Cómo explicar la homosexualidad a nuestros hijos

Mavi Barraza

Hablar de la homosexualidad de por si es un tema complicado, pero hablar de ello con tus hijos puede parecer abrumador. Aunque el cine, los programas televisivos y la actual sociedad, pretendan presentar de una manera “natural” la homosexualidad, para la mayoría de personas genera confusión y no saben qué respuesta dar a la curiosidad de los hijos.

Es desafortunado para muchas personas que no se sienten preparadas para hablar de ello, el que los chicos estén ahora más que nunca tan expuestos a presenciar de una manera u otra la atracción entre personas del mismo sexo y esto los lleve a indagar sobre el tema. Entonces, ¿cómo y cuándo se debe explicar la homosexualidad a los hijos?

Según la psicóloga católica Michelle Connor, “este tema podría ser un poco más agobiante para las personas católicas ya que mientras que ‘no pertenecemos al mundo’, vivimos en él”. Pero siempre debemos recordar que la Iglesia no condena a las personas homosexuales y mucho menos las rechaza, aunque sí deja en claro que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” y “son contrarios a la ley natural” (Catecismo de la Iglesia Católica, No. 2357)

Dejemos claro que, abordar el tema de la homosexualidad es importante solo cuando existe un interrogante en los chicos, teniendo en cuenta que se debe ser conscientes de que este tema debe ser explicado en base a su edad y personalidad. Es decir, “para los niños más pequeños (de preescolar y kínder) si la idea de la homosexualidad no ha salido a brote, no hay necesidad de introducir el concepto”, indico la profesional. Aunque hizo hincapié en que, “la idea de ‘amigos’ es usualmente suficiente”.

Cuando los hijos son mayores y requieren de una explicación más elaborada, Connor aconseja que lo mejor es responder con argumentos simples. Por ejemplo: “explicarles que, ser ‘gay’ significa que un hombre siente atracción por otro hombre o que a una mujer le gusta otra mujer”. Finalmente, si el niño preguntará ¿por qué?, es en ese momento donde los adultos pueden responder diciendo que esa es la manera en la que algunas personas se desarrollan. La profesional apunta que “es muy probable que después de que el niño se dé cuenta de que existen estas relaciones, quiera saber si él podría ser gay. Ahí [los padres] pueden responder con: ‘la mayoría de las personas crecen para amar a alguien del sexo opuesto, como tu papá y yo’”, afirmó.

Algunos padres pueden sentir temor de que, al explicarles a los hijos, o que estos vean a parejas homosexuales los lleve a ‘declarase gay’ basados en la influencia. Hay que recordar que la mayoría de la población es heterosexual y que nuestros hijos están rodeados de parejas heterosexuales.

Si nuestros hijos preguntan, debemos aprovechar la oportunidad que nos dan temas como este ya que “abren un canal de la comunicación y nos dan la oportunidad de ser nosotros quienes eduquemos a nuestros hijos al respecto, enseñándoles nuestros valores, y compartiendo nuestra fe” finalizó.

La fe que nos indica que la persona es un hijo de Dios y que debemos amarlo más allá de sus opciones personales.

El Padre Mauricio Bermúdez vicario parroquial de St. Michael the Archangel en Aurora, nos menciona que “a veces las familias piensan que para vivir bien su fe tienen que odiarlos o cosas o por el estilo. Hace poco escuche la historia de una niña que su hermano ‘salió del closet’ y ella dijo que ya no quería se católica porque tenía que odiar a su hermano, y eso es incorrecto”.

Es por eso que el sacerdote nos recuerda lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica, No. 2358: “Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”. Esto no significa que uno apruebe sus decisiones, sin embargo, con esto se reafirma que cada persona tiene dignidad y que todos somos hijos de Dios.

Próximamente: Lo que debes saber sobre el Miércoles de Ceniza

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A pocos días del inicio de la Cuaresma, que sirve de preparación para la Pascua y que comienza este miércoles 26 de febrero, recordamos algunas cosas esenciales que todo católico debe saber para poder vivir intensamente este tiempo litúrgico.

1. Es el primer día de la Cuaresma

Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.

2. La imposición de las cenizas surge en los primeros siglos del cristianismo

La tradición de imponer la ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. Por aquel entonces las personas se colocaban la ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo.

La Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos casi 400 años D.C. y a partir del siglo XI, la Iglesia en Roma impone las cenizas al inicio de este tiempo.

3. La ceniza recuerda la necesidad de la misericordia de Dios

La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del “Directorio sobre la piedad popular y la liturgia”:

“El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.

4. Las cenizas tienen varios significados

La palabra ceniza, que proviene del latín “cinis”, representa el producto de la combustión de algo por el fuego. Esta adoptó tempranamente un sentido simbólico de muerte, caducidad, pero también de humildad y penitencia.

La ceniza, como signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho” (Gn 3,19).

5. Las cenizas se producen de las palmas del Domingo de Ramos

Para la ceremonia se deben quemar los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso.

6. Las cenizas se imponen en la frente al término de la homilía

Este acto tiene lugar en la Misa al término de la homilía y está permitido que los laicos ayuden al sacerdote. Las cenizas son impuestas en la frente, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministro dice las palabras bíblicas: «Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás», o «Conviértete y cree en el Evangelio».

Luego, quien recibe las cenizas debe retirarse en silencio meditando la frase o invitación que la acaban de hacer.

7. Las cenizas también pueden imponerse sin Misa

Cuando no hay sacerdote la imposición de cenizas puede realizarse sin Misa, de forma extraordinaria. Sin embargo, es recomendable que al acto se preceda con una liturgia de la palabra.

Es importante recordar que la bendición de las cenizas, como todo sacramental, solo puede realizarla un sacerdote o diácono.

8. Las cenizas pueden ser recibidas por no católicos

Puede recibir este sacramental cualquier persona, inclusive no católica. Como especifica el Catecismo (1670 y siguientes) los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia estos «preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella».

9. No es obligatorio recibir las cenizas

El Miércoles de Ceniza no es día de precepto y por lo tanto la imposición de ceniza no es obligatoria. No obstante, ese día concurre una gran cantidad de personas a la Santa Misa, algo que siempre es recomendable.

10. No existe tiempo exacto para llevar las cenizas en la frente

Cuanto uno desee. No existe un tiempo determinado.

11. En Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia

El Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de esos límites es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida “fuerte” una sola vez al día.

La abstinencia de comer carne es obligatoria desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de mortificación u ofrecimiento como el rezo del rosario.

Artículo publicado originalmente en AciPrensa.