienza el 16 de diciembre y termina el 24 de diciembre con la llegada de Jesús.

Aunque algunos países latinoamericanos ya han acogido esta tradición, el origen de las posadas se remonta a los tiempos de la conquista de México, por lo que es una tradición que se ha dado a conocer principalmente en la cultura mexicana.

Durante estos nueve días, cada noche se lleva a cabo una representación de José y María montados en un burro y buscando un refugio. Tanto adultos como niños participan en la procesión, la cual comienza con la visita a hogares seleccionados donde un grupo que representa a los peregrinos piden “posada” o alojamiento. En cada parada de la procesión se leen pasajes de las Escrituras y se cantan las letanías para pedir posada.

Tradicionalmente, los anfitriones de estos hogares niegan el alojamiento a los peregrinos hasta que el grupo llega a la casa designada y puede ingresar. El rezo del rosario también se incorpora durante la procesión. Posteriormente, se ofrece comida a los asistentes, los niños rompen piñatas y reciben un “bolo” que consiste en una bolsita con caramelos. Las piñatas generalmente están hechas en forma de una estrella, que simboliza a la estrella que guio a los tres Reyes Magos hasta el pesebre donde se encontraba el niño Dios.

La tradición continúa cada noche en una casa diferente. La última noche, la víspera de Navidad, generalmente se celebra una misa de media noche (Misa de Gallo) en la que se celebra la llegada del niño Jesús.

Esta práctica ha cobrado varias formas a través de los tiempos. En muchos lugares ahora se acostumbra pedir posada en una sola casa, por lo que no hay una procesión. Por esta razón el rezo del rosario también se realiza antes o después de pedir posada.

El origen de esta celebración única se remonta a los tiempos de la conquista en México. Antes de la llegada de los españoles, los aztecas celebraban durante el mes de diciembre la llegada de “Huitzilopochtli” que consideraban el dios de la guerra. Las fiestas comenzaban el día 6 y duraban 20 días. El día 24 por la noche y durante el transcurso del día 25, había festejos en todas las casas en los cuales se ofrecía comida a los invitados y unas estatuas pequeñas de pasta llamada “tzoalt”.

Los misioneros que llegaron a México a finales del siglo XVI aprovecharon la costumbre para inculcarles el espíritu evangélico a los indígenas y le dieron a su celebración un sentido cristiano, lo que serviría como una preparación para recibir a Jesús el día de Navidad.

Con este propósito, fray Diego de Soria, un misionero agustino, obtuvo permiso del Papa Sixto V en 1585 para celebrar nueve misas antes de navidad, conocidas como las “misas de aguinaldo”, del 16 al 24 de diciembre. Durante estas celebraciones eucarísticas, se leían pasajes y escenas de la navidad. Para hacerlas más atractivas y amenas, se les agregaron luces de bengala, cohetes y villancicos, y posteriormente la piñata en forma de estrella. Los asistentes también recibían un pequeño regalo conocido como “aguinaldo”, de ahí la prestación que se da en México a los trabajadores durante las fiestas navideñas.

Con el tiempo, las posadas se comenzaron a celebrar en vecindarios y en casas para llevarlas a un entorno familiar. La celebración ha ido cambiando poco a poco y se le han ido agregando elementos que en ocasiones dependen de la región.

Más que una simple tradición, las posadas son un medio para preparar con alegría y oración nuestro corazón para la venida de Jesucristo, y para recordar lo que vivieron durante su peregrinaje José y María.